Alexa+ ya está en México y somos el primer país en español en tener este servicio. Con la llegada de este “servicio” más potente de Alexa, podría surgir la pregunta: “¿para qué?”, si ya tenemos muchas IAs en nuestro día a día y las respuestas son cada vez más personalizadas.
Tuve la oportunidad de probarla y conocerla antes que nadie, y debo decir que estoy sorprendido con las promesas de un servicio que te conoce, pero que quizá, en un principio, solo se sienta como una Alexa con mejor voz y más respuestas.
Alexa+, la respuesta de Amazon a las IA's
Todos hemos visto en los últimos días la comparación del video de IA de Will Smith comiendo espagueti de 2023 frente al video de 2026. Aunque son las mismas acciones y podrían parecer avances menores, la realidad es que el nivel de realismo y “gráficos” que se alcanzaron demuestra cómo cambia la tecnología. Lo mismo pasa con Alexa+.
Pero vamos por partes, ¿cuáles son las promesas de Alexa con IA para tus rutinas? Para empezar: respuestas más fluidas, con la capacidad de entender contextos y, con ello, el “mexicano”; seguir conversaciones; leer documentos, apuntes o recetas y darte resúmenes, incluso si están hechos a mano; aprender de ti y de tus rutinas para darte respuestas más específicas; manejar más fácilmente tus dispositivos inteligentes; simplificar tus compras, reservaciones en restaurantes y hasta pedidos de comida; y darte consejos, incluso cambiando su estado de ánimo si es que necesitas empatía.
Durante las sesiones de demostración con directivos de la misma empresa, lo interesante es que nos mostraron sus rutinas diarias con un servicio ya probado, personalizado y que los conocía; es decir, llevaron sus Echo personales. Fue particularmente interesante porque mostraron lo que puede ser el servicio una vez que está adaptado a ti.
Para empezar, creo que el acceso a grandes modelos de lenguaje (LLM) es clave para que entienda lo que uno le pide sin necesidad de hablar como robot o como programador de los años noventa. Basta con darle un par de instrucciones, no demasiado ambiguas, para que te entienda, y el ejemplo perfecto está en “Alexa, tengo calor”, donde el dispositivo encenderá automáticamente el aire acondicionado. Si bien sigue siendo un comando, ya no es uno tan robotizado y específico.
La otra función que más me sorprendió fue cómo “toma” un texto a mano, en este caso una receta hecha por la abuela, y la analiza hasta convertirla en una versión que podríamos encontrar en internet, con todo y lista de compras en Amazon. Aquí viene la siguiente promesa: integrar Amazon Now y Rappi, para que estas recetas se puedan llevar al día a día y no se queden como un carrito de Amazon que llegará en algún punto de la semana.
Finalmente, algo con lo que yo personalmente peleaba con mi Echo es el poder hacer que entienda las canciones que le pido. Seguro a más de uno le ha pasado que pedía una canción y te daba algo diferente o un simple “no puedo ayudarte con eso”. Es un alivio que eso haya quedado atrás. Ahora, solo con dar contexto de la canción o el artista, Alexa te podrá poner tu música y en el servicio que quieras, no solo en Amazon Music.
Quizá lo que más me gustó de Alexa+ es que entiende el español y es capaz de comunicarse con todo y los modismos que tenemos en el contexto local. Que te responda un “qué onda” es normal, pero un “qué pedo”, en el contexto de la ciudad, es algo bastante beneficioso y un paso adelante para dejar de hablar como un robot.
Además, que recuerde cosas que le dijiste en conversaciones anteriores sobre ti, tus mascotas o las personas que viven en tu hogar es algo que debemos reconocer. ¿Cuántas veces no has querido seguir con una consulta, pero debes iniciar todo el proceso desde cero? Ahora eso termina y podemos seguir hablando de un mismo tema por horas.
Existen otras acciones mostradas, como reservar en un restaurante, ayudarte con tu outfit diario, agendar citas y hasta agregar eventos a tu calendario, pero me parecen un poco tramposas, debido a que requieres servicios adicionales o, bien, un dispositivo con cámara integrada. No está mal, es parte del avance, pero aquí queremos destacar acciones sencillas y que cualquiera pueda hacer sin tantas complicaciones.
Primeras impresiones de Alexa en el dispositivo personal
Alexa+ empieza lento. Una vez que vi la demostración y pude probar el servicio en mi dispositivo personal, debo decir que sí existe una diferencia. Sí hay un campo completo de aprendizaje entre un dispositivo y servicio que ya te conoce y uno que apenas empieza.
Tampoco es como que los Echo de la demostración hayan estado perfectos, pero sí eran más precisos, rápidos e intuitivos con sus respectivos usuarios. En el mío, las primeras horas todavía se sienten como la tradicional Alexa, con más fluidez, una voz distinta y hasta reaccionando, pero nada más allá de eso.
La magia está en el tiempo. Como toda buena relación, Alexa+ requiere conocerte mejor, saber tu tono de voz, lo que hablas, lo que te gusta y hasta lo que hay en tu casa. Conforme vamos agarrando confianza, es capaz de responder mejor a cosas como el “qué pedo” o frases muy locales como “ahorita seguimos”. En la primera, contesta con un “cómo estás, qué onda”; en la segunda, decide callar, entendiendo que ese ahorita fue de “quizá nunca retomemos esto”.
En la demostración, una de las promesas a futuro era añadir Rappi a las cosas que Alexa puede hacer por ti. Esto es particularmente llamativo porque se integraría un servicio para que tu comida llegue a la hora que quieras y no dos o tres horas después. Si el servicio llega a hacer esto sin intervención del celular, podría ser una evolución más que llamativa o, por lo menos, llevarte al carrito de compras de tu celular para solo apretar un par de botones y confirmar la orden.
En cuanto a la música, me relajó mucho saber que no solo responde de forma fluida con Amazon Music. En mi caso, soy usuario de Apple Music y era muy problemático pedir música a pesar de tener todas las configuraciones previas en la app; ahora basta con pedir algo, dar indicios de una canción o tararearla para que podamos ponerla. Lo mismo ocurre con películas: solo hace falta un poco de contexto para que te diga cuál es o ponga una escena en específico. Aunque ojo: en el caso de Prime, solo te permite saltar a escenas con un Echo Show u otro dispositivo con pantalla.
Volviendo a la pregunta inicial de “¿para qué Alexa+?”, yo diría que para ahora sí tener un asistente inteligente que te pueda ayudar en lugar de estresar y que le siga el ritmo a tus necesidades. Además, el hecho de que tenga acceso a tus dispositivos inteligentes, como cámaras, aire acondicionado o productos de casa inteligente, hace que la IA tenga sentido más allá de tener a alguien con quien hablar.
Personalmente, es más natural que tener, por ejemplo, a Gemini en tu celular, porque ahora lo que le pida tiene una base física. Si tengo frío, la base física es el aire acondicionado. Es decir, no solo responde con palabras, textos o comandos, sino que toma acciones reales con base en lo que pido. Y ese, para mí, es el punto de tener Alexa+: darle un sentido físico a la IA.
Por ejemplo, pedirle que me resuelva una ecuación a una IA está bien, pero que, a partir de cuadernos de recetas familiares, la IA sea capaz de sacar un platillo con todo y carrito de compras es darle un sentido real a lo que podemos hacer con ella. Ojalá siga evolucionando y se le pueda sacar mayor provecho en cosas rutinarias a la vez que te acompaña.
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