¿Cuál será el error más común al independizarte? Tengo la teoría de que todos, sin excepción, comenzamos con problemas de administrar el dinero por lo menos los primeros dos meses. Y yo sé que hay un unicornio que siempre se administró, pero la gente normal alguna vez tuvo el problema de sobrevivir con un billete durante la última quincena.
Parte de crecer, el aprendizaje de dejar el nido y la aventura de comenzar a comprar lo que más dinero se lleva: la comida. En mi caso, uno de los errores más grandes fue querer comprar fruta fuera de temporada, situación que no solo es lo difícil de conseguir mi fruta favorita, sino lo excesivamente caro que esto resulta.
Por qué es importante consumir fruta y verdura de temporada
Comencemos por algo que sabía, pero decidí ignorarlo al independizarme: las frutas de temporada son aquellas que crecen y se cosechan en su momento óptimo, respetando los ciclos naturales de cada estación. Es decir, aunque el mango sea la mejor fruta del mundo, es imposible que todo el año lo tengamos fresco.
Algunos expertos mencionan que comprar fruta de temporada es benéfico porque son más frescos, con una vida útil mucho más alta y, por ende, con menos posibilidad de que acaben en la basura por echarse a perder. Mientras que Agricultura, del Gobierno de México, afirma que tanto frutas como verduras de estación aportan más vitalidad, contienen el máximo de nutrientes, debido a que la planta se encuentra en su grado máximo de expansión nutritiva.
Además de que el calor del sol natural transforma la planta y le aporta un gusto y aroma óptimo, asimismo, lo que conlleva en una alimentación más digestiva por su grado de maduración natural en la planta. Además de que son más adecuados para sobrellevar el clima sin perder energía, por ello, en invierno la naturaleza nos ofrece alimentos caloríficos, y en verano nos ofrece alimentos refrescantes. Es decir, todo está equilibrado.
Otro punto importante son las emisiones y el respeto por el planeta. Es decir, consumir fuera de temporada implica transportes largos, usos de invernaderos con alto consumo de energía, lo que aumenta las emisiones de CO2, así como la huella de carbono.
Esto último tiene que ver también con el comercio local y los precios, ya que al traer la fruta y verdura de lejos, implica costos adicionales que desembocan en kilos de fruta por arriba de la media. Por ello, la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura promueve el consumo de alimentos producidos localmente, puesto que ayuda a los agricultores a sostener sus medios de vida, así como fortalecer sus economías. Y de paso, obtienes fruta más barata en el tianguis o mercado.
Una vez explicado esto, entendí por qué es importante preguntar el precio de la fruta antes de comprar y que, después de agosto el kilo de mango me va a salir en más de 100 pesos. Por suerte, solo fue una semana corta, en esa ocasión, y a la siguiente ya sabía a lo que me atenía.
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