Este año Samsung ha logrado lo que desde hace algunos años no veíamos: la capacidad de que nos sorprendamos. Lo mejor es que no ha sido solo por sus celulares y por su tecnología, sino que también ha involucrado toda la experiencia alrededor de sus productos, en este caso con Compra y Prueba.
Y es que, desde que la marca confirmó que sus nuevos plegables entraban en el programa, supe que era la oportunidad perfecta para ponerlo a prueba y, a la vez, tener una vez más en las manos su plegable más impresionante de los últimos años.
"Compra y Prueba", cuál fue el proceso de compra y qué hice diferente
Si por alguna razón no conoces "Compra y prueba", es un programa de Samsung, o una iniciativa, que permite a sus usuarios adquirir productos de tecnología y utilizarlos por hasta 60 días para evaluar si se adaptan o no a su rutina diaria. En mi caso, la idea era saber cómo funcionaba exactamente y compararlo con otras opciones como Amazon y Mercado Libre.
Lo primero que debemos saber es que no hay que entrar a una tienda aleatoria y mucho menos hacer algo diferente, solo verificar qué productos están disponibles en el programa. En mi caso fue el Samsung Galaxy Z Fold8, el plegable más interesante de la marca este año.
Literalmente entré a la tienda en los últimos días de la preventa, el 19 de agosto de 2026, y llegó a mi casa el 26 de agosto. Primero, y es algo que a veces olvido de las entregas de Samsung, destaca la seguridad del envío, ya que el paquete solo lo entregan con INE en mano y a la persona titular: nada de guardias ni terceros.
Dicho esto, es un proceso de compra normal, sin pasos extra. Nuevamente, es como Amazon cuando compras un producto y por alguna razón quieres devolverlo, aunque eso sí, con un poco más de seguridad a la hora de la entrega.
Cómo use el celular para que me aceptaran la devolución y por cuánto tiempo
La verdad es que utilicé el equipo, literalmente, como si fuera mío. Bajé las aplicaciones que utilizo en el día a día: música, redes sociales, tiendas de compras, paquetería Office, de todo. Y lo usé.
Tenía mucho tiempo sin disfrutar tanto una experiencia de uso. Cerrado es un monumento a la comodidad. Es fácil de agarrar, extremadamente cómodo y la integración de las aplicaciones es espectacular... el reproductor de música de prácticamente cualquier aplicación le daba un aura increíble al uso.
Y cuando se desplegaba, la revisión de documentos, videos, mapas y hasta redes daban un tamaño tan eficiente como el Fold8 Ultra. Además, el pliegue era prácticamente imperceptible, aunque sabemos que con el uso se verá cada vez más, pero es algo lógico y físico.
Tomada con el Galaxy Z Fold8
Quizá el único "pero" está en la cámara. Si bien los resultados son más que buenos y se ve que pertenece a la gama alta, la experiencia se vería redondeada si tuviera la cámara, por ejemplo, del S26 Ultra. Aunque para el día a día, las selfies, retratos, fotos con mascotas y redes sociales va a funcionar más que bien. Otro punto es que a veces algunas apps no están del todo integradas, pero se entiende al ser un formato nuevo; es algo que debería ir mejorando con el tiempo.
Finalmente, me gustó mucho, y me sorprendió, el funcionamiento de la batería. La carga es rápida y efectiva, mientras que la autonomía sí me dio para un día entero fuera de casa. Gran parte de esto se debe a la integración del silicio de carbono. Quizá lo peor de esta experiencia es esa sensación agridulce cuando tuve que devolverlo, porque en general fue una experiencia top.
Tomada con el Galaxy Z Fold8
Dicho esto, fue un uso normal: sacándolo de casa, usando la cámara, trayéndolo en la bolsa del pantalón y en la bandolera. En ningún momento escatimé en reducir el uso, puesto que la idea siempre fue tener la experiencia más cercana a la de un usuario regular; aunque realmente mi prueba fue de un mes y no de los 60 días que permite la marca, pues el 19 de septiembre comencé mi devolución envíando un correo de solicitud al shop.mx@samsung.com.
El proceso de devolución fue algo nuevo
Unas horas después de mandar el correo de devolución, me llegó una respuesta en donde la marca solicitaba llenar un cuestionario con nombre completo, dirección, producto a devolver y el motivo, así como 17 fotografías de todos los lados del equipo en funcionamiento, la caja y el número de serie.
Algo interesante es que, en mi caso, no respondí el correo de inmediato, por lo que al día siguiente me marcaron por teléfono de parte de la marca para confirmar mi devolución y darme instrucciones personalizadas por parte de un agente especializado.
Esta persona te ayuda a que las fotos sean las correctas a la vez que te indica el proceso de devolución. La verdad es que, en este caso, me parece sumamente interesante el proceso porque sí es más tedioso que en otras tiendas, pero a la vez lo considero más seguro. Además, tener la guía de alguien de la marca facilitó todo.
El último correo que me mandó la marca fue el 23 de septiembre y, después de evaluar la evidencia, el primero de octubre obtuve la guía para devolver el equipo, con un tiempo de envío de 5 días máximo. Una vez que lo devolví, el mismo primero, tardaron 13 días en que mi dinero fuera devuelto a mi cuenta.
Considero que el proceso de devolución puede ser algo tardado e incluso parece que la comunicación se pierde, aunque no es así. Ya que pasaron 20 días desde que decidí devolverlo hasta que el dinero cayó en la cuenta, si lo pruebas 60 días, al día 80 aproximadamente tendrías el reembolso reflejado.
Eso sí, el celular lo cuidé como si fuera propio: no le di rayones o golpes fuera de un uso cotidiano. Considero que la diferencia con otras tiendas es el tiempo de espera para la devolución, pero la seguridad y el seguimiento son mejores por parte de Samsung. Dicho esto, mi experiencia con "Compra y Prueba" fue positiva.
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