En Guatemala nacieron las primeras crías en cautiverio de este fósil viviente con 100 millones de años en la Tierra

Pejelagarto

En México, los intentos por reproducir a esta especie dentro de santurarios han dado resultados irregulares

Luis Ángel Márquez Flores

Editor Jr

Hace 100 millones de años, sus antepasados ya nadaban en los ríos junto a los dinosaurios. Se trata del Atractosteus tropicus, también conocido como pez caimán o pejelagarto, una criatura con el hocico alargado y el cuerpo cubierto de duras escamas que le permiten respirar el aire de la superficie. 

Aunque en general el estado de conservación de esta criatura es de "preocupación menor", en Guatemala se considera una especie amenazada, por lo que se han realizado importantes esfuerzos de conservación. Uno de ellos ha dado exitosos frutos, pues por primera vez se logró exitosamente la reproducción de este animal  en cautiverio.

La reproducción de los pejelagartos

La hazaña es del Centro de Conservación Marina, perteneciente al zoológico La Aurora de Ciudad de Guatemala. Allí, mediante inducción hormonal. Reproducir pejelagartos en cautiverio es sumamente difícil. De hecho, Gizmodo explica que, en nuestro país los desoves en cautiverio han sido bastante irregulares. 

Los alevines (las crías de los peces) nacieron en tanques. Allí, los investigadores los alimentaron con distintos tipos de alimento durante 84 días. Aquellas a las que se les dio alimento balanceado para trucha alcanzaron un tasa de supervivencia del 30%, mientras que las que comieron alimento para tilapia solo alcanzaron un 16.67%.

Después, las crías fueron trasladadas en recipientes especiales hasta un canal de agua dulce rodeado de manglares en el municipio de Taxisco. De acuerdo con Prensa Libre, los ejemplares serán monitoreados para observar su crecimiento y supervivencia en el nuevo entorno, lo que permitirá estudiar cómo se adaptan al ambiente natural para eventuales programas de repoblamiento.

Imagen | Prensa Libre.

La situación del pejelagarto en Guatemala

El pejelagarto debe su nombre a su aspecto alargado de pez y a su mandíbula, que recuerda a la de un caimán (de ahí que también se le conozca como pez caimán). Este animal pertenece a la familia de los lepisosteidos, cuyo registro fósil se remonta al periodo Cretácico. En todo este tiempo, las criaturas tuvieron muy pocos cambios morfológicos.

Han sobrevivido a extinciones masivas, glaciaciones y otros cambios climáticos. Los científicos consideran que esto se debe a su anatomía. Los pejelagartos pueden respirar a través de sus branquias, pero también usa su vejiga natatoria para tomar aire en la superficie, lo que le permite sobrevivir en aguas pobres en oxígeno.

Esta especie es un depredador tope en los ecosistemas donde habita. Se alimenta de peces, crustáceos y anfibios. Pablo Gaitán, del Centro de Conservación Marina, afirma que "no tenerlo afectaría los ecosistemas" debido a la importante función que cumple en la cadena alimenticia. 

Imagen | Pixabay

En Xataka México | El frente frío 1 y la onda tropical 42 nos darán un fin de semana lluvioso en México, pero aún así el calor prevalecerá.

En Xataka México | El depredador que salvó Yellowstone: cómo la reintroducción de los lobos grises ayudó al crecimiento de los álamos.

Ver todos los comentarios en https://www.xataka.com.mx

VER 0 Comentario
↑