Ucrania está por alcanzar un hito que nadie más ha conseguido: generar la más grande industria de drones sin ayuda de China

Ismael Garcia Delgado

Editor Jr

La guerra en Ucrania nos ha dejado una lección sin precedentes: el futuro del armamento bélico se encuentra en los drones. Lo curioso, es que el país europeo ha desarrollado a diestra y siniestra un amplio catálogo de estos artefactos con base en drones comerciales modificados. Los cuales, incluso, tienen un valor menor al de un celular de gama media

Ahora, su producción responde más a una lógica de combate que a la fabricación tradicional de armas. Es en este escenario que Ucrania busca alcanzar un hito que ningún otro país en el mundo ha conseguido. Su industria militar ha impulsado al país a desarrollar drones con una capacidad muy particular: operar sin componentes de origen chino.

Como narran en The New York Times, los drones son el nuevo auge para un conflicto armado. A éstos se le atribuyen más del 90% de las bajas rusas, además de una producción en masa de 15,000 antenas diarias. Por si fuera poco, se han convertido en una pieza clave para ir de frente contra un enemigo superior en recursos. Su costo no pasa de los 9,000 pesos.

Así, la lógica militar ucraniana se basa en fabricar en grandes cantidades de drones listos para el combate. Esto a pesar de que se priorice la cantidad sobre la calidad. Sin embargo, las tensiones geopolíticas en otras partes del hemisferio han orillado al país a inclinarse hacia la autosuficiencia y usar esta ventaja en su rendimiento al frente de batalla. 

En otras palabras, buscan crear drones con sus propios recursos. Que de hecho, esto también funciona para llevar la contraria a Rusia, quienes utilizan drones impulsados en su interior por tecnologías y materias primas procedentes de China. Bajo esta idea, Ucrania ha tenido un avance significativo: ha reducido el uso de componentes chinos a un 38%.

Pero el reto no se encuentra solo en llevar un estandarte "China free", sino que realmente sirva en la praxis. Esto ha llevado al ejército ucraniano en reconstruir cadenas de suministro completas, así como desarrollar tácticas originales en tiempo récord. No obstante, lo que suena idílico en papel, no quiere decir que pueda aplicarse en su totalidad. 

Lo anterior dado que existen ciertas limitantes para crear una independencia real de China. Por ejemplo, materiales como el carbono y electrónicos necesarios para la construcciones de drones dependen de cadenas globales dominadas por China. Así, se revela una realidad incómoda a corto plazo: la autonomía total sería complicada

Más allá de solo ser un capricho para demostrar su potencial en la guerra, Ucrania busca mostrar su independencia armamentista para mejorar su posicionamiento en futuras negociaciones y hacerle saber al mundo que puede mantener un esfuerzo bélico sin necesidad de algún tercero. Y claro, reducir algún tipo de presión por parte de China

Con drones que se fabrican con base en la urgencia a través de un ciclo de prueba, ensayo, error y mejora, lo que sucede en Ucrania sin duda un reflejo del desarrollo de tecnología militar en el siglo XXI. Y las reglas parecen cambiar constantemente. 

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