Pensé que 007 First Light sería un Hitman con skin de James Bond, terminé jugando uno de los mejores juegos de 2026

Pensé que 007 First Light sería un Hitman con skin de James Bond, terminé jugando uno de los mejores juegos de 2026

Uncharted, Hitman y hasta Batman mezclados en una aventura increible

Sin comentarios Facebook Twitter Flipboard E-mail
007
martinpixel

MartinPixel

Coordinador Editorial Senior
martinpixel

MartinPixel

Coordinador Editorial Senior

He jugado videojuegos desde que tengo memoria, apasionado de la tecnología y desde hace poco del comercio electrónico y los servicios de streaming. Soy un afortunado por ser parte del equipo de Xataka México y siempre dedico mi máximo esfuerzo en todas las publicaciones del sitio.

8067 publicaciones de MartinPixel

Hay franquicias que cargan con un problema muy particular dentro de los videojuegos: viven atrapadas por su propio legado. James Bond es probablemente uno de los ejemplos más claros. Durante décadas, cada nuevo juego del agente 007 inevitablemente ha sido comparado con GoldenEye de Nintendo 64, un título que no solo marcó a toda una generación, sino que redefinió parte de lo que podían ser los shooters en consolas. Desde entonces, muchos estudios han intentado recuperar esa magia. Algunos lo hicieron apostando por la acción, otros intentando acercarse más al espionaje clásico, pero la realidad es que ninguno logró convertirse en ese gran videojuego moderno de James Bond que parecía inevitable.

Por eso, cuando IO Interactive anunció 007 First Light, las dudas eran inevitables. El estudio danés había demostrado talento con Hitman, una franquicia querida y muy respetada dentro del género del sigilo, pero que tampoco logró convertirse en un fenómeno masivo. Y ahí aparecía el gran miedo: que este nuevo proyecto fuera simplemente un Hitman disfrazado de James Bond. Un juego de espionaje elegante, sí, pero demasiado frío, demasiado calculado y quizá demasiado de nicho para una franquicia que históricamente también necesita espectáculo, persecuciones, gadgets absurdos y momentos explosivos.

007

La sorpresa llega muy rápido. Apenas pasan unos minutos y queda claro que IO Interactive entendió perfectamente algo fundamental: James Bond no funciona igual que Agent 47. Bond no es un asesino silencioso que ejecuta planes perfectos. Bond improvisa, se mete en problemas, sobrevive por instinto y constantemente convierte situaciones imposibles en secuencias espectaculares. Y justamente ahí es donde 007 First Light encuentra su verdadera identidad.

Porque sí, el ADN de Hitman está presente. Sería imposible ocultarlo. Pero en lugar de sentirse como una copia reciclada, el juego toma esa experiencia en diseño de niveles, infiltración y libertad de movimiento para construir algo mucho más ambicioso: una aventura cinematográfica que mezcla espionaje, acción y tensión con un ritmo extraordinario. El resultado no solo es el mejor videojuego moderno de James Bond, también es uno de los proyectos más sorprendentes y mejor construidos que hemos visto en mucho tiempo dentro de una producción third party.

Y sí, desde este momento vale la pena decirlo claramente: estamos ante un candidato muy serio a juego del año.

Un vistazo a…
HISENSE U8G, La SMARTV 4K a 120HZ ideal para tu PS5 o Xbox Series X

007 First Light entiende que James Bond no debe sentirse como Hitman

007 First Light no utiliza directamente el rostro de ninguno de los actores clásicos del cine. Este Bond no busca convertirse en una copia exacta de Sean Connery, Pierce Brosnan o Daniel Craig, aunque claramente toma inspiración de esta última etapa cinematográfica. Estamos frente a un James Bond más físico, más rudo y menos refinado en apariencia, pero que conserva el carisma, la inteligencia y la elegancia característica del personaje.

007

Lo más interesante es que el juego no nos presenta al agente perfecto desde el primer minuto. Aquí conocemos parte de su origen, su entrenamiento y el proceso que lo lleva a convertirse en el espía que todos conocemos. Y lo hace con muchísimo ritmo. Los primeros minutos funcionan casi como esas demos espectaculares que durante años vimos en conferencias del E3: secuencias altamente cinematográficas, intensas y visualmente impresionantes, pero completamente jugables.

