El escándalo de las aguas alcalinas en México, explicado: PROFECO por fin actúa y pide pruebas científicas de sus "beneficios"

Steve Saldaña

Editor Senior

Periodista de tecnología y ciencia. Escribo y analizo la industria de plataformas tech en México y soy fan de la ética tecnológica. También soy miembro de la Red Mexicana de Periodistas de Ciencia. Hago locución comercial, produzco podcast y soy presentador del podcast semanal ROM. LinkedIn

Profeco ha levantado la mano, para apuntar con el dedo directamente a las aguas alcalinas, y esencialmente tacharlas de fraude. Sus beneficios no han sido comprobados científicamente, de manera que la publicidad que hacen es engañosa, y podría orientar a los consumidores a tomar decisiones basados en falacias o verdades a medias.

Pero la Procuraduría Federal del Consumidor no hace el señalamiento a la ligera. Ha hecho 2,094 pruebas, y 19 presentaciones de agua embotellada han sido catalogadas como "con beneficios no demostrados". Adicionalmente se han mencionado otras tres presentaciones de aguas que se presumen alcalinas, aún a pesar de que en sus envases no tienen leyendas con beneficios no demostrados.

Estas son en total las 22 presentaciones:

Las promesas de las aguas alcalinas

Profeco no ha hecho el señalamiento con la mano en la cintura. Resulta que en México tenemos un amplio y robusto sistema de normas para prevenir el que haya productos que puedan ser engañosos de cara al consumidor.

Por ejemplo, la Norma Oficial Mexicana NOM-051-SCFI/SSA1-201 es clara en cuanto a que no se pueden hacer declaraciones en las que se atribuyan a un producto características que no contienen, especialmente si se tratan de promesas vinculadas a la reducción de riesgos de enfermedades. En la misma norma se lee que no debe haber información que pueda inducir en un error al consumidor sobre la naturaleza real de lo que adquiere.

Tom Brady y Beyoncé son parte de las celebridades que han presumido de tomar agua alcalina. Su influencia por supuesto repercute en el consumo. En Estados Unidos su mercado ha pasado de 47 millones de dólares en 2014 a 427 millones en 2017 según The Guardian

Y entonces, ¿por qué hay gente que sí cree en las aguas alcalinas y sus beneficios? en realidad, hay todo un demográfico importante que confía en ellas. Las aguas alcalinas prometen entre otras cosas bajar de peso naturalmente, incrementar la energía, desintoxicar el cuerpo, sanar los músculos y hasta prevenir enfermedades, entre ellas el cáncer, de ese tamaño son las promesas.

No es difícil encontrar en internet supuestos estudios que respaldan estos dichos, pero que en realidad no son firmados o por la academia, o por institutos de investigación con renombre. También están los casos en los que estudios serios que exploran probables beneficios sobre aguas alcalinas, son tomados por sentado como prueba total de que son irrevocablemente benéficas para la salud.

De vuelta a nuestras clases de química elemental en la secundaria, el pH es la medida para determinar cuán acido es una solución. Más acidez significa más concentración de iones de hidrógeno. La medida del pH es de 0 a 14, en donde 14 es totalmente alcalino (base), y 0 totalmente ácido

Todas las promesas se basan en la idea de que la reducción del pH en el cuerpo. La idea original es que todos nuestros alimentos incrementan la acidez en nuestro cuerpo, afectando nuestra salud y produciendo enfermedades. Las aguas alcalinas presumen tener un pH modificado para estar entre 7.5 Y 10, y que su consumo contrarreste la acidez que ocasiona todos los demás productos que ingerimos.

Suena lógico, pero no es tan sencillo. Según la AARP alcalinizar el estómago también puede conllevar desajustes en el proceso de digestión. Por eso, el mejor balance se encuentra en solo el agua natural, y en las frutas y verduras que ya son ricas en minerales y ayudan a conservar el equilibrio entre base y acidez.

Además, no hay evidencia de que simplemente puedas cambiar a voluntad el pH de tu cuerpo, tomando agua alcalina, de acuerdo a la doctora Tanis Fenton de la universidad de Calgary entrevistada por su renombre tanto por The Guardian como por The New York Times. De hecho, el agua alcalina termina primero en el estómago, en donde el pH es muy ácido, entre 1.5 y 3.5. El agua alcalina termina entonces por desintegrarse e integrarse a la sangre cuyo pH ronda en los 7.4.

En realidad, el cuerpo regula el pH por sí solo, y no puede variar mucho más allá de los 7.4. Las enzimas y los riñones se cargan de eso.

Un vistazo a…
Viví dos semanas con un sensor en el cuerpo para medir glucosa sin dolor: esto es FREESTYLE LIBRE

La intervención de los medios

Como sucede con otros temas, es inevitable la llegada de medios que difunden información con procedencia dudosa, por decir lo menos.

La infografía anterior, por ejemplo, se basa en un libro a todas luces a favor del agua alcalina. "Beneficios del Agua Alcalina" puede conseguirse en Amazon, y fue escrito por el doctor L. Koplo, quiropráctico de San Diego, pero sin título académico como investigador. El libro es multicitado a través de un sinfín de páginas que promueven y venden agua alcalina.

En México los precios de una botella de un litro de agua alcalina ronda en los 20 pesos.

En todo caso, por ahora el turno es de las empresas con aguas alcalinas, puesto que Profeco a enviado un requerimiento de información a ellas, para que comprueben científicamente las afirmaciones que presumen en sus leyendas, que van desde "elimina la acidez" hasta "fortalece tu sistema inmune". Profeco no mencionada nada de empezar un proceso para retirar aguas alcalinas del mercado, por ahora.

Ver todos los comentarios en https://www.xataka.com.mx

VER 14 Comentarios

Portada de Xataka México