Si pensabas viajar pronto, quizá quieras adelantar tu compra: el precio del combustible para aviones se ha disparado tras el recrudecimiento del conflicto en Medio Oriente. Los ataques de Estados Unidos e Israel y la respuesta de Irán han tensionado tanto la cadena de suministro que el mercado energético ya refleja un caos sin precedentes.
De acuerdo con Reuters, el costo del combustible para aviones se ha duplicado respecto al crudo y amenaza con encarecer los boletos de avión a niveles nunca vistos. Europa, Asia y Estados Unidos ya sienten el impacto, y las aerolíneas de bajo coste son las primeras en advertir pérdidas millonarias.
El conflicto con Irán dispara el precio del combustible para aviones: boletos más caros en todo el mundo
Según reporta el Financial Times, el 40% del combustible para aviones que llega a Europa transita por el estrecho de Ormuz, hoy colapsado por buques que intentan esquivar drones y misiles. La situación ha provocado que el jet fuel alcance precios que no se veían desde 2022 en Europa y desde 2024 en Asia y Estados Unidos: 225,44 dólares por barril. Como referencia, según GlobalCharter, los precios al por mayor rondan los 89-90 dólares por barril.
Estrecho de Ormuz | Wikimedia Commons
La delicadeza del combustible para aviones, que requiere refinerías especializadas, agrava el problema. Europa redujo su capacidad de refinado en los últimos años y Asia enfrenta interrupciones en el suministro por los combates en Irán y países cercanos. Arabia Saudí incluso ha tenido que suspender operaciones en algunas plantas tras ataques recientes. China, por su parte, ya limita exportaciones para priorizar su mercado interno, lo que reduciría aún más la disponibilidad global.
La tormenta perfecta en el mercado energético
El conflicto ha generado un escenario crítico: yacimientos cerrados por falta de transporte, exportaciones restringidas y empresas obligadas a dar rodeos para evitar Ormuz. De acuerdo con las predicciones del Financial Times, Kuwait, uno de los principales proveedores de crudo para Europa, podría ser el siguiente en detener producción.
Además, los tanques de almacenamiento de combustible son pequeños y requieren reposición constante, lo que amplifica el impacto de cualquier interrupción. En aeropuertos de Medio Oriente, las colas para repostar ya provocan retrasos y algunas aerolíneas optan por cargar combustible antes de llegar a destino para evitar el caos local, según Goh de Sparta. Todo esto se traduce en un aumento inmediato de costos operativos para las aerolíneas y, en última instancia, para los pasajeros.
Impacto económico y en las aerolíneas
Las compañías de bajo coste son las más vulnerables. WizzAir (aerolínea europea de ultra bajo coste), por ejemplo, estima pérdidas de hasta 50 millones de euros en 2026 debido al encarecimiento del combustible. El efecto dominó incluye inflación, reducción del gasto de los consumidores y posibles aumentos en las tasas de interés por parte de los bancos centrales.
Incluso si el conflicto se resolviera pronto y los buques pudieran transitar libremente por Ormuz, el daño ya está hecho: la cadena de suministro está tensionada y los precios seguirán reflejando esa fragilidad.
El panorama es incierto, y aunque aún no se sabe si México sentirá directamente el impacto, la volatilidad del mercado energético global hace pensar que, lamentablemente, los efectos podrían extenderse más allá de Europa y Asia.
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