
Finlandia quiere regresar a los pisos de tierra en los parques con todo y justificación médica
Para quienes crecieron en los 90 seguramente recordarán aquellas tardes de correr entre puentes colgantes, aventarse por resbaladillas o simplemente pasar el rato en los columpios. Obvio, estos parques infantiles estaban llenos de tierra, grava o en el mejor de los casos, pasto. Caso contrario si lo comparamos con las últimas dos décadas, donde se ha visto una transición al suelo de caucho.
La idea, evidentemente, se basa en dejar atrás aquel terreno hostil e incentivar uno más colorido, accesible y menos peligroso. No obstante, esta tendencia aséptica y poco natural no es vista de buena manera por todos. Finlandia, por ejemplo, ya alzó la mano en corregir estos espacios en pro de la biodiversidad con un sustento médico de fondo: la exposición a la naturaleza desde la infancia.
De acuerdo con el estudio finlandés Vahvistu, llenar estos espacios comunes, tales como los patios de escuela o parques con juegos, mejora la salud de las infancias. Lo anterior dado que el contacto con la biodiversidad del suelo les ayuda a prevenir alergias o enfermedades inmunológicas. ¿Cómo? la exposición a los microbios.
A grandes rasgos, el planteamiento indica que si los pequeños tienen contacto con microbios del entorno, éstos les ayudarán a "entrenar" su sistema inmune desde temprana edad. Como resultado, tendrían menor riesgo a padecer alergias o dermatitis atópica.
Así, traer de vuelta la hierba y el suelo "salvaje" a lugares donde niñas y niños juegan cada día les ayudará a madurar correctamente en términos inmunológicos. Esta iniciativa va de la mano con el proyecto BIWE, el cual busca acercar la naturaleza a los entornos urbanos cotidianos.
Además, el equipo de investigadores respaldó esta afirmación con otro estudio realizado en 2020. En él, se colocó microbiota en areneros infantiles para comprobar si podía prevenir el desequilibrio del sistema inmune en infantes. Su hallazgo dejó en claro que con el hecho de cambiar el material del suelo de un patio se puede proteger la salud inmunológica de los pequeños.
Vale la pena mencionar que el Vahvistu comparó escuelas con y sin vegetación. Los resultados se obtuvieron a través de muestras de piel, saliva, heces y sangre para analizar su microbiota e inmunidad de las niñas y niños. A su vez, se midió el cortisol en cabello para el estrés y realizaron tests cognitivos, así como cuestionarios de salud.
Estas mediciones se han realizado anualmente desde 2024. Y he ahí un problema. Por la escala y tiempo que se necesita para el estudio, los resultados aún se encuentran limitados para detectar enfermedades que se manifiestan a largo plazo. Además, la variabilidad entre escuelas también puede alterar sus efectos.
Aunque los primeros resultados ya apuntan a una conclusión en concreto, aún queda por descubrir qué tipo de vegetación, tipo de suelo y diseño del espacio podrían beneficiar el desarrollo de las infancias. Esa es la tarea pendiente: usar estos resultados para estandarizar la construcción y urbanismo.
En Xataka México | Alemania sorprende al mundo con su idea más audaz: cubrir un lago con paneles solares para generar energía limpia
En Xataka México | En 1917 Dinamarca vendió islas a EUA por 25 millones de dólares. Sin esclavos que recogieran azúcar no eran rentables
Ver todos los comentarios en https://www.xataka.com.mx
VER 0 Comentario