Si llegaste con frutas aplastadas a casa, no las tires, tienes un tesoro. 4 formas de darles una segunda vida

Frutas Mallugadas Mexico

Cuando la fruta se daña, aumenta la producción de etileno, responsable de la maduración.

Eric Ramirez

Editor

Todos los fines de semana, sin excepción, voy al mercado por comida para la semana. Fruta, pollo, carne, semillas, verdura y hasta salsas o esponjas para lavar trastes. Todo con base en un menú previamente hecho y pensado en comer sano, a la vez que ahorro un poco.

Pero cuando pido muchas frutas, el señor del local suele acomodar las cosas de forma muy lógica: lo más duro abajo y lo más blando arriba. Esa ley se rompe cuando hay mucha gente o el que atiende es nuevo, como el último fin de semana, en donde mis mangos y pitayas se aplastaron por completo por la sandía, que pesa el triple.

Qué son las frutas aplastadas o magulladas

Antes de que empiece con los consejos, debemos saber algo. Estas frutas se les conoce como magulladas, es decir, frutas que son el resultado de las fuerzas de compresión e impacto que las afectan durante su producción, cosecha, transporte y almacenaje, de acuerdo con la Universidad de Maryland. Es decir, lo que le pasó a mi fruta el fin de semana.

La compresión es el resultado de una carga o presión sobre la fruta, mientras que el impacto resulta de caídas, rebotes o choques de las frutas. Estos golpes de compresión afectan a la fruta sin romper o dañar completamente su cáscara o piel, otorgándole un aspecto raro que va cambiando progresivamente de color.

De hecho, las frutas que más se ven afectadas por esto son aquellas de piel suave, como las fresas, los arándanos, las cerezas, las uvas, los melocotones, las ciruelas pasas, las manzanas, los mangos y las peras.

A pesar de esto, las magulladuras afectan varios procesos fisiológicos y modifican los parámetros de calidad fisicoquímica y el valor nutricional. Uno de estos es el pardeamiento interno, que ocurre cuando el contenido celular se libera en los espacios intercelulares debido al daño sufrido, y algunos componentes, como los compuestos fenólicos, pueden sufrir oxidación y volverse marrones.

Además, Poscosecha explica que esto afecta significativamente procesos fisiológicos como la respiración de la fruta, la producción de etileno y la transpiración. Entre estas alteraciones están:

  • Aumentan la producción de etileno, una fitohormona responsable de la maduración y la senescencia.  Es decir, madura más rápido.
  • Una maduración más rápida en las zonas magulladas puede seguir a un aumento de las tasas de respiración y producción de etileno, lo que reduce la vida útil de las frutas.
  • Provocan una pérdida significativa de humedad, lo que reduce la frescura de la fruta y el arrugamiento y la pérdida de peso. 
  • La senescencia es mayor en frutos magullados debido a pudriciones y pudriciones poscosecha que en frutos no magullados. Puede ser el resultado de un deterioro microbiano o acelerarse debido a una alta producción de etileno.

Sin embargo, no es necesario tirarlos, ya que el valor nutricional no cambia si los consumimos en un lapso de tiempo razonable. En algunos casos, quizá debas cortar la parte más oscura. Además, el valor nutricional es el mismo y no debería ser un problema. Solo enfócate en congelarlos rápidamente o en no dejar que se echen a perder por completo.

Formas de darles un segundo uso a las frutas

Dicho esto, personalmente hice helado de mango con pitaya. Solo agarré los frutos aplastados y los metí al congelador en el instante. Una vez congelados, los llevé a la licuadora, los mezclé con poca leche, miel y mantequilla. Después de mezclarlo, lo volví a congelar y, al sacarlo, tenía la textura de helado suave. Pero hay más recetas como:

  • Jugos o smoothies: si metes la fruta a la licuadora con un poco de agua, puedes hacer un jugo al instante. Si cambias por leche y azúcar, puedes tener un licuado o smoothie.
  • Hornear: solo mezcla o tritura las frutas dañadas y agrégalas con una buena receta para hornear. Por ejemplo, podrías hacer pay de manzana, ya que estás creando un puré de relleno. 
  • Mermeladas: fresas, arándanos o las moras puedes transformarlas hirviéndolas a fuego lento con un poco de azúcar y agua. Si prefiere la jalea, deje enfriar la mezcla para mermelada, colóquela en la licuadora y cuele las semillas en un colador de malla metálica fina.

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