
La IA parece cosa del futuro, pero sus centros de datos tienen un problema: necesitan electricidad.
Los centros de datos que están llegando a Querétaro tienen servidores, sistemas de refrigeración y millones de dólares detrás. Algunos, según Guillermo García Alcocer, ex presidente de la Comisión Reguladora de Energía, llevan hasta dos años esperando algo bastante menos sofisticado: poder conectarse a la red eléctrica.
El ex funcionario aseguró en una entrevista con Aristegui Noticias que el problema está relacionado con la infraestructura necesaria para entregar la electricidad que requieren estas instalaciones. De acuerdo con su explicación, hay centros de datos que ya están construidos, pero todavía esperan las condiciones necesarias para comenzar a operar.
Y aquí está el detalle: que exista electricidad disponible no significa automáticamente que una nueva instalación pueda conectarse. También hacen falta líneas, subestaciones y equipos capaces de llevar esa energía hasta el centro de datos, transformarla al nivel de tensión adecuado y mantener un suministro estable.
El problema no es simplemente que falte electricidad
Una subestación eléctrica no genera energía ni funciona como una enorme batería. Su trabajo es modificar los niveles de tensión y ayudar a conectar distintas partes de la red para que la electricidad pueda transportarse y distribuirse hasta donde hace falta.
Por eso, cuando se habla de una falta de subestaciones para los centros de datos, no necesariamente significa que Querétaro se haya quedado sin electricidad. Puede significar que la infraestructura existente todavía no tiene la capacidad o las condiciones necesarias para incorporar nuevas cargas de gran tamaño.
Esto explica una situación que, a primera vista, parece contradictoria. Un centro de datos puede tener el edificio terminado, los servidores listos y millones de dólares invertidos, pero seguir sin operar porque la conexión eléctrica que necesita todavía no está disponible.
Un centro de datos no consume como una oficina
Tampoco estamos hablando de un edificio lleno de computadoras comunes. Un centro de datos puede concentrar miles de servidores que funcionan prácticamente todo el tiempo, además de sistemas de refrigeración, almacenamiento y otros equipos que también necesitan electricidad de manera continua.
Ahí pueden funcionar servicios en la nube, aplicaciones empresariales, plataformas de streaming y sistemas de inteligencia artificial. La demanda es constante y, en instalaciones de gran escala, puede alcanzar cientos de megawatts.
Por eso estas instalaciones también utilizan sistemas UPS, baterías y generadores de emergencia, pero hay una diferencia importante: esos equipos están pensados para responder ante fallas o interrupciones temporales, no para sustituir una conexión permanente a la red. El respaldo puede ganar tiempo; no reemplaza la infraestructura eléctrica que alimenta al centro de datos todos los días.
Querétaro concentra buena parte de esta infraestructura
En mayo de 2026, Diario Rotativo reportó que la Asociación Mexicana de Centros de Datos (MEXDC) señaló que Querétaro concentraba 72% de los 279 megawatts de capacidad instalada de centros de datos en México. Para entonces, el estado contaba con alrededor de 10 centros instalados y otros 12 proyectos en desarrollo.
La concentración ayuda a entender por qué la infraestructura eléctrica se ha convertido en una pieza tan importante. Cada nuevo proyecto no solo necesita terreno, fibra óptica y edificios; también requiere una conexión capaz de soportar una demanda eléctrica considerable durante las 24 horas del día. Y algunos de esos proyectos tienen una escala que ayuda a poner el problema en perspectiva.
Algunos proyectos necesitan cientos de megawatts
CloudHQ, por ejemplo, anunció una inversión de 4,800 millones de dólares para construir un campus de seis centros de datos en Querétaro. Cuando esté completamente desarrollado, el proyecto contempla hasta 900 megawatts de carga informática crítica.
La cifra ayuda a entender por qué construir la infraestructura eléctrica no es un trámite secundario. El proyecto contempla una subestación propia de hasta 900 MW y otra infraestructura de maniobras relacionada con la expansión de la red regional.
CloudHQ señala además que su campus contará con una conexión de transmisión de 400 kilovoltios. En otras palabras, el proyecto eléctrico forma parte de la propia infraestructura que permitirá que el centro de datos funcione, no es simplemente algo que se instala al final.
