Mavic Mini, lo hemos probado: el dron más pequeño de DJI, pero no por eso el menos divertido

Antonio Cahun

Editor Senior

Mi gusto por la tecnología comenzó cuando toqué por primera vez un NES a los 6 años. Metalhead y otaku, fan de One Piece. Comencé a escribir de tecnología como hobby, pero ahora es la manera en que me gano la vida. Puedes seguirme en X (Twitter) y en Instagram, donde todos los días publico historias de mi vida cotidiana. LinkedIn

DJI tiene un gran renombre en el segmento de drones, con numerosas opciones para todos los gustos, necesidades y posibilidades. Recientemente integró el Mavic Mini a su catálogo, como su dron más pequeño y ligero, perfecto para introducirse al mundo de estos dispositivos.

A su llegada a México, hemos tenido la oportunidad de ponerlo a prueba algunos días. Este es nuestro análisis a fondo del Mavic Mini, el dron más pequeño de DJI, pero no por eso el menos interesante y divertido.

Unboxing: Mavic Mini, Fly More Combo

Antes de entrar en materia de nuestro análisis, veamos qué es lo que viene en la caja del Mavic Mini, específicamente en la presentación Fly More que es la más completa, con varios accesorios de utilidad adicionales.

Tal y como dice la descripción, encontramos: el Mavic Mini, control remoto, cables y herramientas, hasta aquí lo incluido en el paquete estándar. Adicionalmente en la presentación Fly More se incluyen: tres juegos de hélices, protectores 360° para las hélices, tres baterías, cargador que permite cargar las tres al mismo tiempo, y maletín de viaje.

Diseño: minimalismo ante todo

La premisa principal del Mavic Mini es justamente su diseño compacto y ligero. Es debido a esto que sus líneas estéticas son la definición de minimalismo, haciéndolo lo más transportable posible, pero sin afectar su desempeño, resistencia y buen manejo. En resumen, se mantiene la esencia y calidad que han posicionado a DJI a lo largo de sus años en el mercado.

Al estar plegado, el Mavic Mini cabe perfectamente en la palma de la mano

El cuerpo del Mavic Mini es completamente de plástico, lo cual le permite su peso de apenas 249 gramos, y que de hecho alrededor de 100 gramos son de la batería extraíble. A pesar de su ligereza, este pequeño dron es sólido al tacto, y no precisamente frágil como parece, y para dar un toque más de resistencia están los protectores 360° que en nuestras pruebas demostraron su valor, protegiendo el pequeño dron ante un choque con un árbol, con solo algunos detalles mínimos.

El Mavic Mini tiene al frente el sensor de 12 megapixeles con estabilizador de tres ejes, capaz de tomar fotos y grabar video a resolución máxima 2.7K a 30fps; en el extremo opuesto el compartimiento para la batería, y debajo de este apartado está la ranura para microSD, y en la parte inferior del dron está el botón de encendido. Listo, es toda la anatomía del Mavic Mini que se necesita conocer.

Botón de encendido y luces indicadoras de carga, en la parte inferior del Mavic Mini

Por otro lado, es importante hablar del control, un viejo conocido. El control es el mismo que hemos visto en otros drones de DJI, en diseño y tamaño -prácticamente el mismo que el del Mavic Mini. Tiene un par de sujetadores que se adaptan para el smartphone, dos botones a modo de gatillos para tomar foto o video, y dos sticks (removibles y que se guardan en el mismo cuerpo del control) para el pilotaje del Mavic Mini. Dos botones están presentes, uno para el aterrizaje inteligente y otro para el encendido, que también indica por medio de luces el estado de su carga.

La conexión con el smartphone es mediante cable: un extremo se conecta al control y el otro al smartphone, ya sea microUSB, USB Type-C o Lightning, DJI incluye las tres opciones en la caja.

Así se ven el Mavic Mini y su control, plegados, al lado de un smartphone

Volando el Mavic Mini

Baterías y control cargados, aplicación DJI Fly instalada, es hora de volar el Mavic Mini. Sin embargo, antes de salir a un lugar despejado (mientras más, mejor), personalmente recomiendo que la primera conexión entre aplicación y dron se realice en casa. En un par de ocasiones fue necesaria la descarga e instalación de actualizaciones para poder despegar y siempre es mejor realizar estos procesos desde la comodidad del hogar con la confianza de nuestra red Wi-Fi.

Antes siquiera de entrar a la app e indique que es necesaria alguna actualización, es importante hablar de la vinculación de app/control y dron. Es un proceso sencillo, pero que debe llevar un orden muy específico: primero conectar el smartphone y encender el control, abrir la app y por último el Mavic Mini, así todo se reconoce cuando es debido y la vinculación es casi inmediata.

