Gear S3 Classic y Gear S3 Frontier, análisis: Samsung aún cree en los smartwatches

Antonio Cahun

Editor Senior

Mi gusto por la tecnología comenzó cuando toqué por primera vez un NES a los 6 años. Metalhead y otaku, fan de One Piece. Comencé a escribir de tecnología como hobby, pero ahora es la manera en que me gano la vida. Puedes seguirme en X (Twitter) y en Instagram, donde todos los días publico historias de mi vida cotidiana. LinkedIn

A pesar de que las ventas de smartwatches no van del todo bien, Samsung decidió en agosto pasado seguir apostado por este segmento, y en vísperas de la feria IFA 2016 presentó su nueva línea Gear S3 compuesta por los modelos Gear S3 Classic y Gear S3 Frontier, cada uno enfocado en diferentes nichos del mercado.

Ambos relojes inteligentes de la surcoreana con Tizen en su interior llegaron a México en diciembre pasado, y si bien en su momento les compartimos nuestras primeras impresiones, por fin tuvimos la oportunidad de probar ambos modelos durante un tiempo para traer nuestro análisis a fondo de la familia Gear S3.

Especificaciones técnicas

La nueva generación de los smartwatches de Samsung tiene algunos cambios importantes frente a sus antecesores, entonces se hace medular hacer un repaso completo por sus especificaciones técnicas:

Samsung Gear S3 Classic y Gear S3 Frontier

Dimensiones físicas

49 x 46 x 12.9 milímetros, 59 gramos (Classic) / 63 gramos (Frontier)

Pantalla

SuperAMOLED circular de 1.3 pulgadas. Protección Gorilla Glass, función Always-on Display

Resolución

360 x 360 pixeles, 278 ppi

Procesador

Exynos 7270 (Dual-Core a 1 Ghz)

Memoria RAM

768 MB

Almacenamiento

4 GB, sin capacidad de expansión

Sistema Operativo

Tizen OS 2.3.2

Conectividad

Wi-Fi 802.11n, Bluetooth 4.1, NFC

Sensores

Acelerómetro, barómetro, giroscopio, de ritmo cardíaco, luz ambiental

Otros

Certificación IP68, micrófono, altavoz

Batería

380 mAh

Precio

6,990 pesos ambos modelos

Ya con todos los detalles claros, vamos a zambullirnos de lleno en el análisis a fondo de los Gear S3 Classic y Gear S3 Frontier.

Dos diseños, dos mundos

La compañía surcoreana presentó dos modelos en la feria IFA pasada: el Gear S3 Classic, enfocado al nicho de mercado de aquellos usuarios quienes buscan un dispositivo inteligente que no pierde la elegancia de los relojes tradicionales, y el Gear S3 Frontier, un modelo con líneas estéticas más holgadas y casuales, pero igualmente de buen ver.

Ambos modelos tienen un diseño muy bien cuidado con el bisel giratorio de la generación pasada como principal característica. Samsung se ha esforzado por cuidar hasta el más mínimo detalle, logrando que ninguno de los dos modelos parezca un smartwatch, es decir que ambos pasan como relojes convencionales, aunque eso sí, de llamativas dimensiones.

Ambos están fabricados en acero inoxidable, aunque la evidente diferencia entre ambos es que el Classic tiene un acabado cromado y un bisel con muescas menos pronunciadas. Por el otro lado, el Frontier tiene un acabado negro mate y su bisel tiene muescas más llamativas, quizás incluso un poco "agresivas". Curioso mencionar que a pesar de que ambos son del mismo tamaño, en ciertos ángulos de visión el modelo deportivo parece ser más grande.

Así se ve el Gear S3 Classic junto a un reloj convencional con esfera de 44 mm

Por otro lado, ambos cuentan con un par de botones que apoyan al bisel giratorio en las funciones de control; el superior cumple la función de "atrás" y el inferior es el botón "home" que nos lleva a la carátula principal. En el Classic el diseño de los botones es más cuidado, con un simple par de esferas sobresaliendo del cuerpo, mientras que el Frontier hace uso de botones alargados, más apegados al cuerpo.

Las correas también sufren grandes cambios. Debido a la naturaleza del diseño, el Classic presume una correa de piel realmente cómoda. Por otro lado, el Frontier hace uso de una correa de silicona, también cómoda, pero que en situaciones de calor puede llegar a ser incómoda. Personalmente, nada como una correa de piel de excelente calidad. Finalmente, ambas son de 22 milímetros y cuentan con un pequeño seguro que permite el fácil intercambio con otras correas de la misma medida.

No debemos olvidar la certificación IP68 con la que ambos dispositivos cuentan. Este aspecto es más bien una medida preventiva en caso de entrar al agua y olvidemos retirarlo de la muñeca, ya que no es recomendable hacer uso del reloj bajo el agua. Sin duda se aprecia este gesto de seguridad por parte de Samsung.