Hay una sección en particular relacionada con el entrenamiento del personaje que demuestra perfectamente lo que IO Interactive buscaba con este proyecto. En cuestión de segundos, el juego cambia constantemente de dinámica: combate cuerpo a cuerpo, parkour, disparos, persecuciones, quick time events y movimientos de sigilo se mezclan mientras la cámara corta entre escenas con una naturalidad espectacular. En ningún momento se siente como una cinemática pasiva. Todo el tiempo estamos jugando, reaccionando y participando en cómo se desarrolla la acción.

Y ese probablemente sea uno de los mayores logros de 007 First Light: constantemente logra hacernos sentir dentro de una película de James Bond sin sacrificar el control del jugador. Muchas producciones intentan ser cinematográficas a costa del gameplay. Aquí sucede lo contrario. El gameplay es justamente lo que fortalece el espectáculo.

007 03

Entre Hitman, Uncharted y Arkham: el equilibrio perfecto

La estructura del juego ayuda muchísimo a mantener el ritmo porque mezcla secuencias altamente guiadas con escenarios mucho más abiertos donde podemos decidir cómo avanzar. Y aquí es donde aparece la herencia más clara de Hitman. Los escenarios funcionan como pequeños sandbox llenos de posibilidades. Un hotel, una mansión o una instalación privada pueden abordarse de distintas maneras dependiendo de cómo decidamos infiltrarnos.

Podemos escuchar conversaciones a distancia para descubrir códigos ocultos, robar credenciales, encontrar rutas alternativas o utilizar gadgets para generar distracciones. El juego constantemente premia la observación y la curiosidad. Por ejemplo, una simple conversación entre guardias puede revelar la existencia de una llave maestra escondida dentro de una maceta. A partir de ahí, el objetivo deja de ser simplemente avanzar y se convierte en interpretar el entorno, analizar posibilidades y decidir cómo queremos movernos dentro de él.

007

Sin embargo, 007 First Light tampoco cae en el extremo de convertirse en un simulador de espionaje excesivamente complejo. El ritmo sigue siendo ágil y dinámico porque constantemente mezcla infiltración con acción. De hecho, probablemente el balance general esté más cerca de un 60% acción y 40% sigilo, algo que termina beneficiando muchísimo a la experiencia.

Y es que el combate es sorprendentemente divertido. El cuerpo a cuerpo recuerda inmediatamente a la saga Batman Arkham de Rocksteady: golpes fluidos, contraataques, esquives y movimientos muy dinámicos donde Bond puede neutralizar enemigos utilizando el entorno. Cuando entran las armas, el juego se transforma ligeramente y adopta un tono mucho más cercano a Uncharted. Los disparos no buscan ser un shooter táctico ultra preciso, sino una herramienta para mantener la tensión y el espectáculo.

Aquí también aparece una de las reglas más interesantes del juego. Bond no puede matar enemigos libremente durante las secciones de infiltración. Podemos noquearlos, distraerlos o escapar de ellos, pero el uso letal de armas únicamente se activa cuando los enemigos rompen primero esa barrera y comienzan a dispararnos. Ese pequeño detalle cambia completamente la tensión de muchas secuencias porque obliga al jugador a mantener el control de las situaciones y entender cuándo todavía está operando como espía y cuándo todo ya se salió de control.

007

Los gadgets y el espionaje son mucho más profundos de lo que parecen

Los gadgets son una parte fundamental de la experiencia y funcionan exactamente como uno esperaría dentro del universo Bond. Tenemos relojes capaces de hackear dispositivos, teléfonos que disparan dardos para enfermar temporalmente a enemigos, bombas de humo, encendedores especiales y distintos accesorios que constantemente abren nuevas posibilidades para infiltrarnos.

Lo interesante es que el juego administra muy bien todas estas herramientas mediante un sistema de energía limitado. Cada gadget consume batería y debemos decidir cuidadosamente cuándo vale la pena utilizarlos. La energía puede recuperarse absorbiéndola de otros dispositivos repartidos por los escenarios, pero esos recursos nunca son tan abundantes como para permitirnos abusar de ellos.

Esa limitación obliga a improvisar constantemente. Tal vez podríamos utilizar el reloj para hackear una puerta… o quizá sea mejor gastar esa energía generando una distracción más adelante. Esa toma constante de decisiones ayuda muchísimo a que el espionaje se sienta activo y no simplemente automático.

