Síguenos en Google y entérate de las mejores noticias

Italia plantó millones de árboles para proteger los Alpes. 90 años después, descubrieron que la biodiversidad se redujo a la mitad

italia

Lo que parecía un ejemplo de ingeniería forestal, terminó por afectar a las especies nativas de la zona

Ismael Garcia Delgado

Editor Jr

Italia, década de 1930. El país decide cubrir los Alpes con árboles para dar una imagen de orden y productividad a nivel nacional, con el fin de asegurar madera en el futuro. Fue así que eligieron la pícea noruega para reforestar miles de hectáreas de praderas alpinas. 90 años después, se dieron cuenta que, en realidad, provocaron un ecocidio

En su momento esta decisión se perfiló como un éxito de ingeniería forestal. Lo anterior dado que el tipo de árbol, también conocido como abeto rojo, es una conífera de crecimiento rápido, tronco recto y madera rentable. A primera vista, creyeron que un bosque verde era sinónimo de un ecosistema saludable, pero tuvieron que pasar años para darse cuenta de su error.

De acuerdo con un estudio publicado en la revista Ecology, se analizaron dos zonas vecinas de los Prealpes italianos: Monte Bisbino y Alpe del Vicerè. Allí, los investigadores compararon tres tipos de hábitats. Desde las plantaciones de pícea, los bosques nativos y pastizales alpinos tradicionales. Tras cinco meses de trabajo, identificaron 136 especies vegetales y 201 especies animales. 

Sin más, los resultados fueron devastadores. Resulta que a lo largo de las plantaciones se halló un promedio de tan solo siete especies de plantas por parcela, 18.5 en bosques autóctonos y 37 en praderas. En otras palabras: un 50% menos de diversidad. Todo parece indicar que no tomaron en cuenta que si un paisaje se llena de una sola especie, la complejidad del ecosistema desaparece.

Porque, si recordamos, cada planta, insecto y microorganismo debe cumplir un papel dentro de su respectivo ecosistema. El caso de los Alpes italianos ejemplificó cómo paisajes diversos sustituidos por bloques uniformes significaron una reducción sin precedentes en la red ecológica. Y el problema, claro está, viene desde el tipo de árbol que se plantó en la zona.

Para esto debemos tomar en cuenta que la pícea noruega mantiene una cubierta cerrada todo el año, por lo que no deja que la luz del sol llegue en su totalidad al suelo. Un factor que lo cambia todo. Muchas plantas alpinas florecen justo gracias a esa ventana de luz. Oportunidad que deja de existir dado que la pícea hace que el suelo se mantenga en sombra constante. En resumen: las especies no pueden sobrevivir.

Sumado a ello, se encontró un 25% más de carbono orgánico en las plantaciones, lo que provocó que la materia se descompusiera más despacio. Estas alteraciones entre el carbono y nitrógeno hicieron que el ciclo de nutrientes se volviera lento y deficiente. A grandes rasgos, funciones enteras dentro del ecosistema se volvieron inexistentes. Y si bien el bosque se mantiene en pie, funciona peor.

Otra cuestión interesante, según indicaron los investigadores, es que las plantaciones de pícea no generaron una comunidad adaptada a éstas. No se construyó un nuevo equilibrio. De esta manera, el bosque se encuentra en una versión "mutilada" del original gracias a una especie de árbol que erosionó lo que ya existía.

Ahora bien, lo sucedido en Italia no puede considerarse como un caso aislado. Lastimosamente, numerosos programas internacionales de restauración forestal siguen una lógica similar en la actualidad, donde establecen plantaciones de forma rápida, económica y uniforme para alcanzar simples metas contables. 

De hecho, los investigadores indicaron que la mitad de las superficies destinadas a la restauración de bosques a nivel mundial son monocultivos de especies no nativas. Si bien este enfoque ofrece resultados inmediatos y representa una alternativa para gobiernos y empresas, el caso de los Alpes italianos evidencia que las consecuencias ecológicas pueden tardar décadas en manifestarse

Y cuando estos efectos finalmente se hacen visibles, el daño al ecosistema suele ser irreversible.

En Xataka México | Un científico mexicano halló en el Atlántico Norte una nueva familia de criaturas que cambia lo que sabíamos del océano

En Xataka México | Más de 20 años después, una fotografía confirmó que uno de los mamíferos más raros de México sigue vivo

Ver todos los comentarios en https://www.xataka.com.mx

VER 2 Comentarios