No cabe duda de que una de las ferias tecnológicas de mayor relevancia a nivel mundial es el Consumer Electronics Show (CES). Ahí se han presentado grandes prototipos y productos terminados listos para competir en el mercado, y tuve la oportunidad de probar durante un mes entero uno de los más interesantes de la edición 2026: el HP Eliteboard G1a.
Este dispositivo, que a simple vista parece solo un teclado pero es un equipo completo, resulta sumamente ligero, fácil de transportar y busca reemplazar a tu laptop tradicional. Más allá de los posibles pros y contras, debo decir que he encontrado una nueva categoría de producto que sí me deja con ganas de ver cómo evoluciona en el futuro.
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✅ Lo mejor |
📍Lo que puede mejorar |
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La portabilidad es una auténtica locura. |
Tiene muy pocos puertos para conectar componentes. Un HUB será tu mejor amigo. |
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La batería es muy buena para una jornada completa fuera, incluso dándole energía al monitor. |
El ventilador podría resultar muy ruidoso en bibliotecas o lugares muy callados. |
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Que tenga un lector de huella le da puntos adicionales. |
El precio será un factor determinante para la compra. |
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La configuración de 24 GB de RAM más 512 GB de almacenamiento me parece más que completa. |
La distribución en inglés se entiende porque tiene relativamente poco, pero debería haber una versión con la letra Ñ. |
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La experiencia de un producto en una categoría única. |
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La funda es sencilla y de tela, aún así nunca se encendió accidentalmente. |
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El teclado es premium, se siente en el tacto y a la hora de teclear por horas. |
HP Eliteboard, ¿La evolución de la laptop?
Debo decir que el solo hecho de abrir este producto me producía cierta fascinación. El empaque era muy parecido al de una laptop tradicional y hasta el tamaño lo parecía; sin embargo, una vez que lo sacas, sentí que algo faltaba, debido a que solo es un teclado con cables USB tipo C, un cargador, un estuche, manuales y un mouse sencillo.
Esto último me parece un acierto, ya que de por sí tenemos que conseguir un monitor externo, por lo que el hecho de que en la caja ya venga un ratón para controlar el sistema es bastante positivo. Eso sí, si estás acostumbrado a un diseño en particular o a programar botones para distintas actividades, quizá este periférico te parezca demasiado básico.
Caso muy contrario a la sensación en mano de la propia computadora integrada. Me explico: la experiencia al teclear, en su sentido más puro, es bastante buena. Si bien no es mecánico, y tiene sentido que así sea debido a que por dentro debe priorizar todo el hardware, sí se percibe calidad al escribir y en ningún momento tienes ese miedo de que empezará a fallar.
Y hablando de esto, me llama la atención que sea un formato completo, o sea, con todo y la numeración a la derecha. Aunque sí debo decir que si vienes de un modelo mecánico amplio, como es mi caso, sí se va a sentir que cada tecla está demasiado junta. No es nada malo, quizá en un par de horas redactando esto se resuelva.
Esto mismo aplica para entender dónde debería estar la letra "Ñ", porque por lo menos la versión que yo probé tenía la distribución en inglés. Aunque, nuevamente, solo debes escribir para que aprendas dónde se ubica cada carácter; no está de más decir que en este teclado redacté tres reseñas, incluida esta, y la hice mi equipo personal por un mes.
En este periodo, como es de esperarse, la usé fuera y utilicé mucho su funda magnética, la cual en su mayoría es de tela. Parece hecha más que nada para proteger de rayones al dispositivo, por lo que no te aguantaría un derrame de agua o un accidente mayor. Dicho esto, tenía una sensación de tranquilidad al ponerlo en la mochila debido a que al tacto realmente se sentía un producto rígido y de calidad.
También es interesante que en ningún momento se haya encendido por accidente. Cuando tuve que ir a la oficina o a un café para darle uso real, llegaba y lo prendía sin mayor problema; en ese mes de uso lo saqué con la mochila llena unas 5 veces aproximadamente y nunca se presentó ese inconveniente.
Y es que aquí va otro dato interesante: el HP Eliteboard cuenta con una batería integrada que te permite literalmente trabajar fuera sin un enchufe cerca. Más adelante me adentraré en la potencia y el rendimiento que le di, pero antes debo decir que con 5 programas abiertos, mi nube de OneDrive actualizándose constantemente, el explorador de archivos, más Slack y WhatsApp, la autonomía duró aproximadamente 7 horas.
Lo digo porque la marca presenta este componente como uno que te permite cambiar de espacio sin necesidad de reiniciar, por lo que uno imaginaría que solo se piensa en él para ir de un lugar a otro bloqueando el equipo. Pero no, realmente aguanta casi una jornada entera en la oficina o fuera de casa.
De hecho, el cable que viene en caja es trenzado, de poco más de metro y medio y con un cubo cargador de 45W. Quiero pensar que este módulo debería poderse reemplazar de forma relativamente sencilla, ya que es una PC portátil que podría funcionar por ratos como una laptop.
