Este ajolote único en México podría desaparecer y los científicos ya tienen un plan para salvarlo

Luis Ángel Márquez Flores

Editor Jr

Con nombre científico Ambystoma dumerilii, el achoque es una especie de ajolote endémica del lago de Pátzcuaro, Michoacán. Actualmente, este curioso anfibio se encuentra seriamente amenazado por diversos factores, como la contaminación de su hábitat, la sequía, la introducción especies invasoras como las carpas asiáticas e incluso el consumo humano, pues los pobladores de la región consideran que este animal tiene propiedades curativas.

Frente a este panorama tan complicado, científicos del Instituto Mexicano de Investigación en Pesca y Acuacultura Sustentables trabajan desde hace más de 10 años para salvar a la especie. Su objetivo es reproducir hasta 50 mil crías en cautiverio para fortalecer la población de achoques en el lago, logrando así su supervivencia.

Así buscan salvar al achoque

Como parte de una estrategia que combina reproducción controlada y refuerzo de la población silvestre, el Centro Regional de Investigación Acuícola y Pesquera de Michoacán recolecta los huevos que los achoques depositan en el lago para luego incubarlos en condiciones controladas hasta que las crías alcanzan entre seis y siete meses de edad.

A partir de esa edad, los anfibios ya son capaces de defenderse de sus depredadores naturales, entre los que se encuentran la carpa, el pez blanco e incluso otros ajolotes. Y es que, al ser carnívoros, los ejemplares más grandes pueden alimentarse de larvas o individuos juveniles más pequeños. La misión de los científicos es llevar cierta cantidad de ejemplares desde su etapa larvaria hasta la edad adulta. 

La reintroducción, sin embargo, tiene reglas estrictas: solo pueden liberarse los ejemplares que fueron recolectados desde la etapa de huevo directamente del cuerpo de agua. Aquellos nacidos de padres criados en cautiverio no pueden regresar al entorno natural, ya que al estar domesticados no deben liberarse. 

Un manual para preservar la especie

Además de la reproducción y monitoreo, los investigadores también estudian la nutrición y los procesos reproductivos de estos animales. Daniel Hernández Montaño, del Centro Regional de Investigación Acuícola y Pesquera de Michoacán, señaló que trabajan en un manual para que los acuacultores puedan cultivar achoques bajo la norma de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales.

En Michoacán existen dos especies endémicas de ajolote: el achoque, originario del lago de Pátzcuaro, y el Ambystoma andersoni, que habita en la laguna de Zacapu y es conocido como "jaguar" por sus motas negras. Según el IMIPAS, de estas, el A. dumerilii es la especie más fácilmente adaptable al cautiverio, debido a su alto potencial reproductivo y acuícola. 

Ver todos los comentarios en https://www.xataka.com.mx

VER 0 Comentario