Beats Solo 3 y Studio 3, análisis: una conexión casi mágica para un sonido promedio

Rodrigo Garrido

Director

Mi pasión por la ciencia y tecnología me ha llevado a un modo donde los ceros y unos se han vuelto parte de mi vida, y además me han permitido ser Director por más de diez años de la exitosa versión local de Xataka para México y LATAM. Iba a ser rockstar, pero me lastimé la rodilla. LinkedIn

Aunque los AirPods son un gran producto en general, la verdadera estrella de esos pequeños audífonos inalámbricos es el W1, un chip especialmente diseñado para administrar las conexiones inalámbricas y que Apple le saca partido en otros dispositivos de audio.

Así que era lógico que la empresa decidiera montarlo en diversos productos Beats, la empresa que compró hace algunos años. Hemos tenido oportunidad de pasar unos días usando dos de sus últimos modelos, en concreto los Solo 3 y Studio 3, renovaciones mínimas en diseño respecto a sus antecesores pero que se adaptan a la nueva era inalámbrica donde el emparejamiento sencillo tiene un valor agregado.

Sin grandes cambios en su diseño

Por supuesto, ambos modelos tiene enormes diferencias en sus especificaciones técnicas, las cuales nos quedan claras cuando revisamos el precio de cada uno. Los Solo 3 se venden en México por 5,999 pesos, mientras que los Studio 3 por 6,999 pesos.

Aún con las diferencias de precios y especificaciones, el diseño de ambos audífonos es similar, y mantiene las líneas que han identificado a la mayoría de audífonos Beats, con ese logo en cada uno de sus laterales, la marca encima de la diadema y un cuerpo fabricado enteramente de plástico.

Los Beats Solo 3 son audífonos supraaurales, si bien no cubren la mayor parte de la oreja, sí ofrecen cierta cancelación de ruido pasiva. Como hemos dicho, el diseño no tiene complicaciones, aunque desgraciadamente sus materiales de fabricación los hacen sentir menos premium de lo que son, y lo que suenan. Aunque en general, sus acabados son buenos y muy detallados.

El segundo modelo, los Beats Studio 3, están un pasito más arriba en diseño y construcción. Si bien las líneas y materiales son similares, tienen una construcción más sólida, además es evidente su mayor peso por el tamaño de sus diafragmas: son más grandes y estos sí cubren totalmente la oreja. Son circumaurales.

De ahí en fuera, no hay más diferencia de diseño entre ambos modelos. Agradezco que tengan controles de reproducción y volumen sencillos, en el lateral izquierdo hay tres botones, desde los cuales podemos controlar la música sin necesidad de hacer gestos ni de usar comandos de voz.

Si preguntan de comodidad, estuve usando ambos modelos de manera alternada, por lo que me quedo con los Studio3, son bastante cómodos para largas jornadas de uso, principalmente por su diseño que no hace presión en nuestra oreja, sino que la envuelve.

Así es como se deberían sincronizar todos los dispositivos inalámbricos

Apple ha estado abrazando la filosofía de lo inalámbrico desde finales de 2016, lo hizo eliminando el puerto jack de 3.5 milímetros de su iPhone y creando un chip con el que pretendía solucionar la mayoría de problemas de emparejamiento y transmisión que tienen muchos productos bluetooth del mercado.

Este chip lleva por nombre W1 y es la clave de este par de audífonos, ¿por qué? porque tal como sucede con los AirPods, la sincronización con un dispositivo iOS es inmediata y estable. Tan solo basta con encender los audífonos, los acercamos a nuestro iPhone o iPad (con el bluetooth encendido) y listo, estarán sincronizados. Lo mejor es que estarán sincronizados en todos los dispositivos en los que tenemos la misma cuenta de Apple, y sí, se incluyen los que ejecutan la última versión de macOS.

Aunque esta sencillez también es un problema, un problema que es evidente cuando no estás dentro del ecosistema de Apple. Si usamos un teléfono Android o un PC con Windows la sincronización se vuelve tan lenta como con otros audífonos inalámbricos.

El que la empresa nos quiera mantener dentro de su ecosistema no es una novedad, lo ha hecho por años con la mayoría de sus dispositivos y accesorios. Aunque inevitablemente esto le resta puntos tanto a los Solo 3 y Studio 3, principalmente a la hora de recomendarlos a personas que necesiten usarlos con otro teléfono, tablet o PC que no sea de Apple.

