Las chinches son la plaga urbana más antigua que conocemos. Lo peor es que estos insectos han logrado esparcirse por el mundo gracias a nosotros, los humanos, pues de acuerdo con un análisis genómico realizado por científicos de Estados Unidos, la rama asociada a nuestra especie ha seguido un patrón demográfico casi idéntico al nuestro durante milenios.
Por si fuera poco, estos animales, además de multiplicarse, se han vuelto cada vez más resistentes a los pesticidas. Lo curioso es que una vez estuvimos muy cerca de erradicarlos, pero entonces comenzaron a mutar hasta volverse inmunes a muchos de los químicos que normalmente usamos.
Las chinches nos han acompañado durante milenios
Se sabe que las primeras chinches que se alimentaron de sangre humana lo hicieron hace aproximadamente 245,000 años. Antes de eso, sus principales huéspedes eran los murciélagos. Tenemos incluso registro fósil de una llamada chinche de cama en Tel el-Amarna, Egipto, que data de entre los siglos V y VI d. C.
A diferencia de las chinches que aún se alimentan de quirópteros, cuya población ha ido en declive desde la Edad de Hielo, el linaje asociado a los humanos no ha parado de crecer. Y no solo eso: también se ha esparcido por casi todo el mundo gracias, cómo no, a nosotros.
La urbanización, la movilidad humana, el crecimiento del mercado de segunda mano y el deterioro de las viviendas a lo largo de los años son algunas de las principales causas de su proliferación. En otras palabras: hemos sido su medio de transporte durante todos estos siglos, pues viajan en nuestras maletas, nuestros colchones, nuestros muebles.
La vez que casi acabamos con las chinches, pero solo logramos volverlas más fuertes
Warren Booth, uno de los principales autores del estudio publicado en Biology Letters, explica que, hasta la década de 1940, las chinches era comunes en el Viejo Mundo. Sin embargo, la introducción del DDT (diclorodifeniltricloroetano) como plaguicida, su población se redujo drásticamente.
Sin embargo, con el paso de los años, las chinches comenzaron a generar resistencia a esta sustancia, principalmente por el uso excesivo que las personas hacían de ella. Hoy en día, el DDT está prohibido en muchas partes del mundo debido a su gran persistencia y bioacumulación en el ambiente.
Actualmente, las chinches han mutado para desarrollar resistencia a todos tipos de insecticidas, como los piretroides, que son usados en muchos hogares. Esta capacidad de mutar hace que el control y erradicación de esta plaga seas sumamente complicados.
Una cuestión de dinero
Lo peor acerca de las chinches es que controlar infestaciones resulta muy, muy caro. En México, por ejemplo, contratar un servicio de fumigación para estos animales puede costar hasta 5,000 pesos, dependiendo del tamaño de la habitación a fumigar y de la gravedad de la infestación.
Como señala Michael Levy, epidemiólogo de la Universidad de Pensilvania, las regiones más empobrecidas son las que se llevan la mayor parte, pues no pueden permitirse acabar con las chinches. A esto hay que agregar que muchas personas no saben cómo identificar la presencia de estos insectos en su hogar, algo ya de por sí difícil debido a su tamaño y a sus hábitos nocturnos.
En Xataka México | Araña violinista: cómo identificar la telaraña de la araña del rincón. Qué hacer si te la encuentras y cómo evitar su picadura.
En Xataka México | Si vez estos peces en el baño, revisa tu casa, puedes tener problemas de humedad.
Ver 0 comentarios