En noviembre pasado, el gobierno de México presentó la Política Nacional de Inclusión Financiera 2025-2030. Su principal objetivo es fomentar el uso de productos como tarjetas bancarias, créditos hipotecarios, seguro o ahorro para el retiro. Sin embargo, esta política se enfrenta a un gran reto: la gente está decepcionada del sistema financiero.
De acuerdo con el estudio Indicadores de satisfacción de las personas usuarias de productos y servicios financieros, hecha por Banxico, el 64% de los usuarios dijo estar satisfecho con los productos financieros que posee. Aunque esto pueda parecer un buen porcentaje, lo cierto es una caída del 8.3% respecto a 2023 y representa el primer retroceso en los seis años de la encuesta.
Créditos hipotecarios, los peor calificados
La encuesta indica que el producto con mayor indicador de satisfacción por parte de los usuarios fue el crédito de nómina, con 68.7%. seguido de los créditos automotrices (65.8%) y las tarjetas de crédito (64.7%). En contraste, los productos con menor nivel de satisfacción fueron los créditos hipotecarios, con 46.4% y los créditos personajes (62.7%).
El nivel de insatisfacción con estos productos es tal que solo el 57.5% de los encuestados estaría dispuesto a recomendar los productos y servicios que han adquirido. En 2023, dicho porcentaje alcanzó el 67.7%. Algo que aumentó respecto a 2023 fue la proporción de personas que han presentado algún problema con los instrumentos de maneja: 8.4% contra 7.9%.
Mexicanos prefieren Fintech sobre bancos tradicionales
Quienes se llevan la peor parte de todo esto son los bancos tradicionales, que han perdido la confianza de los clientes. De acuerdo con el estudio, Miedos, quejas y preocupaciones del uso de servicios financieros en México, de Dinamic e Influence, el 74.53% de los mexicanos rechaza la banca tradicional y en cambio confía más en las Fintech, especialmente en temas de seguridad al usar sus aplicaciones.
Y es que, según la Encuesta Nacional de Inclusión Financiera 2024, el 77% de los adultos en el país tiene una cuenta bancaria. Sin embargo, la mayoría de estas son inducidas (es decir, de nómina o de apoyos sociales), por lo que no se usan para ahorrar, pagar o contratar servicios. De hecho, solo 4 de cada 10 mexicanos paga con tarjeta o transferencia.
Sergio Torres, director general de Influence, explicó que, a pesar de que la digitalización tuvo un impulso tras la pandemia, la inseguridad percibida y la desconfianza de los usuarios. Este es el gran reto que la Política Nacional de Inclusión Financiera pretende afrontar para fomentar los pagos no monetarios en México.
Accesibilidad, otro de los grandes retos
Otro de los grandes obstáculos para lograr la inclusión financiera en México pasa por la accesibilidad. Esto es especialmente importante en poblaciones vulnerables, como adultos mayores y personas con discapacidad, las cuales dependen en mayor medida de canales físicos.
Además se debe aumentar la presencia de intermediarios privados en zonas rurales, donde mayoritariamente está presente el Banco del Bienestar. También se requiere mejorar la infraestructura en dichas regiones si se quiere fomentar el uso de pagos digitales, algo para lo cual es crucial garantizar, primero el acceso estable y seguro a internet.
Ver todos los comentarios en https://www.xataka.com.mx
VER 0 Comentario