Finalmente, en la parte posterior nos encontramos con el sensor de ritmo cardíaco y nada más. No hay pistas sobre algún puerto ya que la carga se realiza por inducción y mediante una base incluida en el empaque. Este pequeño pedestal es sobrio y elegante, el detalle perfecto para reposar estas asombrosas piezas de ingeniería al momento de recargarlas.

Más allá de las diferencias de diseño, ambos relojes inteligentes cuentan con las mismas especificaciones técnicas y funcionan de la misma manera.

Pantalla y procesamiento adecuados, autonomía que sobresale

Los Gear S3 cuentan con una pantalla táctil de 1.3 pulgadas que es sencillamente maravillosa. Ya sea en el exterior con luz natural en todo su esplendor o bien en una recámara totalmente a oscuras, la pantalla siempre tendrá el brillo adecuado para que el contenido pueda verse de manera perfecta; esto es gracias al sensor de luz ambiental que hace un trabajo impecable.

Más allá de esos comentarios, poco más se puede decir de la pantalla. Tiene una respuesta táctil muy acertada, aunque por supuesto dado su tamaño no es lo más cómodo de manejar, mucho menos cuando se intenta escribir una respuesta a algún mensaje. En esos casos es cuando se agradece enormemente la presencia del bisel giratorio.

Por otro lado, hablemos del procesador. Con la mayoría de opciones de este tipo apostando por el Snapdragon 400, Samsung decide aventurarse e integra su propio chipset, un Exynos 7270 que se desempeña de manera más que correcta y cumple con un trabajo estupendo en cuestiones de potencia. Sin embargo, en donde más hay que celebrar la presencia de este chip es en la autonomía.

Samsung promete que la batería de 380 mAh es capaz de entregar hasta cuatro días de uso moderado de los Gear S3 y los cumple... a medias; expliquemos más a fondo la situación. Con el motivo de este análisis, probamos la autonomía de dos maneras.

El primero es un modo "rústico" en el que solo emparejamos el Gear S3 al smartphone al estar fuera de casa (cuatro horas aproximadamente), pero siempre puesto en la muñeca para tareas de monitoreo de actividad. De esta manera logró alcanzar poco más de tres días antes de necesitar una nueva carga.

El segundo modo de prueba sí fue más exhaustivo: conectado 24 horas al smartphone, recibiendo notificaciones en todo momento, aparte de las tareas de monitoreo de actividad. De esta manera logró superar un día entero de actividades, quedando cerca de las 48 horas de autonomía. Eso sí, la carga completa de 0% a 100% sí se toma poco más de dos horas.

Sobresaliente sin duda, sobre todo si lo comparamos con otras opciones en el mercado.

Más que un reloj, menos que un smartphone

El título de este apartado parecerá algo obvio o exagerado, depende de la manera en como se mire. Es evidente que el Gear S3 no es un smartphone, sin embargo Samsung intenta dotar de tal vez más funciones de las que deberían estar permitidas en un dispositivo de este tipo, y el más claro ejemplo son las llamadas.

El hecho de responder notificaciones de distintos servicios, por ejemplo WhatsApp, Facebook, Slack, entre otros, se agradece cuando la situación no permite sacar el móvil del bolsillo o bien no vale la pena si se trata de una respuesta corta. Por otro lado, está la posibilidad de enviar mensajes de texto sin previamente haber recibido uno, función que también puede resultar útil en ciertas ocasiones.

Sin embargo, cuando se trata de la posibilidad de contestar y realizar llamadas directamente desde el Gear S3, la situación es distinta. No malentiendan, resulta ser una función más bien curiosa por sobre útil, sobre todo si estamos en la calle, en donde el ruido ambiental es tal que no permite una conversación fluida. Eso sin mencionar lo extraño que ha de ser para las personas alrededor, ver que le hablas a tu reloj.

Esta situación cambia ligeramente cuando te encuentras en la comodidad de tu casa u oficina, y en general en cualquier sitio no tan concurrido y sin tanto alboroto alrededor. La conversación se puede llevar a cabo de manera ordinara, aunque eso sí, al ser vía el altavoz del smartwatch, cualquier persona lo suficientemente cerca de ti podrá escuchar la plática, restando preciada privacidad.

Es en la ejecución de estos dos posibles escenario que evaluamos el desempeño del Gear S3 en cuanto a las llamadas. Funciona sí, pero no tan bien como se esperaría, y es totalmente comprensible dada la naturaleza del dispositivo.