Como dije antes, el gran "pero" de este dispositivo es que requieres sí o sí un monitor externo. Yo utilicé uno de 14 pulgadas que me proporcionó la misma HP, aunque también tenía uno en casa con el que pude trabajar cuando no estaba fuera.
Esto lo digo porque en casa, usando mi monitor personal de 32 pulgadas que tiene alimentación propia, la autonomía sí llegaba a pasar las 7 horas; pero cuando estaba fuera y el mismo Eliteboard dotaba de energía al monitor secundario, el tiempo de uso bajaba a 6 horas y media por mucho. Aun así, por lo menos en este aspecto y con todo lo que uso normalmente, me parece bastante competitivo respecto a mi propia laptop.
Potencia para diseño, un trabajo de oficina o todo lo que necesites en la escuela
Como ya dije, usaba alrededor de cinco aplicaciones, las cuales específicamente eran: navegador con 10 pestañas abiertas, Photoshop, Word, un gestor de contraseñas, Apple Music y una herramienta para agrandar imágenes con IA. Sumado a la nube, el controlador del ratón y la mensajería, podría decir que realmente tenía bastantes herramientas en ejecución.
Todas en uso constante y, más allá de los inconvenientes de Windows que he experimentado con otros equipos, la verdad es que la computadora nunca colapsó. Siempre se mantuvo fluida, las ventanas no se congelaban y mucho menos tardaban en responder. Quizá faltó una prueba de renderizado de un plano o un video, aunque no es por completo mi área.
Realmente creo que esos 24 GB de memoria RAM están bien optimizados y los 512 GB de almacenamiento no deberían ser un problema para la gran mayoría de las personas, considerando que gran parte de los estudiantes guardan todo en la nube, trabajan dentro de ella y casi no descargan archivos. Además, su procesador AMD Ryzen AI 5 gestiona a la perfección los procesos en Windows 11 Pro y hasta lector de huelas en el botón de encendido.
Lo mismo aplica para una oficina o un trabajo que no requiera tareas complejas de programación o renders. Esto último lo digo porque, a pesar de que no se trababa ni presentaba fallas importantes, el ventilador sí podía hacer bastante ruido. Al tocar la superficie no se sentía del todo caliente, pero sí era evidente que requería que el sistema de enfriamiento estuviera activo.
También debo señalar que casi no pesa. Son apenas 670 gramos, más lo que llegue a sumar la pantalla portátil, que casi siempre es poco. Me parece que si no doblas bien los cables, estos podrían incluso ocupar más espacio en la mochila que la propia PC. Por lo que sí es un equipo sumamente transportable.
Aunque, y es importante decirlo, vas a necesitar sí o sí un hub para conectar componentes, memorias, otros monitores que requieran HDMI y hasta la USB con la firma del SAT. Esto me sorprende porque tampoco representaba tanto volumen incluir un par de puertos USB-A adicionales, considerando que con el grosor máximo del Eliteboard de 12 milímetros se podían integrar sin problema alguno.
Lo anterior lo digo porque en un uso típico, una entrada de tipo C va a estar ocupada por la pantalla, mientras que la otra debe reservarse para el cargador o algún periférico. En este sentido sí podría quedar un poco ajustado.
El camino es este, HP
Este año HP consiguió algo que pocas veces pasa: presentar un producto que realmente represente una innovación y sorprenda al probarlo. Aunque esto también implica que la marca deba asumir el aprendizaje inicial de esta categoría.
El HP Eliteboard G1a es un producto fantástico. Una computadora por encima del promedio en cuanto a peso, transportabilidad, software, resistencia, versatilidad y, sobre todo, materiales de construcción. Contar con 24 GB de RAM, Windows 11 Pro, 512 GB de almacenamiento y el procesador AMD Ryzen AI 5 me parecen características de un gran equipo.
A la vez, la experiencia de uso es totalmente positiva. Llevar el teclado y conectarlo rápidamente a un monitor para comenzar a trabajar sí se siente diferente. Comparo esa sensación con la que experimenté cuando probé un celular plegable por primera vez; es decir, es la evolución de un producto existente pero en un formato que lo vuelve distinto. Y que se nota.
Quizá mi mayor "pero" es que por su precio de 24,699 pesos no incluya una pantalla en la caja. Y es que tiene todo para competirle a una laptop tradicional, pero ese costo se coloca por arriba de la media, tal y como sucede con sus prestaciones.
Personalmente considero que si existe un seguimiento y una evolución constante de esta línea, la marca podría haber creado un nuevo segmento de mini PC que se puede usar tanto de forma fija como en cualquier lugar. Una forma más natural de conectar el equipo y usarlo como CPU. Incluso, en algún momento se podría probar con versiones más económicas y con especificaciones de entrada.
Por todo eso, creo que si viajas mucho, pasas bastante tiempo fuera de la oficina y requieres trabajar en cualquier lado, el HP Eliteboard sí es una alternativa confiable frente a una laptop. A la vez, considero que para ser un primer modelo es sumamente atractivo y puede desencadenar una nueva categoría de productos en donde la marca lleva la delantera.
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