
La compañía presentó una iniciativa para desarrollar tecnología de belleza con IA desde México.
Hablar de L’Oréal significaba hablar de maquillaje, tintes, perfumes o skincare. Pero en 2026, la compañía quiere cambiar ese concepto: ahora también quiere ser vista como una empresa de tecnología. Y México tendrá un papel importante en esa transformación.
En el marco de América Digital 2026, Edgar Romero, CIO de L’Oréal Groupe y profesor del Tecnológico de Monterrey, presentó la visión del grupo donde la inteligencia artificial, los datos y el desarrollo tecnológico ya no son herramientas secundarias, sino parte central del negocio. El anuncio más importante fue el lanzamiento de México Tech Hub, una iniciativa con la que la empresa busca convertir al país en un centro estratégico para desarrollar tecnología aplicada a la belleza.
“México es innegablemente una potencia latinoamericana de talento tecnológico”
aseguró Romero al presentar el proyecto.
México Tech Hub: la apuesta de L’Oréal para desarrollar tecnología con talento mexicano
México Tech Hub busca posicionarse como uno de los motores tecnológicos de L’Oréal para América Latina. La idea, explicó Romero, es aprovechar el talento mexicano para construir tecnología especializada que transforme la experiencia de millones de consumidores de belleza.
La iniciativa forma parte de la estrategia de transformación tecnológica global de la empresa y está enfocada en atraer perfiles especializados en datos, inteligencia artificial, ingeniería y plataformas digitales.
De acuerdo con L’Oréal, el hub mexicano también funcionará como un espacio para acelerar la capacitación del talento local mediante certificaciones técnicas, proyectos internacionales y programas de formación especializados.
L’Oréal plantea este esfuerzo bajo una propuesta de valor enfocada en crecimiento, diversidad, espíritu emprendedor y propósito, además de una apuesta por impulsar mayor participación de mujeres en la tecnología y acelerar el desarrollo de talento joven.
El objetivo final es más ambicioso: que México deje de ser únicamente un centro operativo y se convierta en un socio estratégico para el desarrollo tecnológico del grupo.
“Me enorgullece mucho decir que esa belleza se está desarrollando con acento mexicano”
dijo Romero al cierre de su participación.
El negocio de la belleza ahora también vive en los datos
Pero para entender por qué L’Oréal quiere construir un hub tecnológico en México, primero hay que entender cómo ha cambiado la industria de la belleza.
Según explicó Romero, los consumidores ya no solo buscan productos: esperan diagnósticos personalizados, compras en línea con entregas rápidas, recomendaciones hechas con inteligencia artificial y experiencias hiper personalizadas.
El directivo aseguró que el 39% de los consumidores de L’Oréal ya utiliza inteligencia artificial, una cifra que crece hasta 54% entre personas de 20 a 40 años. Además, 47% ya utiliza IA como herramienta principal de búsqueda de productos, desplazando las consultas en buscadores tradicionales en internet.
Para responder a ese cambio, L’Oréal construyó una infraestructura basada en más de 115 años de experiencia y una de las mayores bases de datos de belleza del mercado, con alrededor de 17 terabytes de información sobre piel, cabello, ingredientes, investigaciones y comportamiento de consumidores.
Todo esto es operado por más de 8,000 especialistas en ciencia, tecnología y datos dentro de la compañía.
“Queremos que audiencias como ustedes nos volteen a ver también como una empresa tecnológica”
explicó Romero durante la conferencia.
Cómo usa L’Oréal la inteligencia artificial para personalizar la belleza
La estrategia de Beauty Tech de L’Oréal se apoya en inteligencia artificial para transformar el recorrido del consumidor: desde el descubrimiento de productos hasta el diagnóstico y personalización de rutinas.
Uno de los ejemplos es Noli, una plataforma impulsada por IA que analiza las condiciones de piel y cabello a través de una selfie para recomendar productos e ingredientes específicos según las necesidades de cada persona. La herramienta funciona como un marketplace de belleza que combina todas las marcas de L’Oréal y, según Romero, en el futuro podría incluir incluso marcas competidoras. Además, su desarrollo involucró una alianza tecnológica con Nvidia.
El segundo ejemplo es Beauty Genius, un coach de belleza personalizado basado en un asistente de inteligencia artificial que crea rutinas hiper personalizadas para cada consumidor, adaptadas a su tipo de piel, cabello y necesidades específicas.
La magnitud del cambio ya se refleja en el comportamiento digital de los consumidores. De acuerdo con Romero, cada semana se generan cerca de 280 millones de mensajes sobre belleza y salud dentro de plataformas de inteligencia artificial.
Pero el uso de IA dentro de L’Oréal no termina en recomendaciones personalizadas. La compañía también desarrolló su propio modelo de lenguaje interno, llamado L’Oréal GPT, una herramienta utilizada para acelerar procesos internos, búsqueda de conocimiento y tareas operativas dentro de la organización.
