México enfrenta un problema estructural que no termina de resolverse: la informalidad laboral. Y aunque suele asociarse con bajos ingresos o falta de oportunidades, ahora hay otro factor en la ecuación que podría estar alimentándola: el encarecimiento del empleo formal.
Durante una videoconferencia convocada por el Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO) y la OCDE, en la que se presentó el “Estudio Económico de México 2026”, especialistas del organismo internacional advirtieron que los altos costos laborales, incluyendo contribuciones sociales y aumentos al salario mínimo, pueden convertirse en una barrera de entrada al mercado formal.
Según un reporte de El Universal, Aida Caldera, jefa de División del Departamento de Economía de la OCDE, explicó en esta conferencia que las barreras no solo afectan a los trabajadores, sino también a las empresas. Cuando formalizarse resulta más caro, tanto empleados como empleadores encuentran incentivos para mantenerse fuera del sistema. El resultado es un círculo complicado, más informalidad implica menor productividad, y eso a su vez limita el crecimiento económico.
La informalidad como freno a la productividad
De acuerdo con lo expuesto en la videoconferencia, más de la mitad de los trabajadores en México se encuentran en la informalidad. Esta condición, además de implicar menor acceso a seguridad social, también está ligada a actividades de baja productividad.
El diagnóstico coincide con el informe de la OCDE sobre protección social en América Latina, donde se señala que la informalidad mantiene a los trabajadores en empleos con menor capacitación, bajos ingresos y escaso acceso a derechos laborales. Esto no solo afecta a las personas, sino que limita el desarrollo económico de toda la región. Además, el organismo advierte que el problema es estructural y multifactorial: no existe una sola política pública capaz de resolverlo.
Más trabajadores, menos empleos formales
El desbalance entre oferta y demanda laboral agrava el panorama. Según explicó Valeria Moy, directora general del IMCO, cada año se incorporan más de un millón de personas al mercado laboral en México, pero apenas se generan alrededor de 270 mil empleos formales. La diferencia, inevitablemente, termina en la informalidad.
Moy también señaló que algunas reformas recientes han incrementado el costo de la formalidad, lo que, en lugar de reducir el problema, podría estar profundizándolo. En otras palabras: hacer más caro contratar formalmente puede terminar incentivando lo contrario.
La advertencia no es solo teórica. De acuerdo a un reporte de Forbes, con base en datos del INEGI, en octubre de 2025 la tasa de informalidad laboral en México alcanzó el 55.7%, lo que equivale a 33.9 millones de personas trabajando en estas condiciones. La cifra representa un aumento respecto al año anterior y muestra que la tendencia, lejos de revertirse, podría estar repuntando.
Desde la OCDE reconocen que reducir la informalidad requiere una estrategia integral: mejorar la educación, aumentar la productividad, rediseñar los sistemas de protección social y revisar los costos asociados al empleo formal. El reto es encontrar un equilibrio. Por un lado, mejorar salarios y condiciones laborales; por el otro, evitar que estos avances eleven tanto los costos que terminen expulsando a trabajadores y empresas hacia la informalidad.
Ver todos los comentarios en https://www.xataka.com.mx
VER 0 Comentario