La traición es la ruptura de la confianza o un pacto, explícito o implícito, ya sea en relaciones personales como amistad y pareja. O bien, hacia una entidad patria, causa. Implica engaño, a menudo actuando a espaldas de la persona, lo que genera un profundo impacto emocional, dolor y confusión, de acuerdo con expertos.
Aunque suene muy drámatico, qué pasa cuándo la traición viene de un producto, que no solo te promete algo, sino que cumple a medias. En este caso la Profeco por medio de la Revista del Consumidor del mes de marzo, reveló que el chocolate Carlos V contiene edulcorantes, una sustancia prohibida para los niños.
La traición es la ruptura de la confianza o de un pacto, explícito o implícito, ya sea en relaciones personales como la amistad y la pareja, o bien hacia una entidad, patria o causa. Implica engaño, a menudo actuando a espaldas de la persona, lo que genera un profundo impacto emocional, dolor y confusión, de acuerdo con expertos.
Aunque suene muy dramático, ¿qué pasa cuando la traición viene de un producto que no solo te promete algo, sino que cumple a medias? En este caso, la Profeco, por medio de la Revista del Consumidor del mes de marzo, reveló que el chocolate Carlos V contiene edulcorantes, una sustancia no recomendada para niños.
Qué son los adulcorantes y por qué se prohiben en niños
Los edulcorantes en realidad son sustitutos del azúcar, que se describen como sustancias que se utilizan en lugar de los endulzantes con azúcar (sacarosa) o alcoholes del azúcar, de acuerdo con MedlinePlus. Algunos fabricantes utilizan sustitutos, en lugar de azúcar, para darles un sabor dulce a los alimentos y las bebidas, en este caso a un chocolate popular.
Es importante decir que estos endulzantes no tienen nutrientes que ayuden a los niños a crecer. Adicionalmente, tienen un sabor mucho más dulce que el azúcar, por eso los alimentos y las bebidas solo contienen una pequeña cantidad de este producto.
De hecho un estudio publicado en Nature Metabolism reveló que algunos edulcorantes artificiales podrían afectar las señales en el cerebro que gestionan el apetito. En concreto, los científicos han observado que la sucralosam genera una sensación de saciedad menor que la sacarosa, es decir, el azúcar convencional o de mesa.
Por otro lado, Healty Children afirma que existen posibles vínculos entre los edulcorantes no nutritivos con los cambios en apetito y preferencias del gusto en los niños. Esto podría afectar el peso y la salud, mientras que otros estudios está examinando si estos provocan cambios en el microbioma intestinal, que está compuesta de bacterias "benéficas", que a su vez afecten los niveles de azúcar en la sangre y conduzcan al síndrome metabólico, resistencia a la insulina y diabetes.
Aunque en pequeñas cantidades no hay mayor problema y con mucha moderación, lo ideal es que los niños no tengan acceso ilimitado a productos con este ingrediente. Solamente debe estar prohibido en niños menores de 2 años, de acuerdo con KidsHealth. Después de esta edad, pueden hacerlo con mucha moderación.
Qué encontró Profeco en el Chocolate Carlos V
Lo más llamativo del Chocolate Carlos V en su versión Cero, es justamente que tiene edulcorantes. Como dijimos, es típico en productos que desean sustituir el azúcar, pero es perjudicial para los niños.
Además de esto, la Profeco encontró que, en porciones de cada 100 gramos, cuenta con 10.8 gramos de azúcxar, 28.3 gramos de grasa, 7.3 gramos de proteína, 61 gramos de carbohidratos y 436 kilocalorías. Quizá en dosis pequeñas o con un consumo muy controlado, podrías darle este chocolate a tus hijos, ya que sí contiene grasas del cacao.
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