China acaba de dar un paso clave en la industria de los componentes para PC: las esperadas GPU Lisuan G100 ya comenzaron a enviarse a clientes en su primer lote de distribución. Con esto, el país asiático acerca por primera vez un competidor nacional al mercado minorista frente a gigantes como NVIDIA y AMD.
El anuncio fue reportado por ITHome, que confirmó que las tarjetas gráficas de Lisuan Tech ya no son solo prototipos de exhibición, sino productos listos para llegar a manos de los consumidores. La noticia es relevante porque se trata de las primeras GPU de fabricación nacional en proceso de producción masiva, un hito que China llevaba años preparando y que ahora busca posicionar como alternativa real en el mercado global.
Lisuan G100, la nueva apuesta de China por el mercado de las tarjetas gráficas
La serie Lisuan G100 fue presentada meses atrás, pero hasta ahora no había comenzado su distribución oficial. El inicio de envíos marca un cambio de etapa: de ser un proyecto experimental a convertirse en un producto comercial. Para China, esto significa reducir su dependencia de fabricantes extranjeros y demostrar que puede competir en un sector dominado por NVIDIA y AMD.
La producción arrancó en 2025 con un proceso de 6 nm, y el primer lote de tarjetas ya está en camino a clientes seleccionados. Proceso que abriría la puerta a un ecosistema de hardware nacional que podría expandirse más allá de las GPU.
Lisuan 7G106
La serie G100 incluye dos ediciones con configuraciones distintas de VRAM: la 7G105 y 7G106. La 7G105 apunta al trabajo profesional, equipada con 24 GB de memoria GDDR6 y soporte ECC para estaciones de trabajo, mientras que la 7G106 se orienta al gaming con 12 GB de GDDR6 sobre bus de 192 bits, situándose en el rango de una Intel Arc B580. Ambas tarjetas ofrecen compatibilidad con DirectX 12, interfaz PCIe 4.0 y una tecnología propia de escalado llamada NSRR, comparable a DLSS y FSR, pero con la ventaja de funcionar en Windows sobre ARM. En pruebas iniciales, la 7G105 sorprendió al mostrar un rendimiento cercano —e incluso superior— al de una RTX 4060, gracias a sus 192 unidades de textura, 96 ROP y hasta 24 TFLOP/s en cálculos FP32.
Aunque todavía no alcanza el nivel de las tarjetas más potentes de NVIDIA o AMD, la Lisuan G100 promete un desempeño competitivo en juegos y aplicaciones de productividad. Su objetivo inicial es ofrecer una opción sólida para quienes buscan construir PCs sin depender de marcas estadounidenses, algo muy popular en mercados Asiáticos.
La llegada de estas tarjetas cambia el panorama de la competencia. Para los consumidores, significa más opciones y potencialmente precios más accesibles. Para la industria, representa un nuevo jugador que podría presionar a los líderes tradicionales a ajustar sus estrategias.
La entrada de Lisuan Tech también se da en un momento crítico: la crisis de la memoria RAM ha encarecido los componentes, con fabricantes como Samsung, SK Hynix y Micron enfrentando inventarios agotados. Incluso otras compañías, como Crucial, se han despedido del mercado de memorias.
En este contexto, una nueva alternativa en GPU puede aliviar parte de la presión en el mercado de PC. Respecto al costo, se espera que sea más competitivo que el de sus rivales, aunque aún falta confirmación oficial de precios globales.
El gran reto será la producción masiva y la distribución internacional. Si China logra escalar la fabricación y superar la escasez de RAM provocada por el auge de los centros de datos y la inteligencia artificial, podría plantar cara a los gigantes del sector. Por ahora, el inicio de envíos marca un primer paso hacia esa ambición.
Ver 0 comentarios