Sam Altman, CEO de OpenAI: “Estamos cerca de crear a un genio capaz de conceder cualquier deseo”

Sam Altman, CEO de OpenAI: “Estamos cerca de crear a un genio capaz de conceder cualquier deseo”

El ejecutivo afirma que la humanidad está en las primeras etapas de desarrollo de la Singularidad, una IA capaz de ejecutar prácticamente cualquier tarea.

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Sam Altman
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Wilson Vega

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Wilson Vega

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Fanático de la tecnología, el cine y la cultura pop. Periodista de profesión y geek por vocación, apasionado de la inteligencia artificial y la robótica en la ciencia ficción y en el mundo real. A veces, el éxito significa ser el primero en fracasar.

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No se puede ponerle mucho más énfasis: el CEO de OpenAI, Sam Altman, cree que la inteligencia artificial (IA) se acerca a un momento transformador, y que la humanidad está pronta a tener un “genio” que puede conceder cualquier deseo. Su compañía vería, así, realizado su propósito que, aseguró, es garantizar que las IA más avanzadas del mundo se desplieguen de forma responsable y que beneficien a la sociedad en su conjunto. 

Hablando con Ti Morse en el podcast Relentless, Altman dijo que OpenAI está “muy cerca” de desarrollar asistentes de IA capaces de hacer frente a algunos de los desafíos más difíciles de la humanidad. Volviendo a la metáfora de los deseos, dijo que es determinante asegurarse de que sean seres humanos los que decidan qué problemas resolver.

“Estamos cerca de crear a un genio capaz de conceder cualquier deseo. Nos aseguraremos de que nuestro primer deseo sea beneficiar ampliamente a la humanidad y de llevar al mundo a un lugar donde muchas más personas puedan pedir muchos más deseos. El espacio de lo que puedes desear es increíblemente grande y creativo, y será bastante emocionante descubrirlo con valores y preferencias humanas reales”, dijo Altman.

Agregó que el rápido avance de la IA reviste el potencial de cambiar fundamentalmente la forma en que las personas abordan problemas difíciles y que eso hace difícil que nadie pueda predecir realmente sus alcances. Empiezas a pedir estos deseos, el sistema te los concede, y entonces piensas: 'No pensé que eso fuera a funcionar. ¿Y ahora qué?' Es una sensación extraña”, dijo.

Por eso, el CEO se permitió decir que, en su opinión, la humanidad ya está “en la Singularidad”, un término que recoge la noción de que las máquinas pueden llegar a ser más inteligentes que los humanos. Lejos de escenarios apocalípticos o absolutistas, en los que la IA gobierna a los humanos con puño de hierro, Altman vaticina una era de abundancia y bienestar. 

Por años, Altman ha sostenido que uno de los elementos necesarios para decir que hemos alcanzado la inteligencia artificial general será su capacidad para acelerar el descubrimiento científico. Según su visión, los sistemas avanzados de IA acabarán ayudando a los investigadores a resolver problemas complejos mucho más rápido de lo que los humanos pueden por sí solos, desde diseñar nuevos materiales hasta acelerar el descubrimiento de curas para enfermedades como el cáncer, el Párkinson y el Alzheimer.

“Permítanme dudarlo”

Lamentablemente, no todas las voces autorizadas en el estudio académico de la IA comparten el optimismo de Altman. En declaraciones a Business Insider, el profesor Stuart Russell, de la Universidad de Berkeley, coautor del libro Artificial Intelligence: A Modern Approach, dijo que no cree que la singularidad haya llegado y que “Sam Altman tampoco lo cree”. Agregó que eso probablemente sea bueno, porque “si llegamos a la Singularidad antes de tener una solución a prueba de balas al problema de la pérdida de control, entonces casi con toda seguridad perderemos el control”.

Otro que se mostró cauto fue Roman Yanpolskiy, autor del libro Artificial Superintelligence, que dijo: La IA ha avanzado extraordinariamente rápido, pero no hemos alcanzado la singularidad según su definición tradicional. El progreso rápido no es en sí mismo la singularidad y los sistemas de hoy dependen de arquitecturas, infraestructuras de entrenamiento, objetivos y coordinación diseñados por humanos.

Incluso Jensen Huang, CEO de Nvidia, se mostró escéptico frente a las palabras de Altman. Huang ha calificado el discurso sobre “maquinas conscientes” como “un disparate especulativo, esencialmente inventado”.

Y no escapa a la atención de los escépticos que las declaraciones de Altman ocupen los titulares  solo días después de que OpenAI falló estrepitosamente en contener una combinación de sus modelos, que escapó de un entorno de pruebas en formato sandbox, accedió a internet y explotó una vulnerabilidad en los sistemas de Hugging Face.

Eso no quiere decir que el tema de la singularidad no preocupe a los expertos. Según registró Al Jazeera, el mes pasado, Anthropic, la empresa detrás del chatbot Claude, envió a las principales compañías de IA del mundo una carta en la que las invitaba a idear una forma coordinada de pausar el desarrollo de sistemas avanzados de IA, advirtiendo de que la tecnología está mejorando tan rápido que existe el riesgo de que los humanos pierdan el control.

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