Empezar a dibujar puede ser intimidante cuando comparas tus primeros intentos con el trabajo de artistas que llevan años perfeccionando su técnica. Para la ilustradora y animadora Ío, sin embargo, no necesitas dominar todas las habilidades ni conseguir resultados impecables desde el principio: experimentar y equivocarse también forma parte de aprender a crear.
A través de sus redes sociales, Ío cuestiona la idea de que hay que ser un genio del dibujo para dedicarse a la ilustración. Su consejo es explorar distintas formas, colores, texturas y técnicas para descubrir qué funciona y desarrollar un estilo propio: "Hacer cosas feas es parte del proceso". La idea no es que todos los dibujos tengan que salir mal, sino dejar de tratar cada intento como si tuviera que ser perfecto.
Qué dice la psicología sobre el perfeccionismo y la creatividad
La reflexión de Ío tiene un punto de conexión con un estudio publicado en 2022 en British Journal of Psychology. La investigación examinó la relación entre dos formas de establecer estándares personales —buscar la excelencia y perseguir la perfección— y distintas capacidades vinculadas con el pensamiento creativo.
En el primer estudio participaron 279 estudiantes universitarios y, en el segundo, otros 401. Los investigadores encontraron que quienes buscaban la excelencia, entendida como una meta exigente pero flexible, tendían a generar más respuestas y más originales en determinadas tareas de pensamiento creativo que quienes perseguían la perfección. También observaron una relación entre la búsqueda de la perfección y una menor apertura a nuevas experiencias.
La diferencia está en cómo se afrontan las propias expectativas. Querer mejorar puede impulsar a probar nuevas ideas, mientras que exigir un resultado impecable en cada intento puede dificultar la exploración de otras posibilidades.
El estudio no examinó directamente a ilustradores ni demuestra que hacer dibujos imperfectos garantice desarrollar un estilo propio. Sus resultados, sin embargo, permiten distinguir entre esforzarse por mejorar y exigirse alcanzar la perfección en cada intento.
Experimentar también ayuda a encontrar un estilo propio
Ío recomienda probar diferentes recursos visuales sin miedo a equivocarse. Cambiar los colores, experimentar con texturas, explorar otras técnicas o dibujar de formas distintas permite descubrir qué le interesa a cada persona y qué posibilidades quiere seguir explorando.
El estilo personal no necesariamente aparece desde el primer dibujo. Puede desarrollarse con la práctica, las decisiones creativas y la experiencia de probar caminos distintos. Por eso, esperar a dominar todas las habilidades antes de empezar puede convertirse en un obstáculo innecesario.
Eso no significa que la técnica no importe. Aprender sobre proporciones, composición, perspectiva o manejo del color ayuda a mejorar el trabajo. La diferencia está en entender estas habilidades como parte del aprendizaje, no como un requisito que debes cumplir antes de atreverte a crear.
Crear también significa aceptar que no todo saldrá bien
La idea de Ío no es que la calidad del dibujo deje de importar, sino que el miedo a equivocarse no se convierta en una razón para dejar de crear. Aprender una técnica requiere práctica, y parte de ese proceso consiste en descubrir qué funciona y qué necesita mejorar.
Al final, no todos los dibujos tienen que ser buenos ni convertirse en una obra terminada. A veces, el valor de un intento está en lo que te permite descubrir para el siguiente.
Imágenes | Pexels, Lio.ilustra
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