Ni armas ni cámaras: el nuevo equipo de ICE son estos polémicos guantes que parecen tácticos pero darán descargas eléctricas

Ni armas ni cámaras: el nuevo equipo de ICE son estos polémicos guantes que parecen tácticos pero darán descargas eléctricas

Aunque el DHS dice que es una herramienta, expertos legales expresan su alarma ante posibles abusos de fuerza.

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Wilson Vega

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Wilson Vega

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Fanático de la tecnología, el cine y la cultura pop. Periodista de profesión y geek por vocación, apasionado de la inteligencia artificial y la robótica en la ciencia ficción y en el mundo real. A veces, el éxito significa ser el primero en fracasar.

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La noticia surgió de un requerimiento publicado por el Department of Homeland Security (DHS) en su página de compras. En ella se detallaba, como quien va a comprar papelería, un plan para invertir entre 10 y 20 millones de dólares en dotar a ICE de guantes para aplicar choques eléctricos.

Esta tecnología, denominada "The G.L.O.V.E.", es una creación de Compliance Technologies y está diseñada para someter a individuos mediante descargas de bajo voltaje durante el contacto físico directo.

Cómo funciona "The G.L.O.V.E."

El dispositivo -que su fabricante enfatiza, no es un arma- tiene un uso dual; opera como un par de guantes de patrulla ordinarios hasta que el oficial presiona un botón ubicado en la muñeca para activar el modo eléctrico. En ese momento se comporta como un taser.

Ice

Para transmitir la descarga, los guantes deben aplicarse directamente sobre la piel expuesta de la persona que el oficial tiene bajo su agarre. Los puntos metálicos en el guante emiten un estímulo de dolor inmediato y agudo que ha sido comparado por especialistas con "la picadura de una abeja".

Eso, dice la firma, le da varias ventajas sobre un taser, toda vez que el dolor se limita a la zona de contacto, en lugar de recorrer todo el cuerpo. Su uso no deja heridas penetrantes ni laceraciones y, de paso, afirma la empresa, lo hace más seguro para personas con marcapasos.

Ahora, la letra pequeña: Los guantes no disponen de ningún tipo de mecanismo de apagado automático. Aunque los manuales de entrenamiento aconsejan a los oficiales no usarlos por más de 15 segundos seguidos, la ausencia de un límite físico permite que se puedan aplicar descargas más prolongadas. Y si bien el guante guarda teóricamente un registro cada vez que es utilizado; esta información no se transmite automáticamente, sino que debe extraerse de forma manual directamente desde el dispositivo.

En el sitio web del fabricante se lee: “El G.L.O.V.E. se transforma rápidamente en un CD3 (Dispositivo Conductor de Distracción y Desescalada) cuando se utiliza dentro del Continuo de la Fuerza para complementar las herramientas existentes para las fuerzas del orden, correccionales, de seguridad, EMS y militares”. La página lo describe como “un socio invisible para mejorar la eficacia del usuario cuando opera dentro de las tácticas, técnicas y procedimientos ya establecidos de sus agencias”.

Temen abuso de fuerza

Pero aunque el DHS promociona el dispositivo como una herramienta de desescalada, diversos críticos y expertos legales expresan su alarma ante posibles abusos de fuerza y la dificultad de documentar estas lesiones.

Además, existe una gran preocupación por los riesgos a la salud en condiciones de humedad o ante un uso prolongado, sumado a la histórica falta de transparencia de la agencia. En un comunicado citado por Axios, Rolnick Borchetta, subdirector de la ACLU, expresó su preocupación sobre cómo podrían los agentes de inmigración utilizar el dispositivo.

“ICE pasó el último año demostrando a este país que están dispuestos a ignorar la ley y que son demasiado rápidos en usar la fuerza, con consecuencias devastadoras y, en ocasiones, fatales. Darles guantes que pueden usarse para dar descargas encubiertas es una receta para más daño al público y menos rendición de cuentas”, dijo.

Los críticos de la iniciativa subrayan que el entrenamiento requerido es mínimo: el curso ofrecido por el fabricante dura aproximadamente tres horas las respuestas al examen de opción múltiple están publicada abiertamente en el sitio web de la propia compañía.

Por todo esto, múltiples voces cuestionan si este equipo servirá para proteger a los oficiales o para facilitar actos de tortura y violencia excesiva.

La gran mayoría de los clientes que han comprado estos guantes desde 2018 son, según Fortune, departamentos de Policía como el de Omaha, Nebraska, que los utilizan para someter a personas dentro de cárceles locales, las cuales son ambientes secos y cerrados. Su uso por parte de agentes de ICE en exteriores representa condiciones operativas no probadas.

Imagen | Xataka México con Gemini

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