China busca ser una potencia en energías renovables a toda costa. Todo apunta a que va por un excelente camino. Las prioridades para el gigante asiático son las energías eólica y solar. Hace cinco años, el presidente chino, Xi Jinping, anunció que el país alcanzaría en 2030 los 1,200 gigawatts por medio de ambas fuentes combinadas. No podía estar más equivocado.
Resulta que China alcanzó dicha cifra para julio de 2024. Básicamente, seis años antes del plazo establecido por el gobierno. Para 2025 la capacidad de estas dos fuentes llegó a más de 1,840 GW, con lo que representaron el 47.3% de la capacidad eléctrica del país. Así, las energías renovables superaron al carbón y al gas. La consecuencia: están construyendo presas como si no hubiera un mañana.
En medio de este escenario, China comienza a enfrentar una situación crucial. Su paradoja resulta en que producen más energía renovable de la que puede sostener su infraestructura. Y por lo tanto, integrarlas de manera eficiente al sistema energético del país. En otras palabras: necesitan una red de almacenamiento a gran escala.
Si bien ya se encuentra en marcha la construcción de la presa más grande del mundo, la necesidad china se inclina a la gestión automática de los picos y valles de suministro. Con este reto de frente, China ha implementado una estrategia por la que buscan priorizar el almacenamiento de energía a nivel nacional. ¿Cómo? Instalar enormes sistemas de baterías en tiempo récord.
Por el momento, la mayor apuesta dentro de la administración china es el almacenamiento hidroeléctrico por bombeo. Que, de hecho, el país ya cuenta con más proyectos de este tipo que todos los demás países del mundo juntos. La idea es que se utilice el excedente de energía solar y eólica para bombear agua a embalses elevados. Esto con el fin de liberar el agua en cuanto se necesite electricidad.
Para esto, vale la pena mencionar que los embalses son el lago artificial aguas arriba de una represa. Así, el punto es que estas centrales hidroeléctricas de bombeo sirvan en sistemas montañosos para mover grandes cantidades de agua entre dos embalses en diferentes altitudes. A resumidas cuentas, se sube el agua y para recuperar energía se deja fluir de regreso hacia abajo.
De esta manera, China tiene entre sus planes añadir cerca de 100 GW de almacenamiento hidroeléctrico por bombeo de aquí a cinco años. Esto en comparación a los 59 GW actuales. De alcanzarse dicho objetivo, esta tecnología se podría posicionarse como la base del sistema de almacenamiento de energía en China a largo plazo.
Pero ojo, otro plan es expandir el almacenamiento en baterías. De las cuales sobresalen las de iones de litio que actualmente dominan el mercado. Sin embargo, China investiga tecnologías alternativas como el almacenamiento de aire comprimido, las baterías de iones de sodio, y hasta el almacenamiento gravitacional.
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