Irán lanza amenaza a los cables submarinos: ​el talón de Aquiles de la IA global está sumergido en el mar del Golfo Pérsico

Irán lanza amenaza a los cables submarinos: ​el talón de Aquiles de la IA global está sumergido en el mar del Golfo Pérsico

Un ataque a los cables submarinos de comunicación conllevaría serias consecuencias técnicas, económicas y geopolíticas.

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Cable Submarino
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Wilson Vega

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Wilson Vega

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Fanático de la tecnología, el cine y la cultura pop. Periodista de profesión y geek por vocación, apasionado de la inteligencia artificial y la robótica en la ciencia ficción y en el mundo real. A veces, el éxito significa ser el primero en fracasar.

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Los efectos de la Guerra en Irán se siguen sintiendo en todo el mundo, que enfrenta desde hace más de seis meses las consecuencias del bloqueo al suministro de combustible a través del estrecho de Ormuz. Ahora que se abre la posibilidad de nuevos ataques de Estados Unidos, el régimen de Teherán quiere que la comunidad internacional recuerde que no solo petróleo pasa por allí.

Resulta que varios de los cables submarinos vitales que transportan el tráfico global de internet también pasan por Ormuz. Cualquier daño a esta infraestructura sumergida podría provocar cortes de internet y afectar a los sistemas financieros de varios países.

Es más, podría no ser solo Ormuz. Según altos funcionarios de seguridad, Irán ha diseñado estrategias para atacar los cables de comunicación submarinos -al menos veinte- ubicados en el mar Rojo y en toda la región del golfo Pérsico como respuesta a posibles nuevas agresiones militares. Teherán asegura tener, además, la capacidad de bloquear las labores de reparación para prolongar los cortes de internet y las fallas de conectividad en la región.

Fuentes anónimas que hablaron con Reuters advirtieron que, de materializarse una ofensiva contra su territorio, Irán se propone “eliminar toda restricción”, lo que habilitaría a la nación persa para destruir infraestructura crítica y bases militares extranjeras. 

¿Es posible atacar cables submarinos?

En una palabra: sí. En más de una palabra: Sí, pero no es precisamente sencillo. Sin embargo, la relativamente poca profundidad de la zona de Ormuz juega en contra, toda vez que sus aguas van de los 40 metros a los 200.

Un ataque a los cables submarinos de comunicación conlleva serias consecuencias técnicas, económicas y geopolíticas debido a la alta concentración de datos que transita por estas rutas. Más del 90% de la capacidad de datos entre Europa y Asia pasa por cables submarinos en el Mar Rojo y casi una quinta parte del tráfico global de internet atraviesa estrechos estratégicos como Bab al-Mandeb. Incluso un número reducido de ataques exitosos puede generar consecuencias económicas desproporcionadas.

Entonces, la amenaza de Irán de cortar los cables de los que aplicaciones bancarias, almacenamiento en la nube y servicios empresariales debería tomarse en serio. Y si la amenaza llegara a concretarse, hay que asumir que reparar cables dañados en zonas de conflicto bélico resultaría extremadamente difícil, ya que requiere permisos especiales y garantías de seguridad para los barcos de reparación

Por su ubicación, India es uno de los países más expuestos. El diario India Today dijo que el golpe para su infraestructura financiera sería enorme pero, destacó, no solo para la suya. “Grandes empresas tecnológicas como Amazon, Microsoft y Google han invertido miles de millones en la construcción de enormes centros de datos en países del Golfo Pérsico, como los Emiratos Árabes Unidos y Arabia Saudií. Su objetivo era convertir la región en el próximo gran centro de IA y eso dependen de cables submarinos que conectan estos centros con mercados y usuarios en Asia y África”.

Irán ha colocado minas marinas en el estrecho de Ormuz, lo que ha provocado que muchas navieras y sus aseguradoras suspendan el tráfico hasta que se despejen las rutas seguras. Mientras tanto, en el mar Rojo, al otro lado de la Península Arábiga, grupos hutíes de Yemen disparan contra los buques que transitan por la zona, convirtiendo también ese estrecho canal en una zona de peligro. 

Las alternativas

Para mitigar la alta vulnerabilidad del Mar Rojo, se están desarrollando rutas terrestres alternativas en la región, aunque son más costosas y aún se encuentran en fase de desarrollo. El Ministerio de Comunicaciones de Irak firmó un contrato con la firma catarí Ooredoo para soportar el tráfico de datos desde el Golfo hacia Europa cruzando territorio iraquí.

La ruta consiste en un cable subterráneo que discurre desde la península de al-Faw (en el sur de Irak) hasta Rabia, cerca de la frontera con Turquía. Según reportes del medio especializado Rest of World, gigantes tecnológicos como Google y Meta ya han comenzado a desviar parte de su tráfico de datos a través de esta vía

Ese medio planteó la gran ironía al fondo - ¿vieron lo que hice ahí? - de esta cuestión: los cables submarinos son vulnerables porque se sabe dónde están, pero ocultar su trazado los expone, también, a numerosos riesgos.

Apuntó: “Durante más de un siglo, las posiciones de los cables en el mar se han registrado cuidadosamente en mapas y se han publicado para advertir mejor a los barcos que los eviten. Pero si estos datos se usan de forma inversa, se convierte en una vulnerabilidad. Que en el siglo XXI se vean elevados a objetivos principales para el sabotaje podría revertir décadas de transparencia. Pero, por otro lado, si tienes un cable que no está en el mapa, se cortará más a menudo y esos recortes serán realmente accidentales, porque los barcos no pueden evitarlos”.

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