
El proyecto quedó registrado en una prueba de manejo realizada por el canal de YouTube Lencho 4x4
En Sinaloa apareció un Ford Escort muy distinto a cualquier otro. El auto conserva la transmisión original, pero ahora funciona con un motor de motocicleta Italika 150. La adaptación también utiliza una botella retornable de Coca-Cola de 2.5 litros como tanque de gasolina porque el depósito definitivo todavía no existe. Lo más llamativo es que el coche puede superar los 70 kilómetros por hora en carretera. El proyecto quedó registrado en una prueba de manejo realizada por el canal de YouTube Lencho 4x4.
La historia comenzó después de que el motor original del Escort quedó inservible por un problema de calentamiento. Al mismo tiempo, una motocicleta Italika sufrió un accidente que destruyó el cuadro, aunque el motor quedó en buenas condiciones. En lugar de abandonar ambos vehículos, los propietarios decidieron aprovechar las piezas que todavía servían. Ellos mismos cuentan que la idea nació porque tenían tiempo libre y quisieron probar si era posible devolverle la vida al automóvil.
La modificación no consistió solo en colocar el motor dentro del cofre. El propulsor de la motocicleta quedó unido a la transmisión del Ford mediante una flecha tipo cardán. Gracias a esa solución todavía es posible utilizar todas las velocidades del automóvil. Durante la prueba de manejo el Escort acelera con normalidad, alcanza más de 60 kilómetros por hora y supera los 70. Incluso logra completar un rebase, una escena que demuestra que el proyecto funciona mucho mejor de lo que cualquiera podría imaginar al verlo por primera vez.
El detalle que más llama la atención aparece al abrir el cofre. En lugar de un tanque convencional, el combustible viaja desde una botella retornable de Coca-Cola de 2.5 litros. Los dueños explican que todavía no fabrican un depósito permanente y por eso recurrieron a esa solución temporal. Puede parecer improvisado, pero también deja claro que la prioridad fue comprobar si toda la adaptación podía funcionar antes de terminar cada detalle.
Motor de moto en un auto: una idea que no es nueva
Aunque este Escort parece un caso único, la idea de utilizar motores de motocicleta en vehículos más grandes no es nueva. Existen modelos desarrollados por fabricantes que utilizan esa fórmula. El Bajaj Qute nació como un vehículo muy compacto para transporte urbano. El Morgan Three Wheeler también emplea un concepto parecido, aunque pertenece a otra categoría. En el extremo opuesto aparece el Radical RSX, un auto exclusivo para pista que utiliza un motor inspirado en tecnología de motocicletas de alto desempeño. La diferencia es que todos esos proyectos fueron diseñados desde fábrica para funcionar de esa manera.
El Ford Escort de Sinaloa pertenece a una categoría muy distinta. La adaptación funciona, pero no puede circular legalmente en México. La Secretaría de Movilidad no permite registrar un automóvil que sustituya el motor original por el de una motocicleta. Ese cambio modifica las características con las que el vehículo obtuvo su aprobación para circular y rompe con las normas relacionadas con seguridad y emisiones contaminantes.
Problemas legales de un auto que adapta un motor de moto a su carrocería en México
También existe un problema administrativo. Si el número del motor instalado no coincide con el registro del vehículo, el propietario puede enfrentar multas, perder las placas o terminar con el automóvil en el corralón. Además, ese Escort no podría obtener el holograma de verificación porque la modificación impide cumplir con los requisitos oficiales. A eso se suma otro punto importante. Un motor de motocicleta no fue diseñado para mover de forma segura el peso de un automóvil durante todas las condiciones de uso.
Por esa razón, modelos como el Morgan sí pueden circular porque fueron homologados desde fábrica. El Radical solo tiene autorización para circuitos y el Bajaj todavía enfrenta un escenario distinto en México por el tipo de vehículo que representa. El Escort construido en Sinaloa queda fuera de cualquier posibilidad de registro. Su lugar está como proyecto experimental y no como automóvil para uso diario.
Eso no le quita mérito al trabajo realizado. La adaptación demuestra el nivel de ingenio que puede surgir cuando alguien decide aprovechar piezas que parecían no tener futuro. Un Ford Escort sin motor y una Italika accidentada terminaron convertidos en un vehículo capaz de recorrer carretera por sus propios medios. No será un auto legal para las calles mexicanas, pero sí es una muestra de creatividad mecánica que difícilmente pasa desapercibida.
Imagen | Lencho 4x4
En Xataka México | Un ingeniero vendió su casa para crear un motor de seis tiempos con una eficiencia récord. Hoy Porsche explora una tecnología similar
Ver todos los comentarios en https://www.xataka.com.mx
VER 0 Comentario