La advertencia llegó con tiempo, pero también con presión. A poco más de cuatro meses del arranque del Mundial 2026, la Federación Internacional de los Trabajadores del Transporte (ITF) dejó claro que la operación del transporte público eléctrico en la Ciudad de México no puede darse por sentada si no se respetan los acuerdos laborales firmados con el gobierno capitalino.
La ITF condicionó la prestación del servicio de transporte eléctrico durante la Copa Mundial de la FIFA 2026 al cumplimiento de los pactos de diálogo social suscritos con el Gobierno de la Ciudad de México. El organismo internacional manifestó su respaldo total a la Alianza de Tranviarios de México (ATM), que exige una actualización salarial acorde con la inflación y los recientes ajustes al salario mínimo.
Según un reporte de El Economista, la ITF advirtió que la modernización de la infraestructura eléctrica, clave para la logística del Mundial, debe ir acompañada de un Contrato Colectivo de Trabajo sólido que evite el rezago en los ingresos de los operadores del Tren Ligero, Trolebús y Cablebús, sistemas estratégicos para la movilidad hacia puntos como el Estadio Azteca.
Huelga aplazada, pero no descartada
El respaldo internacional se da en un momento crítico. La ATM decidió en asamblea postergar el estallamiento de huelga previsto para el 21 de enero y fijó como nueva fecha el primer minuto del 4 de febrero de 2026. Esta prórroga abre una ventana de negociación para que el gobierno capitalino presente una propuesta económica concreta.
Según W Radio, la decisión fue aprobada por mayoría y busca privilegiar el diálogo sin renunciar a la defensa de los derechos laborales. El dirigente sindical, Gerardo Martínez, calificó la prórroga como una “decisión responsable”, aunque dejó claro que el conflicto sigue latente. El acuerdo será presentado ante el Tribunal Laboral de la Ciudad de México y las negociaciones continuarán en la Secretaría de Movilidad.
El pacto que hoy está a prueba
El conflicto se inscribe directamente en la Agenda de Trabajo Conjunta firmada en agosto entre la ITF y las secretarías de Trabajo y Turismo de la CDMX. Según El Economista, dicho acuerdo fue concebido como un blindaje para garantizar la paz laboral mediante cooperación institucional y respeto a los derechos de los trabajadores, especialmente en sectores estratégicos para la economía local.
Para la ITF, la flexibilidad mostrada por los trabajadores al atender solicitudes de las secretarías de Finanzas y Movilidad debe traducirse en resultados tangibles en el corto plazo. No hay margen de error: la Ciudad de México será sede inaugural del Mundial y su red de transporte eléctrico depende directamente de la estabilidad laboral de la ATM.
Un compromiso oficial con el trabajo digno
En un comunicado oficial publicado el pasado agosto, el Gobierno de la Ciudad de México subrayó que la Agenda de Trabajo Conjunta busca garantizar la protección de los derechos laborales rumbo al Mundial 2026. Durante la firma del acuerdo, la secretaria de Trabajo, Inés González Nicolás, afirmó que la capital debe ser ejemplo internacional de trabajo digno y servicios de calidad.
Alejandra Frausto Guerrero, secretaria de Turismo, destacó que el objetivo es dejar un “legado humano” mediante la capacitación de 500 mil prestadores de servicios, reforzar la inclusión y la formalidad laboral. Ambas dependencias coincidieron en que el evento debe impulsar el desarrollo económico sin afectar negativamente el mercado laboral.
De acuerdo con Mexico Business, la agenda establece diez líneas estratégicas que incluyen diálogo social, inspección laboral, capacitación, transporte seguro y accesible, aplicación del Convenio 190 de la OIT y prevención de la trata de personas durante el evento. Todo ello, con énfasis en transporte, turismo y servicios.
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