Según explicó Romero, actualmente más de 56,000 colaboradores utilizan esta plataforma, generando alrededor de un millón de conversaciones semanales.
L’Oréal también usa IA para marketing, atención al cliente e investigación
La inteligencia artificial también se ha convertido en una herramienta clave para mejorar el servicio al consumidor y acelerar procesos comerciales.
De acuerdo con Romero, L’Oréal trabaja con herramientas impulsadas por IA junto con Salesforce para optimizar la atención al cliente, mejorar recomendaciones y hacer más eficientes algunos procesos de ventas.
Uno de los cambios más importantes también ocurre dentro de los equipos de marketing. La empresa utiliza IA generativa para crear activos digitales de video e imágenes mediante una plataforma propia llamada CreAItech, desarrollada sobre infraestructura de inteligencia artificial de Google y con colaboración tecnológica de Nvidia.
La herramienta utiliza gemelos digitales de productos, versiones virtuales hiperrealistas que permiten generar imágenes y videos promocionales en cuestión de minutos, sin necesidad de producir nuevas sesiones fotográficas o grabaciones para cada pieza de contenido.
Sin embargo, Romero aseguró que la empresa decidió establecer un límite claro para el uso de esta tecnología: L’Oréal no utiliza imágenes generadas con IA de seres humanos para promocionar productos.
La razón, explicó, es mantener una representación realista de los efectos de sus fórmulas sobre piel, cabello y resultados reales. En otras palabras, aunque la compañía acelera la producción visual con IA, sus anuncios siguen utilizando personas reales.
La inteligencia artificial también ya forma parte de los procesos de investigación y desarrollo (I+D) de la empresa.
Según explicó Romero, L’Oréal utiliza modelos predictivos para anticipar cómo reaccionarán determinados productos y fórmulas bajo diferentes condiciones o tipos de cabello y piel. Entre las herramientas desarrolladas por la compañía están modelos de “cabello digital”, capaces de simular virtualmente el desempeño de productos antes de pasar a pruebas físicas.
La empresa también utiliza inteligencia artificial para identificar virtualmente futuros activos y moléculas prometedoras para nuevas formulaciones cosméticas.
El impacto ya se refleja en tiempos de innovación. En los últimos cuatro años, L’Oréal logró triplicar el volumen de moléculas probadas y reducir hasta cuatro veces los tiempos de desarrollo gracias al uso de IA.
Romero utilizó un ejemplo histórico para dimensionar este cambio: el desarrollo de Proxylane, una de las moléculas más reconocidas de la compañía, tomó cerca de 19 años y más de 100 moléculas probadas antes de llegar al mercado. Hoy, explicó, procesos similares pueden acelerarse significativamente con modelos impulsados por inteligencia artificial.
L’Oréal apuesta por la innovación tecnológica para crear gadgets de belleza inteligentes e inclusivos
La visión tecnológica de L’Oréal no se queda en software o algoritmos. La empresa también está desarrollando dispositivos físicos para potenciar el uso de productos de belleza, varios de ellos presentados anualmente en el CES de Las Vegas.
Uno de los más llamativos es HAPTA, un aplicador de labial diseñado para personas con dificultades motrices derivadas de condiciones como artritis reumatoide o Parkinson. El dispositivo utiliza sensores y rotores impulsados por inteligencia artificial para estabilizar el movimiento y facilitar una aplicación precisa.
También está Water Saver, un sistema para salones de belleza que fragmenta moléculas de agua para reducir hasta 70% del consumo durante tratamientos capilares. Según L’Oréal, ya opera en más de 5,600 salones y ha permitido ahorrar más de 530 millones de litros de agua.
Otros desarrollos incluyen AirLight Pro, un secador con luz infrarroja para reducir daño capilar y consumo energético; Light Straight, un alisador con tecnología basada en cristales para aplicar calor más rápido y suave; una máscara LED de silicona para cuidado de piel; y Color Sonic, un cepillo automatizado para teñir el cabello en casa sin mezclar químicos manualmente.
La apuesta de L’Oréal deja ver un cambio más profundo: la belleza ya no solo se desarrolla en laboratorios cosméticos. También se está construyendo con algoritmos, plataformas de datos, inteligencia artificial generativa y talento tecnológico, y México quiere ser parte de ese proceso.
En Xataka México | Siri AI puede ver mejor que nunca en iOS 27: Apple quiere que entienda hasta la ropa que usas
En Xataka México | Pinterest quiere entrar al clóset de los mexicanos: ahora quiere ayudarte a comprar ropa con IA
Ver todos los comentarios en https://www.xataka.com.mx
VER 0 Comentario