Ubicado al sur de CDMX, este recinto es una joya de la historia de nuestra ciudad
Al sur de Ciudad de México se encuentra uno de los barrios residenciales más exclusivos: el Pedregal de San Ángel. En esta zona han vivido algunos presidentes de nuestro país, como Gustavo Díaz Ordaz, José López Portillo, Carlos Salinas de Gortari y Ernesto Zedillo. Sin embargo, durante décadas este sitio fue considerado agreste e inaccesible debido a la roca volcánica que cubre su superficie, resultado de erupción del volcán Xitle hace cerca de 1,670 años.
No fue sino hasta la década de 1940 que el Pedregal comenzó su transformación al área vibrante y urbanizada que es ahora. Esto gracias a un grupo de artistas de la talla de Diego Rivera y Dr. Atl, pero especialmente a los arquitectos Luis Barragán y Max Cetto. Este último fue quien edificó la primera residencia en el lugar: la Casa Estudio Max Cetto, una residencia de gran valor histórico que hoy en día puede visitarse libremente.
El visionario Max Cetto
Para entender por qué la Casa Estudio Max Cetto es tan importante, debemos conocer un poco más a su creador. Max Ludwig Cetto Day nació en Coblenza, Alemania, en 1903. Realizó sus estudios académicos en prestigiosas universidades de Darmstadt y Múnich, y fue discípulo de un ícono de la arquitectura alemana de principios del siglo XX, Hans Poelzig.
Durante la Segunda Guerra Mundial, Cetto se vio orillado al exilio debido a que se oponía a la destrucción del arte a manos del régimen nazi. Residió un tiempo en Estados Unidos para luego establecerse en México. Una vez en el país conoció a otros arquitectos de renombre como José Villagrán, Jorge Rubio y Luis Barragán. Fue este último quien le propuso sumarse al plan para desarrollar el fraccionamiento Jardines del Pedregal, nada menos que diseñando la primera casa en el lugar.
Cetto también diseñó algunas otras casas icónicas, como las de los pintores Wolfgang Paalen y Rufino Tamayo. En 1965, comenzó su carrera como catedrático en la Escuela Nacional de Arquitectura. En su honor, el Taller Cinco de la Facultad de Arquitectura de la UNAM lleva su nombre.
Una joya arquitectónica en el sur de México
Diseñada por el propio Max y construida en los años 40, la edificación fue la casa donde el arquitecto vivió con su esposa, Catarina Kramis, y sus hijas. La propiedad tiene una estructura horizontal de dos niveles y para su construcción se utilizaron materiales como piedra volcánica y madera, que se integran perfectamente a las formas del terreno. En la planta alta se encuentra el estudio, coronado por un techo de mosaico que ofrece vistas espectaculares.
Algo más a destacar es el jardín, diseñado por Catarina, que se conecta a las habitaciones mediante un pasillo que conecta con un muro de piedra con chimenea que es el corazón mismo de la propiedad. Como apuntan algunos especialistas, se trata de un ecosistema vivo donde plantas endémicas y especies traídas de otras partes el mundo. La vegetación parece nacer directamente de las grietas de la piedra negra.
Actualmente, la Casa Estudio Max Cetto se mantiene en perfecto estado. Sigue siendo propiedad de la familia del arquitecto, pero se puede recorrer mediante visitas guiadas de una hora que permiten apreciar no solo la edificación, sino también el mobiliario, parte del cual fue diseñado por el propio Cetto. Los sábados está abierta al público en general, mientras que entre semana puedes agendar un tour privado con previa reservación en su sitio web.
La historia del volcán Xitle y la lava del Pedregal
Sería imposible entender la Casa Cetto sin conocer al responsable del paisaje "agreste" del pedregal: el volcán Xitle. Hace aproximadamente 1,670 años, este gigante despertó y cubrió lo que hoy es el sur de la Ciudad de México con una capa de lava de unos 70 kilómetros cuadrados.
Esta erupción no solo cambió la geografía, sino que sepultó los restos de los asentamientos de Cuicuilco y Copilco, dejando a su paso un terreno baldío de roca dura que durante siglos fue conocido simplemente como "malpaís". Durante casi dos milenios, este ecosistema permaneció intacto, considerado un lugar inhabitable y peligroso.
Como señala el investigador de la UNAM, Claus Siebe, el Pedregal es un caso fascinante a nivel mundial. Se trata de una de las coladas de lava "jóvenes" más densamente pobladas del planeta. La vegetación y los animales de la zona no han recuperado sus niveles previos a la erupción debido al crecimiento de la mancha urbana que terminó por asentarse.
Imagen de portada | Casa Estudio Max Cetto.
En Xataka México | Si una remodelación ya es un dolor de cabeza, piensa en la casa que costó 120 veces más que su precio original: una obra maestra.
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