Apagar el auto al llegar a tu destino es algo común, pero pocos saben que eso puede afectar a tu motor

Cd8d08f3 1464 448a B67c 8da4f796308b
Sin comentarios Facebook Twitter Flipboard E-mail
ismael-garcia

Ismael Garcia Delgado

Editor Jr
ismael-garcia

Ismael Garcia Delgado

Editor Jr

Comunicólogo y Periodista por la UNAM. Redactor, locutor, guionista y creador de contenido. Apasionado por la música ochentera, el cine de acción/sci-fi, series dramáticas y la literatura hispana. Fiel defensor del séptimo arte mexicano.

1760 publicaciones de Ismael Garcia Delgado

Apagar el auto al llegar a tu destino es una acción de lo más normal del mundo. Recién llegas a tu casa después de trabajar, en el estacionamiento de una plaza para ir al cine o en la calle cuando vas a visitar a un familiar. En automático, solo giras la llave y dejas descansar el motor. Lo que muchos no saben es que esta acción afectar a tu vehículo.

El problema no es apagarlo, sino el cuándo y cómo. En especial después de trayectos exigentes. Imagina que hiciste un viaje por  autopista o bien, condujiste con el aire acondicionado encendido. En estos escenarios, tu auto trabajó más de lo normal, por lo que alcanzó temperaturas elevadas. Y he ahí el truco: se debe evitar la acumulación de calor.

Actualmente, algunos vehículos de alto rendimiento incorporan sistemas que mantienen ventiladores o circuitos activos incluso después de apagar el motor, precisamente para no dejar que ciertas piezas se sobrecalienten. Esto dado que si detienes el motor de manera inmediata, se interrumpe el flujo de aceite y refrigerante que aún circula por el sistema. 

Así, después de conducir en modo turbo tu auto está más caliente de lo normal, por lo que necesita un poco más de tiempo para enfriarse ya que apagarlo abruptamente puede provocar fallas prematuras. Sin embargo, para que el aceite fluya y baje la temperatura existe una solución sencilla: dejarlo en ralentí por dos o tres minutos.

auto

Vale la pena mencionar que esta práctica no es necesaria en todos los trayectos. En recorridos cortos o de baja exigencia, por ejemplo si te estacionas después de atravesar un tráfico suave, el apagado inmediato no es necesariamente un problema. La recomendación aplica principalmente tras condiciones de conducción más demandantes como una subida prolongada o haber manejado rápido por varios minutos.

A grandes rasgos, un pequeño gesto como este puede evitar que pagues por un turbo nuevo o que el motor se dañe por dentro. Aunque los vehículos actuales cuentan con sistemas más avanzados y materiales más resistentes, los principios térmicos son los mismos. El calor aún afecta a los metales que necesitan tiempo para estabilizarse.

Es por ello que algunas marcas como  AudiBMW y Volkswagen han incorporado sistemas electrónicos que permiten mantener la circulación de aceite incluso después de apagar el vehículo, precisamente para mitigar este efecto. De esta manera, la recomendación es dejar que el auto respire unos segundos antes de que lo apagues cuando llegues a tu destino. Hacerlo sin pensar puede salir más caro de lo que crees.

Inicio