La mayoría de los empleados en México ya usa IA para trabajar, pero lo hace a escondidas y con sus cuentas personales

Luis Ángel Márquez Flores

Editor Jr

Un estudio elaborado por Google Workspace, IDC y Provokers reveló que el 67% de los empleados en México ya utiliza asistentes de IA en sus actividades laborales. No obstante, lo hace desde sus cuentas personales, ya que solo el 35% afirma que en sus centros de trabajo se ofrecen estas herramientas. 

De acuerdo con la encuesta Work:InProgress: Descubrimientos sobre cómo la IA está transformando el trabajo, el 44% de los profesionales usan sus propios chatbots porque se sienten más seguros, el 37% porque pueden acceder a ellos más fácil y solo el 32% lo hace porque los prefieren más que las opciones corporativas.

La Shadow AI

A este fenómeno se le conoce como Shadow AI o IA en las sombras, y plantea serios riesgos a la seguridad, ya que expone a las empresas a filtraciones de información sensible, incumplimiento regulatorio y dependencias tecnológicas de los empleados sin la supervisión de nadie. En nuestro país solo el 30% de las empresas posee políticas claras sobre el uso de estas tecnología, y apenas el 31% anima a sus empleados a experimentar con ella. 

A pesar de esto, los trabajadores continúan haciendo uso de la herramienta, pues perciben que el camino no oficial es más eficiente y menos riesgoso, aunque en la práctica ocurre lo contrario. El mismo estudio muestra que 41% considera alto o muy alto el riesgo de utilizar asistentes de IA personales para trabajar, pero lo hace porque las reglas que deberían ordenar su uso no existen o son tan rígidas que resultan impracticables.

Uso de la IA en el trabajo

Una encuesta de Intel, en la que participaron personas relacionadas con tecnología de la información de más de 1,000 países de América, reveló que el 92% de las empresas de México están lista para integrar computadoras con IA en sus centros de trabajo. Esta cifra supera al 90% del promedio regional. A escala global, el 89% de organizaciones está en la transición hacia equipos con IA integrada o planea hacerlo pronto. 

El 45% de los empleados ya utiliza funciones de IA para tareas como búsqueda optimizada, traducción en tiempo real o texto predictivo. Los principales casos incluyen investigación sobre temas específicos (47%), análisis de información o datos (43%), resumen e interpretación de textos (41%) y creación de imágenes o gráficos (41%). Sin embargo, la preparación técnica no significa que la cultura y la gobernanza sean temas resueltos. Un estudio de KPMG mostró que el 56% de las empresas en el país aún no logra identificar con precisión el valor comercial de la IA y solo 10% ha confirmado beneficios con métricas firmes.

Si las empresas todavía no tienen claro los beneficios reales de la IA, difícilmente pueden dimensionar los riesgos que vienen con ella. uso de datos, sesgos o responsabilidades cuando un modelo falla. En ese contexto, la ética no se integra desde el inicio, sino después, como un complemento, cuando en realidad debería ser parte central del diseño y del uso de estos sistemas.

El lado ético del uso de la IA

Un estudio del IBM Institute for Business Value, en colaboración con el Notre Dame-IBM Tech Ethics Lab reveló que el 53% de los ejecutivos en México que utilizan prácticas éticas de IA reportaron mayor confianza de los clientes y una mejor calidad del producto, lo que demuestra que invertir en esto genera beneficios. No obstante, solo el 36% utiliza estas herramientas, y el 44% ha integrado la ética a su estrategia.

De hecho, el 64% de los ejecutivos mexicanos consideran replantear significativamente sus marcos de IA ética para mantenerse al día con la creciente autonomía de estos sistemas. El 71% cree que los agentes de Inteligencia Artificial van a requerir directrices éticas más estrictas en el futuro.

Del lado de los consumidores, la confianza tampoco es plena. Según el estudio de tendencias de experiencia de cliente de Zendesk, dos tercios de las personas en México usan a diario alguna herramienta de IA, pero solo alrededor de 31% se siente muy cómodo y confía plenamente en estas tecnologías. 

En el trabajo, la IA se normaliza incluso fuera del perímetro corporativo. Los clientes han elevador sus estándares exigencias hacia estas tecnologías. Si la IA se percibe como opaca, invasiva o injusta, la confianza se erosiona. Todo esto ocurre mientras el negocio de la IA en México se acelera. De acuerdo con El Economista, el IDC estima que el mercado empresarial de inteligencia artificial cerrará 2025 con un valor de 32,884 millones de pesos y podría superar los 110,000 millones para 2029.

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