Apple trabaja en el desarrollo de un rastreador de actividad física sin pantalla, diseñado para competir directamente con dispositivos minimalistas como los de Whoop y Oura. El proyecto, que se encuentra en una fase inicial de exploración técnica, utiliza prototipos compuestos por una banda de tela delgada y un módulo de sensores dedicado exclusivamente al monitoreo de la salud.
Esta iniciativa, revelada en una exclusiva de Bloomberg, cuenta con el respaldo de directivos clave como Tim Cook y Eddy Cue, quienes buscan ofrecer una alternativa simplificada para usuarios que prefieren evitar las distracciones de un reloj inteligente convencional. De concretarase, marcaría un giro que aleja a la compañía, por primera vez, del concepto de pantalla interactiva centrado en el Apple Watch.
Marcas centradas en la salud continua han demostrado un enorme éxito comercial: Whoop alcanzó una valoración de 10.000 millones de dólares y Oura creció un 74% en ingresos, hasta alcanzar 1.210 millones de dólares, mientras prepara su salida a bolsa. El impacto del anuncio fue tal que las acciones de Garmin cayeron tras revelarse el proyecto.
¿Cómo se diferencia del Apple Watch?
El nuevo dispositivo, que a falta de un nombre es descrito como un fitness tracker, se diferencia del Apple Watch principalmente en su concepto, diseño y propósito de uso.
A diferencia del Apple Watch, que cuenta con una pantalla touch para interactuar con aplicaciones y notificaciones, este nuevo dispositivo -en sus prototipos actuales- consiste en una banda delgada de tela unida a un módulo de cómputo equipado con sensores que va colocado en la muñeca. Por necesidad, tendría una interfaz más simple orientada exclusivamente al seguimiento de la actividad física, la salud y el descanso.
Al no tener pantalla, está pensado para ser usado de forma ininterrumpida y resulta, en ese sentido, menos molesto para atletas o usuarios regulares durante el entrenamiento o el sueño, además de permitir una mayor autonomía de batería.
De recibir luz verde, este nuevo accesorio no llegaría al mercado antes de 2028, para complementar el ecosistema de salud de la empresa con un enfoque centrado en la comodidad y la autonomía de batería. Sin embargo, dice mucho acerca de las nuevas prioridades ejecutivas de la firma, ya que se conoce en pleno periodo de transición directiva en Apple, tras asumir John Ternus como CEO y Tim Cook como presidente ejecutivo.
Como recuerda TechCrunch: “Apple ha enfrentado dificultades debido al aumento de los costos por la escasez de memoria. A pesar de esto, ha prometido una serie de nuevos dispositivos, incluyendo un nuevo teléfono plegable, nuevas tabletas y una nueva MacBook Pro. Mientras tanto, está inmersa en un litigio contra OpenAI, a la que acusa de robo comercial, en la continua batalla por desarrollar el mejor hardware para la era de la IA”.
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