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Salmonela, la posible culpable de la muerte de millones de aztecas después de la conquista de México

Salmonela, la posible culpable de la muerte de millones de aztecas después de la conquista de México
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Pocas epidemias han habido en la historia de la humanidad como la que diezmó la población de México en el siglo XVI, justo en los años después de la llegada y conquista de Hernán Cortés. En esa época, los españoles trajeron al territorio muchas enfermedades desconocidas, y podría haber sido el mismo caso con esta ancestral catástrofe.

Durante años se han realizado estudios, pero ninguno ha concluido en el agente patógeno definitivo. No obstante, un reciente estudio de la revista Nature apunta a que la salmonela podría haber sido la causante de los millones de muertes ocurridas entre 1545 y 1576.

Cocolitzli, aparece la Salmonella enterica

Los registros históricos dicen que en las décadas siguientes a la conquista de Cortés, dos veces apareció una misteriosa enfermedad, bautizada como cocolitzli, que mató a millones de nativos, diezmando la población de 20 millones a apenas 2 millones en 1576, tras su segunda aparición.

Durante años se creyó que la causa habría sido alguna enfermedad traída del Viejo Continente. Ahora, se han encontrado rastros de la bacteria salmonella enterica en los dientes de 11 cadáveres enterrados en un cementerio mixteco en el sur de México, apoyando fuertemente la teoría.

Bacteria Salmonella Fotografia Toma microscópica de la bacteria de la salmonella

Esta bacteria es la causante de la fiebre tifoidea, enfermedad cuyos principales síntomas son fiebre, úlceras en el paladar, inflamación del vientre derivado de afectaciones en los intestinos y en caso de no aplicarse el tratamiento adecuado puede escalar a hemorragia y perforación intestinal hasta el choque séptico. Todo concuerda con lo descrito por Fran Juan de Torquemada en 1576, según The Atlantic:

Las fiebres eran contagiosas, ardientes y continuas, todas pestilenciales, en su mayoría letales. La lengua estaba seca y negra. Sed enorme. Orina de los colores verde mar, verde vegetal y negro, a veces pasando del color verdoso al pálido. El pulso era frecuente, rápido, pequeño y débil, a veces incluso nulo. Los ojos y todo el cuerpo eran amarillos. Esta etapa fue seguida por delirio y convulsiones. Luego, aparecieron nódulos duros y dolorosos detrás de una o ambas orejas junto con angustia, dolor en el pecho, dolor abdominal, temblor, gran ansiedad y disentería.

La bacteria traída por los españoles, en contacto con otros agentes patógenos desarrollados por las condiciones precarias de la población, pudo evolucionar y desarrollar una variante aún más peligrosa de la fiebre tifoidea, lo que desencadenó en la muerte de millones de nativos aztecas. Al menos esa es la teoría que se tiene hasta ahora con los resultados de la investigación.

Aún así, hay otras teorías que indican que no se trató de un virus traído de Europa sino que la bacteria se desarrolló de manera local y evolucionó en una fiebre hemorrágica que mató a millones. Aún quedan muchos estudios por realizar y a pesar de las pruebas, aún es muy pronto para declarar un culpable absoluto.

Imágenes | El Bable | Quadram Institute

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