En México no tenemos la costumbre de usar pijamas. Un conjunto de dos piezas para dormir parece algo inviable para un contexto como el nuestro, en donde un día podemos estar a 4 grados y al siguiente nos rostizamos toda la noche con más de 30 grados, que nos hacen sudar toda la noche.
Lo que sí tenemos es un fuerte impulso por utilizar el ventilador durante las noches en épocas de calor, acompañado de nuestra playera rota del partido político que pasó por nuestra colonia. El problema es que esta práctica, la del ventilador, podría resultar contraproducente, y así lo explica la ciencia.
Qué pasa si dejo el ventilador toda la noche
Más allá del tema del consumo eléctrico y los posibles daños al medio ambiente, el tener el ventilador encendido toda la noche tiene consecuencias con algo más cercano: nuestra salud. Quienes hayan incurrido en esta práctica, quizá alguna vez hayan despertado mormados o con un malestar en la garganta.
Lo primero en que se piensa es que esto se debe a que el aire estaba muy frío, aunque eso no tiene mucho que ver con la realidad. Porque no, el producto no tiene mucho que ver, más bien es el uso que se le está dando o la programación que tiene. Pero vamos por partes.
En gran parte, estos sintomas aparecen porque los ventiladores más allá de aire, también circulan ácaros, esporas, polen y otros alárgenos en la habitación. Entonces si tu los aspiras, desencadenas estornudos, mocos, ojos llorosos, picos en la gargante y, en casos graves, dificultad para respirar, de acuerdo con Amerisleep. Por obvias razones, si eres propenso al asma o alergias, tus sintomas serán mucho más intensos.
Otro de los sintomas comunes al dejar el ventilador, es el de la resequedad en nariz y garganta. Esto provoca una sobreproducción de moco, causando sinusitis, dolores de cabeza y nariz tapada. Bass Medical Group explica que se debe a que al inalas aire seco y frío los tejidos de la garganta pierden humedad, con lo que el moco se vuelve más espeso y menos protector. También, el revestimiento de la garganta se irrita y las terminaciones nerviosas se vuelven más sensibles.
Otros afectados son tus ojos, ya que pueden abrirse ligeramente y ocasionalmente mientras duermes, y el flujo de aire puede resecarlos, provocando que te despiertes con ojos secos. Algo similar ocurre con la piel, ya que el flujo constante de aire acelera la evaporación de la humedad natural de la dermis. Es decir, elimina la capa de hidratación, provocando tirantez, irritación y sequedad y empeora si tienes el ventilador apuntandote directamente.
En algunos casos, el aire frío que circula cerca puede provocar contracciones musculares, ya que el flujo consentrado de aire hace que los músculos se tensen y acalambren. Por ello, es ideal que no tengas el ventilador en la máxima potencia. Finalmente, la cuestión del ruiido podría causar problemas para dormir, aunque esto solo ocurre en algunos usuarios.
Sin embargo, antes de que corrar a tirar tu ventilador a la basura y declararle la guerra, debes saber que no todo es malo con esta práctica. En primera porque tener una circulación de aire constante ayuda a mantener la habitación ventilada para que haya menos olores estancados y fluya más aire.
Además, hay quienes necesitan del ruido blanco para dormir bien y un ruido de este tipo es justamente el de "ventilador", ya que cuando no está en su máxima potencia, provoca sonidos suaves. Además, controla la temperatura, si lo usas correctamente. Quizá no lo sepas, pero la revista Science of Total Evironment encontró que la temperatura ideal para dormir es entre 20° y 25°.
Cómo utilizar el ventilador correctamente durante las noches
Según los mismos expertos, lo ideal para dormir bien mientras usas el ventilador es:
- Ten un ventilador giratorio: este impide el flujo constante de aire en una dirección, circulando en su lugar en un patrón de ondas ondulantes. Este tipo de ventilador, que también se conoce como ventilados oscilante, se mueve de manera oscilante, creando ondas que explisal el aire en forma rexta, lo que mantiene la frecura del ambiente y evita las alergias y dolores.
- Pon un temporizador: pon un temporizador en el ventilador para que se apague una hora o un par de horas después de la hora de acostarte. Esto elimina el riesgo de que la brisa fría sople durante la noche a la vez que no gastas mucho en luz.
- Mantén a distancia el ventilador: cuando tienes un pequeño ventilador enchufable que puedes instalar en cualquier sitio, lo mejor es no ponerlo directamente cerca de tu cama, sino mantenerlo a 60 o 90 cewntímetros lejos. Además de no tenerlo en su máxima potencia.
- Usa hielos o agua delante del ventilador: para minimizar el riesgo de resequedad en la piel, la nariz, la garganta, la boca y los ojos, coloca un traste con agua delante. Este truco puede añadir humedad al aire delante del ventilador, asegurando que el ventilador no solo empuje aire seco hacia ti.
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