Mientras México se posiciona como hub digital en América Latina, el crecimiento acelerado de los centros de datos enfrenta un obstáculo que no se resuelve con más concreto ni más servidores: faltan especialistas.
De acuerdo con un reporte de Expansión, aunque se proyecta una inversión superior a 18,000 millones de dólares en data centers hacia 2030, el principal cuello de botella no es la infraestructura, sino la escasez de ingenieros y operadores calificados. Según la Asociación Mexicana de Data Centers (MEXDC), 67% de las empresas del sector reportó dificultades serias para cubrir vacantes en los últimos 12 meses.
El boom es real, pero el déficit también
El primer informe de perfiles profesionales presentado por la MEXDC identifica que las áreas más críticas para la operación son Operación y Mantenimiento (23%) y Arquitectura para Centros de Datos (23%). Les siguen Diseño de Infraestructura (19%) y Gestión de Energía (16%).
Sin embargo, el problema es claro: no hay suficientes especialistas en estas disciplinas. La escasez se concentra principalmente en ingeniería eléctrica y mecánica (39%) y en mandos medios para operación de centros de datos (32%). Para la industria, esto evidencia una desconexión entre lo que demanda el mercado y lo que produce el sistema educativo.
Las cifras son ambiciosas. Según el estudio, México podría superar los 18,000 millones de dólares en inversión directa y 54,000 millones en inversión indirecta hacia 2030, además de generar casi 100,000 nuevos empleos. Estados como Querétaro ya se perfilan como polos estratégicos de crecimiento.
Pero la percepción empresarial sobre la formación académica es un foco rojo: apenas 6% de las compañías se declara “muy satisfecho” con la preparación de los egresados, mientras que 67% manifiesta un nivel bajo de satisfacción.
“Estos resultados subrayan la necesidad urgente de replantear los esquemas de colaboración entre instituciones educativas y empresas del sector”, afirma Amet Novillo, presidente de la MEXDC. Y agrega que “las áreas más críticas (energía, operación, mantenimiento y diseño de infraestructura) requieren programas académicos y técnicos más alineados a las exigencias de la industria”.
No es solo infraestructura: así funcionan los centros de datos
Para entender la magnitud del problema, hay que dimensionar qué es lo que está en juego. Como explica Network 360 Latam, un centro de datos es una instalación diseñada para albergar servidores, sistemas de almacenamiento y redes que permiten procesar y resguardar grandes volúmenes de información. Son la base de servicios digitales críticos: banca, comercio electrónico, telecomunicaciones, streaming y aplicaciones en la nube.
Estas instalaciones operan bajo principios de alta disponibilidad, seguridad física y digital, y eficiencia energética. Incorporan sistemas de redundancia energética, como UPS y generadores de respaldo; tecnologías avanzadas de enfriamiento; y mecanismos de protección contra ciberataques.
Además, el avance del 5G, el edge computing y la inteligencia artificial incrementa la demanda de infraestructura robusta y personal altamente capacitado para gestionar cargas críticas y garantizar continuidad operativa.
Las empresas también tienen responsabilidad
El problema no se limita a la academia. Según el reporte, aunque las compañías reconocen la importancia de prácticas profesionales y programas de entrenamiento, solo 10% participa activamente en estas iniciativas y 45% lo hace de manera limitada.
“La falta de entendimiento sobre la relevancia estratégica de esta industria (…) sigue limitando la capacidad de atraer profesionistas con alto potencial técnico”, señala Novillo.
Adriana Rivera, directora ejecutiva de la MEXDC, advierte que el desafío no es solo técnico, sino humano. Se requiere “fortalecer habilidades humanas, impulsar programas de formación práctica, alinear la academia con la industria y visibilizar un sector que (…) permanece mayormente desconocido para las nuevas generaciones”.
Un patrón que ya vimos con la inteligencia artificial
El escenario recuerda lo que anteriormente reportamos en Xataka México sobre inteligencia artificial: el país tiene menos de 11 mil profesionales con experiencia en IA y solo 1,100 altamente especializados, mientras las empresas quieren invertir y no encuentran quién programe.
El diagnóstico se repite: auge tecnológico sin capital humano suficiente. México tiene ventajas estratégicas claras: cercanía con Estados Unidos, costos competitivos y un ecosistema digital en expansión. Pero la infraestructura por sí sola no garantiza competitividad.
Sin ingenieros capaces de diseñar sistemas eléctricos redundantes, operadores que gestionen cargas críticas o especialistas en eficiencia energética, el boom de los centros de datos podría quedarse en promesa. La pregunta ya no es si México atraerá inversión, sino si tendrá el talento para sostenerla.
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