Tizen como motor y alternativa a Android Wear

Tizen OS ha demostrado ser una alternativa a Android Wear muy viable. El manejo del Gear S3 resulta intuitivo y una vez que entiendes el funcionamiento del par de botones y el bisel giratorio, la experiencia es de lo más cómoda. Puntos extra por el hecho de que puedes personalizar todo el aspecto del Gear S3 desde el propio reloj, es decir que no es necesario hacer la configuración inicial desde el smartphone al que esté conectado.

Sí, también puedes hacer todo este proceso desde un móvil, pero es una gran ventaja poder realizar todo esto desde la muñeca, incluso sin necesidad de estar pareado con un móvil. Eso sí, para, por ejemplo, ver todas las aplicaciones o la completa variedad de carátulas, sí tendremos que visitar la tienda desde un móvil.

A continuación dejamos un breve video que muestra lo sencillo de usar que es Tizen OS:

Para el resto de funciones y configuraciones, tendremos que recurrir a Samsung Gear, la aplicación que asiste a los usuarios en la conexión inicial del Gear S3 con un móvil. Importante mencionar que no es necesario contar con un terminal Samsung, de hecho este smartwatch ya es compatible en su totalidad con iOS, sino que solo se necesita contar con Android 4.4 en adelante y listo.

Sin embargo, se nota que la integración con el ecosistema de apps de Samsung es muy necesario para otros temas, siendo el de la actividad física el más llamativo, pero de eso hablaremos un poco más adelante.

En general, Tizen OS se comporta de manera satisfactoria, pero es claro que le falta un tanto para competir directamente con Android Wear en por ejemplo, el tema de la variedad de aplicaciones disponibles y, sobre todo, en lo que al asistente virtual se refiere. S Voice de Samsung se limita a cumplir tareas muy básicas, mientras que Google puede respondernos casi cualquier pregunta, además de que la integración con sus aplicaciones permite mucho más el uso de comandos de voz para llevar a cabo múltiples tareas.

Pensado para la actividad física

Más allá de un reloj inteligente en el que puedes responder notificaciones y tomar llamadas desde la muñeca, el Gear S3 es un dispositivo pensado para la medición de la actividad física, aunque paradójicamente su diseño convencional y llamativas dimensiones no lo hacen ideal para llevar mientras te ejercitas.

Desde el conteo de pasos, la cantidad de pisos subidos en escaleras, la distancia recorrida, calorías quemadas, y por supuesto el ritmo cardíaco, el Gear S3 puede llevar fácilmente la métrica de diversos aspectos de la actividad diaria. Sin embargo, para poder consultar esta información a profundidad, así como realizar algunos cambios en las metas diarias, es necesario instalar la app S Health de Samsung.

Por otro lado, el Gear S3 detecta cuando hacemos ejercicio (aunque no detecta la actividad exacta que realizamos) y entra en un modo automático que contabiliza el tiempo y las calorías quemadas. En el caso de aquellas personas que gusten de correr o andar en bicicleta, la inclusión del GPS es especialmente importante pues permite el registro de ruta y distancia sin necesidad de llevar el móvil.

Ver galería completa » Gear S3 Classic y Gear S3 Frontier (10 fotos)

Samsung Gear S3 Classic y Gear S3 Frontier, la opinión de Xataka México

Samsung aún cree en el mercado de los smartwatches y este par de apuestas lo confirman. Se trata de un par de dispositivos que cumplen perfectamente con las expectativas de cualquier persona interesada en este segmento, desde el apartado de las notificaciones hasta la medición de la actividad física.

Incluso podemos mencionar que nos encontramos con algunas sorpresas extra, siendo la posibilidad de realizar y tomar llamadas desde el reloj la más destacada, aunque no funcione como se esperaría. Es fácil imaginar que esta función busca justificar el elevado precio que ambos modelos tienen, pero debemos tener en mente que se trata de piezas de ingeniera muy bien logradas y con un diseño agradable a la vista.

En resumen, si buscas un smartwatch con diseño clásico a tal grado de que difícilmente se puede imaginar que se trata de un gadget y no te importa pagar el valor de un smartphone de gama media-alta, el Gear S3 es tu mejor opción. Además de que cuenta con el valor agregado de que Tizen y su bisel giratorio otorgan una experiencia muy agradable e intuitiva.

A favor

  • Diseño muy bien logrado, no creerías que se trata de un gadget
  • La pantalla es excepcional, se adapta a las condiciones lumínicas y siempre es de visión cómoda
  • Autonomía por encima de la media en el mercado, aunque la carga es algo lenta

En contra

  • A pesar de su diseño, las dimensiones pueden no resultar cómodas para cualquier persona
  • Es compatible con cualquier smartphone, pero se nota que para exprimir su máximo potencial se necesita un móvil Samsung
  • Precio elevado que quizás no todos están dispuestos a pagar

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