A casi dos meses del derrame de hidrocarburos en el Golfo de México, no estamos ni cerca de conocer el verdadero alcance de sus efectos y daños toxicológicos sobre las playas de Veracruz, Tabasco y Tamaulipas. De hecho, especialistas advierten que para identificar la magnitud del problema se requieren estudios de monitoreo costosos y que podrían durar meses.
Y es que, de acuerdo con el investigador Hugo Olivares de la UNAM, a pesar de que los esfuerzos de limpieza son importantes, si no se identifica la fuente, la fuga persistirá. Además el contaminante puede sedimentarse, así que por más limpias que se vean las playas, la probabilidad de que existan residuos tóxicos seguirá presente.
Estudios serán costosos y llevarán tiempo
Olivares insistió en que la prioridad debe ser identificar el origen del derrame. Pues aunque factores como la evaporación y la radiación ultravioleta ayudan a degradar el petróleo, los compuestos altamente nocivos persisten en el ecosistema, lo que afecta la calidad del agua, la arena y la fauna local.
Sin embargo, realizar un análisis confiable no es sencillo ni barato. Según los especialistas, procesar muestras de agua, sedimentos y organismos de consumo para determinar sustancias tóxicas llevará tiempo. En el mejor de los casos, los resultados de laboratorio tardarán algunos meses.
Por otro lado, el uso de tecnología tiene sus matices. Alejandro Espinoza, investigador del Colegio de la Frontera Sur, explicó que si bien las imágenes satelitales son útiles, requieren una interpretación experta, ya que las manchas en los satélites pueden parecer de petróleo cuando en realidad se trata de sargazo o fauna, además, el origen puede estar más lejos de lo que parece.
Expertos dudan de la versión oficial
Pese a la contingencia ambiental, el Gobierno de México reportó una ocupación hotelera de casi el 80% durante la Semana Santa. La versión oficial insiste en que un buque fondeado y chapopoteras naturales fueron las fuentes del derrame. Sin embargo, para el especialista en procesos petroquímicos y sector energético Ramses Pech, esta versión genera dudas.
El experto dijo a La Vanguardia que los barcos del sector de hidrocarburos en el mar mexicano se utilizan principalmente para logística. Por lo que, aunque pudiese ocurrir un trasvase, eso no explicaría la densidad del material observado en las costas.
Además, dijo que "ningún barco puede conectarse a ninguna plataforma de producción" en campos como Cantarell, Ku-Maloob-Zaap o los del litoral de Tabasco, sino en puntos de carga específicos o con "embarcaciones especializadas". Sobre la versión de las chapopoteras, señaló que, en caso de tratarse de una de ellas, no tendría un volumen como le observado, por lo que para él se trata de una falla en la infraestructura.
Juez ordena a las autoridades actuar de inmediato ante el derrame
Activistas y habitantes de las zonas afectadas han tratado por todos los medios obtener respuesta de las autoridades, y finalmente lo han logrado. Y es que, como recientemente informó el periodista Ignacio Gómez Villaseñor, el juez cuarto del Distrito en Materia Administrativa en la CDMX otorgó una suspensión provisional a la demanda de amparo promovida por el activista Juan Carlos Atzin Calderón.
Se determinó que existen elementos suficientes para ordenar a las autoridades a que "inicien y lleven a cabo todas las acciones legales y materiales que tengan a su alcance" para atender, contener, prevenir y remediar daños irreparables al medio ambiente derivado del derrame de hidrocarburos. El juez fijó el próximo 10 de abril como fecha para la audiencia incidental, en la que podría concederse la suspensión definitiva.
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