Claro, tenemos opción de usar el conector jack de 3.5 milímetros para usarlos vía alámbrica, pero creemos que hacer uso de él difumina el espíritu inalámbrico con el que nacieron estos audífonos. Aunque se agradece tener esa opción.

Autonomía, varios días de vida si los usamos moderadamente

Uno de los puntos claves para ambos modelos es el tema de la autonomía, todo porque usarlos de forma inalámbrica es su mayor ventaja. En los dos modelos tenemos escenarios diferentes de autonomía, porque además los Studio3 cuentan con un sistema de cancelación de ruido.

Los Beats Solo 3 sobre el papel ofrecen hasta 40 horas de batería con una sola carga, no lo pude comprobar usando los audífonos po 40 horas, pero usándolos unas cinco horas diarias pasaron unos seis días hasta que tuve que cargarlos por completo.

En el otro lado tenemos los Beats Studio 3 que prometen las mismas 40 horas de autonomía, pero sin la cancelación de ruido activada. En el tiempo que los usé, con el sistema de cancelación de ruido activado, pasaron unos tres días (con un uso de cinco horas aproximadamente) antes de que necesitara cargarlos.

Afortunadamente ambos modelos cuentan con un sistema de carga rápida, que Beats llama 'Fast Fuel': con unos cinco minutos de carga, podemos obtener hasta tres horas de autonomía, útil por ejemplo, por si vamos a viajar y se nos ha olvidado cargarlos.

Los dos únicos conectores de los Solo3 y Studio3. El botón de la izquierda es el de encendido, además cuenta con una serie de LED's que nos indicarán el estado de la carga de la batería.

Desafortunadamente, tanto los Solo 3 como los Studio 3 hacen uso de un anticuado conector microUSB. De hecho es una de las mayores críticas que les puedo hacer a ambos modelos, Apple pudo haber optado por su conector propietario, pero no, apostó por uno que incluso está desapareciendo del mercado de smartphones. Lamentable.

Buen rendimiento, pero que difícilmente complacerán a un audiófilo

Ambos son audífonos de calidad, no solo en construcción ni en conectividad, sino también en rendimiento. Son audífonos de diferentes gamas, así que tienen diferencias notables en el sonido que emiten.

Los Solo 3 se alejan de aquellos bajos "saturados" que habían caracterizado a los audífonos Beats por algunos años, y se acercan a un sonido mucho más equilibrado en todas las frecuencias, aunque están lejos de lo que ofrecen modelos de alta fidelidad, aún cuando su precio se acerque peligrosamente a ellos.

Los Solo 3 no hace uso de ninguna tecnología de cancelación de ruido, un punto para tener en cuenta en dado caso que los queramos usar en ambientes con gran cantidad de contaminación acústica.

Por otro lado, los Studio 3 sí tiene unas frecuencias bajas mucho más marcadas, que incluso llegan a opacar a los medios. De hecho con música donde los bajos destaquen encima de las frecuencias medias y agudas, es donde este modelo saca el pecho.

Aquí sí tenemos un sistema de cancelación de ruido activo, que funciona como debe de ser en ambientes ruidosos. Aunque recordemos que por su diseño, también cuentan con un sistema pasivo, que también cumple perfecto con su función y que es ideal para cuando estamos en lugares más tranquilos evitando así escuchar el ruido de la cancelación activa.

Podemos ocuparlos de forma alamábrica. De hecho es una de las soluciones para usarlos más fácilmente con dispositivos que no sean de Apple.

La opinión de Xataka México

La conclusión a la que llegó después de usar estos Beats Solo 3 y Studio 3 es sencilla: mejor si los ocupas dentro del ecosistema de Apple. En este escenario es donde se le saca el mayor provecho, con esas capacidades, casi mágicas, de emparejamiento inalámbrico.

Si no los vamos a usar con dispositivos de Apple, entonces hay que comparar su calidad de audio con otros modelos de precios similares, y ahí es donde las cosas ya se complican. Ofrecen buenos resultados para la mayoría de música, pero están un poco lejos de satisfacer a un audiófilo. Aún así, creo que están por encima de lo que ofrecían modelos Beats anteriores.

Su gran autonomía y el ofrecer conexión jack de 3.5 milímetros son verdades puntos a favor, y a esto todavía tenemos que sumar su muy útil sistema de carga rápida, aunque es una pena que se siga apostando por el puerto microUSB.

Los Beats Solo 3 y Studio 3 son para cualquiera que busque audífonos inalámbricos de buena calidad, pero los dueños de un iPhone, iPad, iPod o Mac, son los que les sacarán más provecho.

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