007

El clásico carisma de Bond también tiene presencia dentro del gameplay. En ciertos momentos podemos utilizar el diálogo y la manipulación social para acceder a zonas restringidas. Si tenemos suficiente barra de confianza disponible, Bond puede convencer guardias, hacerse pasar por personal autorizado o improvisar excusas para evitar sospechas. Son pequeños detalles, pero ayudan muchísimo a reforzar la fantasía de interpretar al personaje.

Narrativamente, el juego también funciona muy bien. La historia mantiene ese tono clásico de conspiraciones, organizaciones misteriosas y personajes donde nunca queda completamente claro quién está diciendo la verdad. Los villanos están muy bien construidos y constantemente juegan con esa sensación de desconfianza típica de las películas de James Bond.

Además, IO Interactive entiende perfectamente el valor de la sorpresa. El juego está lleno de pequeñas ideas creativas que aparecen constantemente para romper la rutina. Algunas secuencias dentro de vehículos, aviones o persecuciones son genuinamente espectaculares y logran mantenernos con la sensación de que cualquier misión puede transformarse en algo completamente distinto de un momento a otro.

007

Una producción que parece hecha por un estudio first party

Visualmente, el trabajo del estudio es impresionante. Honestamente, cuesta creer que este sea un proyecto third party. El nivel de producción recuerda muchísimo a lo que normalmente esperaríamos de estudios first party gigantescos. Las animaciones, el modelado de personajes, la iluminación y el diseño de escenarios tienen un nivel altísimo.

Las ciudades, hoteles, carreteras, mansiones y locaciones internacionales están construidas con muchísimo detalle y personalidad. Cada espacio se siente vivo, lleno de posibilidades y cuidadosamente diseñado para alimentar tanto la exploración como el espectáculo visual. Además, el diseño de niveles es clave para que las mecánicas funcionen, porque constantemente encontramos nuevas formas de entrar, escapar o improvisar situaciones.

Y aunque técnicamente el juego impresiona muchísimo, probablemente lo más importante es que casi nunca sacrifica rendimiento por ambición visual. Las secuencias más intensas se mantienen fluidas y el ritmo general jamás se rompe por problemas técnicos importantes.

008

La música también merece una mención especial. Desde los primeros minutos queda clarísimo que IO Interactive entendió perfectamente la identidad sonora de Bond. Los temas orquestales, los momentos elegantes y los sonidos clásicos de espionaje están presentes constantemente sin sentirse exagerados ni nostálgicos de forma forzada.

La única gran ausencia importante es el doblaje latino. El juego únicamente cuenta con subtítulos en español, algo que definitivamente se extraña considerando el enorme nivel de producción general. No arruina la experiencia, pero sí deja la sensación de que este proyecto merecía una localización completa.

También existen pequeños detalles menos pulidos. Algunas secciones de conducción pueden sentirse más simples que el resto del juego y ciertas dinámicas secundarias no alcanzan el mismo nivel de calidad que las misiones principales. Sin embargo, son problemas menores dentro de una experiencia extremadamente sólida.

007

007 First Light finalmente le dio a James Bond el videojuego que merecía

Quizá el punto más importante para entender 007 First Light es aceptar que no intenta convertirse en el juego de sigilo definitivo ni tampoco en una película de acción descontrolada. Su verdadera fortaleza está justamente en el equilibrio. Es un juego que entiende cuándo dejarnos observar, cuándo improvisar, cuándo escondernos y cuándo explotar absolutamente todo alrededor.

Y esa mezcla funciona extraordinariamente bien. Después de tantos años de intentos fallidos, IO Interactive finalmente logró algo que parecía casi imposible: darle a James Bond un videojuego a la altura de su legado cinematográfico. Pero más allá de eso, también logró demostrar que todavía existen estudios capaces de sorprendernos con producciones enormes, cuidadísimas y profundamente divertidas sin necesidad de pertenecer a una gigantesca estructura first party.

007

007 First Light no reinventa el espionaje ni busca descubrir nuevas fórmulas revolucionarias. Lo que hace es mucho más difícil: toma ideas conocidas, las mezcla con inteligencia, entiende perfectamente a su protagonista y construye una aventura que constantemente nos hace sentir dentro de una película interactiva de James Bond.

Y honestamente, después de jugarlo, cuesta muchísimo no pensar que este apenas es el inicio de algo mucho más grande.


Inicio