Los mexicanos quieren crédito, pero la mayoría no está dispuesto a dejar dinero en garantía para conseguirlo

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El acceso al crédito tiene un obstáculo que pocos quieren aceptar.

Valeria Romero

Editora

Conseguir una tarjeta de crédito en México no siempre es sencillo, especialmente para quienes nunca han tenido una, tienen un mal historial en Buró de Crédito o no pueden comprobar ingresos suficientes. Para ellos existen distintas opciones que buscan facilitar el primer paso y ayudarles a construir un historial financiero.

Una de ellas son las tarjetas de crédito garantizadas. Su principal ventaja es que pueden abrir la puerta al financiamiento formal incluso cuando una tarjeta tradicional no es una opción. Sin embargo, tienen una desventaja importante: para obtener una línea de crédito, el usuario primero debe dejar parte de su propio dinero como garantía.

Y ahí está el problema. Quien solicita una tarjeta normalmente busca tener más liquidez para hacer compras o enfrentar gastos, no tener que apartar dinero antes de poder utilizarla. De acuerdo con una encuesta, esta condición hace que la mayoría de los usuarios prefiera otras alternativas.

El 76% de los mexicanos no quiere dar dinero para obtener un crédito

De acuerdo con la encuesta de Kardmatch retomada por El Economista, 76% de los usuarios financieros en México no estaría dispuesto a dejar un depósito en garantía para obtener una tarjeta de crédito. Solo 24% elegiría una opción que le pidiera dejar dinero como respaldo.

La razón está en cómo funcionan estas tarjetas. El usuario primero hace un depósito y ese dinero sirve como garantía para la institución financiera. A cambio, recibe una línea de crédito que suele estar relacionada con la cantidad que dejó.

Para quienes buscan crédito porque necesitan tener más dinero disponible, esta condición puede resultar poco atractiva. En lugar de recibir una línea sin poner dinero antes, tienen que separar una cantidad de sus propios recursos.

La encuesta también muestra qué prefieren los mexicanos cuando se les presentan distintas opciones. El 44% elegiría comenzar con una línea de 500 pesos, sin anualidad, que podría aumentar hasta 5,000 pesos después de 12 meses según su comportamiento de pago.

Otro 32% preferiría recibir una línea de 5,000 pesos y pagar una anualidad de 500 pesos. Solo 24% escogería una línea de 5,000 pesos sin anualidad a cambio de dejar 2,500 pesos como garantía, dinero que podría recuperar después.

El problema es que muchos sienten que no están recibiendo un crédito real

Según Joel Cortés, director de Kardmatch, las tarjetas garantizadas tienen poca aceptación porque algunos usuarios sienten que no están recibiendo un crédito real si primero tienen que respaldarlo con su propio dinero.

La diferencia frente a una tarjeta tradicional está precisamente en ese depósito. En una tarjeta garantizada, el usuario deja una cantidad de dinero y después utiliza la línea de crédito para hacer compras y pagar como lo haría con cualquier otra tarjeta.

BBVA explica que el depósito funciona como respaldo y que el uso de la tarjeta puede reportarse a las sociedades de información crediticia. Esto permite que una persona empiece a generar o mejorar su historial mientras demuestra que puede pagar a tiempo.

Para las instituciones financieras, el esquema también tiene una ventaja: el dinero dejado como garantía reduce el riesgo de prestar a una persona que todavía no tiene un historial sólido. Sin embargo, esa misma condición puede ser un problema para el usuario. Si alguien busca una tarjeta porque necesita liquidez, tener que aportar dinero antes de usar el crédito puede hacer que prefiera otra opción.

Las tarjetas garantizadas pueden ayudar a construir historial crediticio

Este tipo de tarjetas está dirigido principalmente a personas que no pueden acceder fácilmente a una tarjeta tradicional. Kardmatch señala que pueden ser una alternativa para quienes no tienen historial crediticio o buscan recuperarlo después de haber tenido problemas de pago.

Los principales obstáculos que detectaron en la encuesta de Kardmatch fueron:

  • 55.85% tiene un historial crediticio negativo o problemas en Buró de Crédito.
  • 20% no tiene historial crediticio.
  • 7.07% no cuenta con ingresos suficientes o comprobables.

Por eso, las tarjetas garantizadas intentan ofrecer una puerta de entrada al crédito. La persona deja un depósito, recibe una línea y, si paga a tiempo, puede demostrar un buen comportamiento financiero.

En México ya existen varias tarjetas de crédito garantizadas. Entre las instituciones que ofrecen este tipo de producto están Nu, Klar, Stori, Finsus, Falabella (Soriana), Ualá y BBVA.

Las condiciones cambian según la institución. Por ejemplo, Nu permite reservar desde 500 pesos y ese monto se convierte en la línea de crédito, mientras que Stori permite reservar hasta 20,000 pesos para respaldar la línea. Klar, por su parte, pide un depósito que puede ser igual o mayor al límite de crédito.

Por eso, aunque todas parten de la misma idea —dejar dinero para respaldar una línea de crédito—, el monto de la garantía, el límite que se obtiene, los rendimientos y las condiciones para recuperar el dinero dependen de cada tarjeta.

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