La inteligencia artificial está cambiando la escala
El crecimiento de los centros de datos también está relacionado con la expansión de la inteligencia artificial. Entrenar y ejecutar modelos requiere enormes cantidades de capacidad de cómputo, lo que implica grandes concentraciones de servidores y aceleradores trabajando de forma continua y, por tanto, una mayor demanda eléctrica.
La relación es bastante directa: más cargas de IA significan más servidores y más servidores necesitan más electricidad. El reto aparece cuando esa demanda crece más rápido que la infraestructura encargada de entregarla.
Por eso el problema no se resuelve simplemente instalando más chips o construyendo otro edificio. Hace falta ampliar toda la cadena que permite que la electricidad llegue hasta ellos, desde las líneas y subestaciones hasta la conexión específica de cada campus.
CFE ya está ampliando la capacidad en Querétaro
El estado tampoco está esperando de brazos cruzados. En enero de 2026, la Comisión Federal de Electricidad informó que energizaría dos subestaciones en Querétaro para incrementar la capacidad disponible para proyectos industriales y tecnológicos.
Una de ellas permitiría suministrar inicialmente 2 MW a Amazon y 6 MW a Abbott Laboratories, mientras que las nuevas obras aportarían en conjunto 26.8 MW de capacidad disponible. Son cifras pequeñas frente a proyectos como el de CloudHQ, pero muestran que ya existe una expansión de la infraestructura para atender nuevas cargas.
También existen proyectos para reforzar la red de transmisión. Uno de ellos contempla incrementar la capacidad desde Las Delicias hacia Querétaro mediante cinco subestaciones de 230 kilovoltios y una línea de transmisión de más de 80 kilómetros.
La red, por tanto, ya está creciendo. La cuestión es si podrá hacerlo al mismo ritmo que la demanda que están generando los nuevos centros de datos.
Actualización: Kuri rechaza que exista un déficit de energía
Después de las declaraciones de García Alcocer, el gobernador de Querétaro, Mauricio Kuri, rechazó que exista un déficit de energía provocado por los centros de datos en el estado, según el medio Plaza de Armas.
Kuri señaló que el problema no es que Querétaro se esté quedando sin electricidad por la llegada de estas instalaciones, sino que existen necesidades de infraestructura relacionadas con la transmisión y distribución. También explicó que las empresas están participando en inversiones para construir parte de las instalaciones que necesitan.
Su declaración introduce un matiz importante. Lo señalado por García Alcocer no necesariamente implica que falte generación eléctrica en el estado, sino que puede haber proyectos que todavía necesiten infraestructura adicional para recibir esa energía en el punto donde quieren instalarse.
Eso cambia bastante la discusión. La pregunta ya no es simplemente si "hay luz" en Querétaro, sino si la red tiene la capacidad para llevarla hasta las instalaciones que están llegando y hacerlo bajo las condiciones que requieren.
México quiere los centros de datos, pero primero tiene que alimentarlos
Querétaro no es el único estado que está apostando por esta industria. García Alcocer también mencionó a Baja California, particularmente Tijuana, y Nuevo León como otros puntos donde se está desarrollando infraestructura de centros de datos.
Eso significa que el desafío probablemente no se quedará en Querétaro. México busca atraer inversiones relacionadas con la nube, la inteligencia artificial y la economía digital, pero para conseguirlo no basta con ofrecer terrenos, conectividad o incentivos.
También hace falta responder una pregunta mucho más básica: ¿dónde está la electricidad y cómo llegará hasta los servidores? Un centro de datos puede tener listo el edificio, instalado el hardware y millones de dólares invertidos, pero necesita una red capaz de entregarle la energía que requiere para poner todo eso en funcionamiento.
Y ahí está lo interesante: buena parte de la tecnología que promete llevar a México hacia una nueva etapa de la economía digital depende de una infraestructura mucho más tradicional. Antes de que los servidores puedan procesar inteligencia artificial, alguien tiene que asegurarse de que haya una red eléctrica capaz de mantenerlos encendidos.
Imágenes | Pexels
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