
La operación quedó cerrada este miércoles
Porsche acaba de convertir una de sus apuestas más exclusivas en efectivo. El fabricante alemán recibió alrededor de 1,000 millones de euros por salir de Bugatti Rimac y Rimac Group, justo cuando sus propias cuentas enfrentan el impacto de una menor demanda de autos eléctricos y de una caída en las ventas en China.
La operación quedó cerrada este miércoles después de que las autoridades regulatorias aprobaran la transacción. Con ella, Porsche terminó su salida del fabricante croata de hipercoches eléctricos y de los negocios relacionados con Rimac. La cifra equivale a unos 1,200 millones de dólares, una cantidad que ahora tendrá un uso mucho más práctico dentro de las finanzas de la compañía.
Porsche tenía 45% de Bugatti Rimac y 20.6% de Rimac Group. Ambas participaciones surgieron de la creación de la empresa conjunta en 2021, cuando la firma alemana apostó por una compañía que reunía a Bugatti con la tecnología eléctrica desarrollada por Rimac. Cuatro años después, Porsche decidió que ese vínculo ya no encaja con la prioridad actual de su negocio.
El dinero llega en un momento incómodo para Porsche. La compañía enfrenta una menor demanda en China y una transición hacia los vehículos eléctricos más lenta de lo que esperaba. El problema no es exclusivo de la marca, pero sí afecta de forma directa a un fabricante de autos de lujo que necesita sostener márgenes altos mientras adapta su gama a una tecnología que todavía no genera la demanda prevista.
La venta también modificó la previsión financiera de Porsche para 2026. La empresa elevó su estimación de margen de flujo de caja neto del negocio automotriz a entre 5.5% y 7.5%, frente al rango previo de 3% a 5%. Una parte de los ingresos tendrá un destino muy concreto: 250 millones de euros se utilizarán para financiar más obligaciones de pensiones.
La salida también cambia el control de Bugatti Rimac
El resto forma parte de un esfuerzo más amplio para concentrar recursos en el negocio principal de Porsche. La decisión resulta llamativa por el activo del que se desprende. Bugatti representa uno de los nombres más exclusivos de la industria, mientras que Rimac se convirtió en uno de los referentes de la tecnología eléctrica aplicada a vehículos de muy altas prestaciones. Aun así, Porsche considera más conveniente convertir esas participaciones en liquidez.
La salida también cambia el control de Bugatti Rimac. Tras el cierre de la operación, Rimac Group asumirá el control total de la compañía junto con sus nuevos inversionistas. Mate Rimac, fundador de Rimac, ocupará la presidencia de Bugatti Automobiles como parte de la reorganización. Marko Brkljačić, ex ejecutivo de Rimac Technology, llegará como director de operaciones.
Hay una lectura especialmente interesante en la decisión de Porsche. Hace apenas unos años, la combinación de una marca histórica como Bugatti con la tecnología eléctrica de Rimac parecía una forma de preparar el futuro de los hipercoches. Ahora Porsche prefiere recuperar capital y reducir su exposición a negocios que no forman parte de su núcleo. La venta no implica que los autos eléctricos hayan dejado de importar, pero sí muestra cuánto cambió el cálculo financiero alrededor de ellos.
El movimiento deja a Porsche con 1,000 millones de euros adicionales y a Rimac con el control completo de Bugatti Rimac. También revela una realidad menos espectacular que cualquier cifra de potencia de un hipercoche: incluso las marcas capaces de fabricar algunos de los autos más caros y rápidos del planeta tienen que ajustar sus inversiones cuando China pierde fuerza y la adopción del auto eléctrico no avanza al ritmo previsto.
Imagen | Bugatti
En Xataka México | Comprar un Bugatti es fácil, lo complicado es pagar el servicio: cambiarle el aceite cuesta igual que un auto nuevo
Ver todos los comentarios en https://www.xataka.com.mx
VER 0 Comentario