Qué son los "pelitos" que tienen las llantas nuevas y para qué sirven realmente

Un detalle que habla más de su fabricación, que de su rendimiento

Pelos Llantas
Sin comentarios Facebook Twitter Flipboard E-mail
adolfo-resendiz

Adolfo Reséndiz

Editor
adolfo-resendiz

Adolfo Reséndiz

Editor

Periodista por la Escuela de Periodismo Carlos Septién García y técnico mecánico automotriz CEDVA. Me gusta el rap, comer asado argentino y manejar por carretera los fines de semana. Mis autos favoritos son el Alfa Romeo Carabo, Lancia Stratos Zero y Porsche 917 K70.

1705 publicaciones de Adolfo Reséndiz

Cuando compras un juego de llantas nuevas, hay un detalle que probablemente has notado: pequeños filamentos de caucho que sobresalen de su superficie y que parecen cubrir buena parte del neumático. Algunos conductores creen que sirven para mejorar el agarre sobre el asfalto, reducir el ruido al circular o incluso indicar qué tan nueva está una llanta. Sin embargo, aunque son una característica habitual de los neumáticos recién fabricados, su función es muy distinta a lo que podríamos imaginar.

Estos pequeños elementos son conocidos popularmente como "pelitos" o "bigotes" de las llantas y tienen su origen en el proceso de fabricación. No están diseñados para mejorar el comportamiento del automóvil ni tienen algún beneficio directo durante la conducción. En realidad, son un residuo que aparece cuando el caucho adquiere su forma definitiva dentro de un molde.

Los pelitos de las llantas son resultado de su fabricación

Para entender por qué aparecen estos filamentos, primero hay que conocer cómo se fabrica un neumático. Aunque desde fuera parece una pieza sencilla de caucho, en su interior existe una estructura formada por distintos materiales, entre ellos acero y componentes textiles, que le proporcionan resistencia y flexibilidad. A esto se suman diferentes compuestos de goma que determinan características como su durabilidad y comportamiento sobre el camino.

Una vez que todos estos elementos están integrados, el neumático pasa por un proceso conocido como vulcanizado. Durante esta etapa se introduce en un molde que le proporciona su forma definitiva, incluyendo el dibujo de la banda de rodadura y las letras que identifican sus características. Mediante la aplicación de calor y presión, los materiales terminan de integrarse hasta convertirse en una pieza lista para utilizarse.

llanta

Sin embargo, durante este procedimiento es necesario evitar que queden burbujas de aire atrapadas entre el caucho y las paredes del molde. Para conseguirlo, los moldes cuentan con pequeños orificios de ventilación que permiten liberar el aire acumulado mientras la goma ocupa todos los espacios.

Es precisamente por esos diminutos conductos por donde también puede escapar una pequeña cantidad de caucho. Cuando el material se enfría y el neumático sale del molde, esos residuos quedan solidificados en forma de pequeños filamentos. Así aparecen los famosos pelitos que podemos encontrar en la superficie de una llanta nueva.

¿Los pelitos mejoran el agarre o la seguridad de las llantas?

Aunque es común pensar que estos filamentos tienen alguna utilidad durante la conducción, lo cierto es que no mejoran el agarre, la tracción ni el desempeño del vehículo. Tampoco están diseñados para reducir el ruido que producen las llantas al entrar en contacto con el pavimento. Su presencia simplemente es una consecuencia del proceso industrial mediante el cual se fabrica el neumático.

Por lo tanto, tampoco necesitas retirarlos cuando compras llantas nuevas. Con el uso cotidiano, el contacto con el asfalto y el desgaste natural del caucho hacen que estos pequeños filamentos desaparezcan por sí solos. No hay una ventaja mecánica en conservarlos ni es necesario cortarlos para que el neumático funcione correctamente.

Pexels Enginakyurt 18383583

También es importante aclarar que su presencia no es una garantía suficiente para determinar qué tan nueva es una llanta. Aunque suelen encontrarse en neumáticos recién fabricados, algunos fabricantes pueden retirarlos antes de comercializar determinados productos. Por eso, utilizarlos como referencia para conocer su antigüedad puede llevarnos a conclusiones equivocadas.

Cómo saber si una llanta realmente está nueva

Si estás por comprar neumáticos, existen otros elementos que ofrecen información mucho más útil sobre su antigüedad y estado. Uno de ellos es el código DOT, una identificación que aparece en el costado de la llanta y que permite conocer su fecha de fabricación. Los últimos cuatro dígitos indican la semana y el año en que fue producida.

Por ejemplo, si el código termina en 3525, significa que el neumático salió de fábrica durante la semana 35 de 2025. Este dato resulta especialmente importante porque una llanta puede conservar una apariencia impecable y, aun así, llevar varios años almacenada antes de llegar a una tienda.

Pexels Malcolm Garret 3023588 13387441

También conviene revisar la profundidad del dibujo de la banda de rodadura, así como buscar señales de desgaste irregular, grietas o deformaciones. Estos elementos ayudan a conocer las condiciones reales del neumático y son mucho más relevantes para evaluar su estado que los pequeños filamentos de caucho.

Al final, los pelitos de las llantas son una de esas curiosidades de los automóviles que parecen tener una explicación relacionada con la conducción, pero que en realidad nacen dentro de una fábrica. No necesitas quitarlos, conservarlos ni preocuparte por ellos: su trabajo termina prácticamente en el momento en que el neumático sale del molde.

En Xataka México | Estos expertos en mecánica lo aseguran: “las llantas de un auto eléctrico se desgastan hasta un 20% más que en uno a gasolina”

En Xataka México | Las llantas se tiran completas aunque solo se gaste una parte: este diseño modular busca cambiarlo

Inicio