Llega la primera mala noticia para México en 2026: muchos negocios y tienditas no sobrevivirán

Muchos negocios y tienditas no resistirán enero en México: la cuesta empezó desde diciembre y cada vez viene más pesada
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Obed Nares

Editor Jr
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Obed Nares

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Me apasionan las palabras, la creatividad, el entretenimiento, la tecnología y la innovación. Soy mexicano, periodista, escritor, artista y disque filósofo.

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Enero de 2026 arrancó con una advertencia para el pequeño comercio en México: muchos negocios no lograrán sobrevivir. La llamada cuesta de enero no comenzó con el cambio de calendario, sino semanas antes y su impacto ya dejó impacto en tienditas, fonditas, restaurantes y pequeños locales de barrio. Según un reporte de La Jornada, el golpe a los bolsillos se adelantó a diciembre de 2025 debido a una combinación de impuestos más altos, inflación acumulada y costos operativos que se dispararon al mismo tiempo.

Cuauhtémoc Rivera, dirigente de la Alianza Nacional de Pequeños Comerciantes (ANPEC), explicó al medio que, si bien es normal que los precios suban a finales de año, lo que ocurrió ahora fue inusual. Por primera vez en 13 años se incrementaron las tasas del Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS), que normalmente se actualiza de forma automática con la inflación y tiene un impacto marginal. Esta vez, todo se juntó de golpe y el efecto fue inmediato en los precios al consumidor.

Impuestos, precios al alza y productos básicos cada vez más caros

Según el reporte, el aumento del IEPS provocó incrementos directos en productos de consumo cotidiano. Los cigarros subieron cerca de 17 pesos por cajetilla debido a una doble tributación, lo que los volvió más caros que los productos de contrabando, que pueden encontrarse hasta en 25 pesos. Las bebidas saborizadas también registraron alzas de entre uno y ocho pesos, dependiendo de su presentación.

El problema no se limita a estos productos. Rivera advirtió que artículos esenciales como tortillas, pan, lácteos y embutidos comenzaron a subir de precio de forma generalizada. Esto genera un efecto en cadena, los consumidores compran menos y los pequeños negocios venden menos, justo cuando sus costos son más altos.

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La ANPEC ya había advertido que el aumento de tasas y la creación de nuevos impuestos provocaría una cascada de incrementos. Restaurantes, fonditas, cremerías y tienditas de la esquina enfrentan una cuesta de enero anticipada que, en muchos casos, podría ser definitiva.

Según Rivera, el mercado simplemente está reaccionando a la oferta y la demanda. “El mercado no actúa con fechas fatales”, señaló. Sin embargo, reconoció que la combinación de impuestos, aumento del salario mínimo, encarecimiento de energía y transporte, inseguridad y la incertidumbre por la revisión del T-MEC está empujando a muchos pequeños negocios al límite.

Inflación contenida, pero presión constante en los gastos diarios

De acuerdo con el INEGI, la inflación anual se ubicó en 3.72% durante la primera quincena de diciembre de 2025. Aunque el dato parece moderado, los precios de servicios, alimentos procesados y productos básicos siguen presionando el gasto cotidiano. Rubros como loncherías, fondas y restaurantes registraron incrementos que afectan directamente al pequeño comercio, tanto por el lado de los costos como por la caída en el consumo.

Por su parte, informes de México ¿Cómo Vamos? señalan que, aunque la inflación se ha mantenido dentro del rango objetivo del Banco de México, los servicios y las mercancías siguen mostrando incrementos sostenidos. Para los pequeños negocios, esto significa operar en un entorno donde vender más caro es inevitable, pero vender más es cada vez más difícil.

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Más trabajo, menos ganancias y el peso de la inseguridad

Como anteriormente reportamos en Xataka México, las tienditas atraviesan una crisis estructural: venden menos, trabajan más y ganan menos. En 2025, las ventas de pequeños comercios cayeron más de 45%, mientras que muchos dueños se vieron obligados a extender horarios, reducir márgenes y fiar productos para no perder clientes.

A esto se suma otro factor clave: la extorsión. Como también informamos antes, hasta 25% de las ganancias de una tiendita puede terminar en cobros ilegales, sobornos o robo hormiga. Para un negocio que apenas sobrevive, perder una cuarta parte de su utilidad equivale a operar en números rojos permanentes.


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