Después, entraremos a la interfaz principal de la app. Aquí el sistema reconocerá automáticamente en dónde estamos para verificar que es una zona adecuada para volar o, en caso de ser necesario, avisará que se trata de una zona restringida. De hecho, podemos consultar dentro de la app un mapa completo de la zona, que muestra las áreas permitidas y restringidas.

Zona correcta, actualizaciones instaladas, satélites conectados, ahora sí es momento de volar. Para despegar el Mavic Mini basta con dejar oprimido unos segundos el botón bien señalado en la app y levantará el vuelo. Los controles son sencillos: con el stick izquierdo controlamos altura y dirección y con el derecho, el avance hacia atrás, adelante y los lados.

El conocimiento de estos movimientos es suficiente para llevar el dron por el cielo. Al principio es algo difícil no seguir el dron con la vista, pero poco a poco se aprende a confiar más en la vista del smartphone, que muestra justamente lo que el Mavic Mini tiene al frente. Además, de esta manera aprendemos a navegar mejor y llevar el dron cada vez más lejos.

Existen tres modos de vuelo para el Mavic Mini: Position, para los primeros vuelos; Sport, que permite llevar el dron más lejos y más alto, además de algunos otros trucos; y Cine Smooth, enfocado en grabaciones de mejor calidad para lograr justamente un efecto más cinematográfico. En las tres modalidades los controles son idénticos, con cambios más bien en las funciones durante el vuelo.

Siguiendo con los controles, en las esquinas encontramos dos botones, uno para tomar fotos y otro para cambiar a modo video y comenzar a grabar, y una perilla que permite nivelar la cámara del Mavic Mini. En general, los controles son los ya conocidos de anteriores drones. Sin embargo, si es la primera vez que un usuario se atreve con un dron, son sumamente sencillos para familiarizarse y, poco a poco, acostumbrarse a su uso.

Por cierto, ya que hablamos de foto y video, si bien es recomendable el uso de una microSD, es posible capturar contenido sin una. En este caso, las fotos y videos se guardarán automáticamente en la memoria del smartphone que usamos como control.

Junto con la grabación de video "normal", DJI integra los Quickshots vistos en anteriores drones. Se trata de modos precargados de grabación que generan interesantes videos con efectos, por ejemplo enfocando al usuario mientras el dron se aleja o traza una órbita a su alrededor, entre otros efectos. Estos videos cortos son perfectos para compartir en redes sociales y, como ya mencionamos, se realizan de manera automática, con un sencillo toque en la aplicación.

Para terminar con el tema de las fotos y video, dejamos algunas muestras, siempre realizadas en modo automático y sin ningún tipo de retoque. Por cierto, en la aplicación se pueden cambiar varios aspectos como la resolución de video y fotos, aspecto de imagen e incluso se puede cambiar a modo manual. Aquí la galería:

Para cerrar nuestro análisis es importante mencionar un par de cosas más. Primero, DJI promete una autonomía en el Mavic Mini de alrededor de 30 minutos, y se cumple sin problemas, con un promedio de vuelo seguro de 25 minutos, suficiente para primero conocer el área y, ya que se tienen las pilas adicionales del Fly More Combo, explorar a gusto. El segundo aspecto importante es que, debido a la ligereza del Mavic Mini, es muy importante tener en cuenta el viento, por mínimo que sea, ya que esto puede desembocar en problemas para su pilotaje y posibles accidentes.

Mavic Mini: perfecto para principiantes, y también para quienes no lo son tanto

Pilotar un dron puede parecer una tarea difícil, una idea casi imposible para un "usuario común". Sin embargo, los drones de DJI buscan precisamente erradicar esa idea, permitiendo que una persona con el conocimiento mínimo de cómo sincronizar un smartphone, con el interés y las ganas de aprender, usuarios como tú y como yo, podamos lograrlo.

El Mavic Mini es un pequeño que integra todo lo grandioso de otros drones de DJI, a nivel de software y hardware. Esto lo posiciona como un excelente primer paso en el mundo de las naves a control remoto, para posteriormente dar el salto a ligas más grandes.

En el otro lado de la moneda, tenemos que el Mavic Mini es también una excelente opción para los usuarios más casuales, quienes si bien encontramos divertido pilotar estas naves, no lo vemos como una prioridad, o bien un interés más allá de un hobby. Como sea, en ambos casos es importante tener en cuenta el precio de venta de 11,699 pesos, por lo cual es un "capricho" de costo considerable, pero que lo vale.

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