No solo tenemos nostalgia de cuando éramos jóvenes: tenemos nostalgia por la capacidad de atención que teniamos antes

Nostalgia Atencion
Sin comentarios Facebook Twitter Flipboard E-mail
samantha

Samantha Guerrero

Editora Jr
samantha

Samantha Guerrero

Editora Jr

Entusiasta de la tecnología. Otaku en las sombras, con RGB para ver de noche y debilidad por las historias donde alguien grita “¡Seeenpaiiiii!”. Como diría Vash the Stampede: “¡Este mundo está hecho de amor y paz!”.

26 publicaciones de Samantha Guerrero

En la actualidad es común escuchar a alguien decir que antes podía pasar horas jugando videojuegos o viendo una película sin distraerse. Muchos lo atribuyen simplemente a la nostalgia por la juventud. Sin embargo, hay una posibilidad interesante: quizá no solo se extraña el pasado, sino una época en la que nuestra atención funcionaba de forma diferente.

La idea circula incluso en redes sociales. En una publicación viral en X, un usuario recordaba cómo, de niño, podía pasar tardes enteras jugando en consolas como la PS1 o la PS2, disputando partidos en PES o recorriendo la ciudad de Grand Theft Auto: Vice City. En aquel momento, la pantalla era prácticamente la única distracción disponible.

La atención fragmentada

La ciencia ha comenzado a analizar este fenómeno. Un estudio publicado en 2023 en Scientific Reports encontró que la simple presencia de un smartphone puede afectar la concentración, incluso cuando el dispositivo no se utiliza.

Se experimentó con adultos de entre 20 y 34 años, quienes realizaron pruebas de atención bajo distintas condiciones. En algunos casos el teléfono estaba sobre el escritorio; en otros, fuera de la habitación. Los resultados mostraron que cuando el dispositivo estaba cerca, el rendimiento cognitivo disminuía, lo que sugiere que el cerebro dedica parte de sus recursos a resistir revisarlo.

Atencion Nostalgia

Hoy en día es muy común revisar contenido mientras se revisan mensajes, se responden notificaciones o se salta de una app a otra en cuestión de segundos. Estas acciones podrían ser un factor de por qué la atención se ha vuelto más fragmentada, no porque la capacidad de concentrarse haya desaparecido, sino porque el entorno digital actual está diseñado para dividirla constantemente.

No solo es nostalgia, se extraña la concentración

Durante los años 90 y 2000, las distracciones no eran numerosas. Internet existía, pero no estaba presente en el bolsillo todo el tiempo y el flujo de notificaciones aún no formaba parte de la vida diaria.

Por eso, cuando alguien recuerda aquellas tardes frente a una consola o una película, quizá no solo esté evocando la infancia. También podría estar recordando una forma distinta de prestar atención: más profunda y, sobre todo, menos interrumpida.



Inicio