Así será el estadio más grande del mundo: tendrá espacio para 115,000 personas y quiere albergar la final del Mundial

Detrás del estadio más grande del mundo hay una estrategia que combina futbol, arquitectura e identidad nacional.

Estadio Mas Grande
Sin comentarios Facebook Twitter Flipboard E-mail
samantha

Samantha Guerrero

Editora Jr
samantha

Samantha Guerrero

Editora Jr

Entusiasta de la tecnología. Otaku en las sombras, con RGB para ver de noche y debilidad por las historias donde alguien grita “¡Seeenpaiiiii!”. Como diría Vash the Stampede: “¡Este mundo está hecho de amor y paz!”.

247 publicaciones de Samantha Guerrero

Durante más de medio siglo, el Estadio Azteca ha ocupado un lugar que ningún otro recinto ha conseguido alcanzar. Es el único estadio que ha albergado dos finales de la Copa del Mundo, un logro que lo convirtió en un referente del futbol mucho más allá de México.

Marruecos sabe que esa clase de historias no se construyen únicamente con tradición; también se construyen con proyectos capaces de llamar la atención del mundo. Por eso ya comenzó la construcción del Grand Stade Hassan II, un estadio para 115,000 espectadores que no solo busca convertirse en el más grande dedicado exclusivamente al futbol, sino convencer a la FIFA de llevar ahí la final del Mundial de 2030.

La apuesta va mucho más allá de romper un récord de capacidad. En realidad, el estadio es el argumento más fuerte con el que Marruecos quiere demostrar que está listo para recibir el partido más importante del futbol mundial.

El Mundial de 2030 le abrió una oportunidad que llevaba décadas esperando

Marruecos llevaba años intentando convertirse en sede de un Mundial. La oportunidad finalmente llegó en 2023, cuando la FIFA confirmó que el Mundial de 2030 sería organizado por España, Portugal y Marruecos.

El anuncio representó un momento histórico para el país africano. Sin embargo, compartir la organización también significaba que todavía quedaba una batalla por ganar: la sede de la final.

Y ahí fue donde apareció el Grand Stade Hassan II. Más que construir otro estadio, Marruecos decidió levantar una carta de presentación imposible de ignorar.

Los estadios hace tiempo dejaron de ser solo estadios

Cuando pensamos en un estadio, normalmente imaginamos futbol. Pero para un país, un recinto de estas dimensiones también funciona como una declaración de intenciones.

La final de una Copa del Mundo es uno de los eventos deportivos más vistos del planeta. Durante unas horas, millones de personas tienen la mirada puesta en una sola ciudad, un solo estadio y un solo país.

Eso explica por qué la apuesta de Marruecos no se limita al deporte. Desde la psicología social existe una teoría que ayuda a entenderlo: La Teoría de la Identidad Social, desarrollada por Henri Tajfel y John Turner, sostiene que parte de la autoestima de las personas proviene de los grupos a los que pertenecen. Cuando ese grupo es un país, organizar eventos internacionales o construir obras emblemáticas también puede fortalecer el orgullo colectivo y reforzar el sentido de pertenencia. 

Marruecos Estadio

El politólogo Joseph Nye, creador del concepto de soft power, sostiene que los países también pueden aumentar su influencia internacional a través de la cultura, el deporte y los símbolos, sin recurrir a la fuerza o al poder económico. En ese contexto, una obra como el Grand Stade Hassan II deja de ser únicamente infraestructura: también se convierte en una herramienta para proyectar una imagen de modernidad, capacidad organizativa y liderazgo ante el resto del mundo.

 De esa forma, el Grand Stade Hassan II deja de ser únicamente una obra de infraestructura. También es una manera de decirle al mundo: estamos listos para jugar en la misma liga que las grandes potencias del futbol.

México sabe lo que significa una final del Mundial

Para entender la importancia de esa meta no hace falta mirar muy lejos. El Estadio Azteca —hoy llamado Estadio Banorte por motivos comerciales— sigue siendo el único escenario que ha recibido dos finales de la Copa del Mundo, en 1970 y 1986.

Durante buena parte de su historia, el Estadio Azteca también fue un coloso. Cuando abrió sus puertas en 1966, tenía capacidad para 110,000 espectadores y, tras las adecuaciones realizadas rumbo al Mundial de 1986, llegó a recibir 115,000 personas, prácticamente la misma cifra que hoy proyecta el Grand Stade Hassan II. Con las remodelaciones posteriores, la instalación de butacas individuales y la adaptación a los estándares modernos de seguridad y comodidad, su capacidad se redujo hasta los 87,000 asientos con los que recibirá el Mundial de 2026.

Eso es exactamente lo que Marruecos busca construir: no solo un inmueble gigantesco, sino un símbolo. Además de recuperar una escala que muy pocos estadios han tenido en la historia del futbol.

Qué tan grande será realmente

Las cifras impresionan, pero cuesta imaginar lo que representan. Con capacidad para 115,000 espectadores, el Grand Stade Hassan II tendrá alrededor de 25,000 lugares más que Wembley, uno de los estadios más grandes de Europa.

También dejará atrás al renovado Santiago Bernabéu y al propio Estadio Azteca. Dicho de otra manera, podría llenarse el Azteca y todavía sobraría espacio para acomodar a los aficionados de un estadio completo de la Liga MX.

Ahí está la verdadera dimensión del proyecto. No busca ser uno de los estadios más grandes del mundo; quiere ser el estadio más grande dedicado exclusivamente al futbol.

Lo más interesante quizá no sean las gradas

Cuando uno ve los primeros renders, hay algo que llama la atención de inmediato. No son las tribunas, ni el tamaño, es el techo.

En lugar de apostar por una estructura futurista llena de acero y cristal, los arquitectos de Oualalou + Choi y Populous decidieron mirar hacia la historia del propio Marruecos.

Estadio Marruecos

La cubierta textil parece extenderse sobre el paisaje como una gigantesca carpa; es una decisión poco común. Mientras muchos estadios modernos buscan parecerse entre sí, Marruecos eligió que el suyo recordara algo profundamente ligado a su identidad.

La final todavía no tiene sede. El mensaje ya está enviado

Por ahora, la FIFA todavía no ha decidido dónde se jugará la final del Mundial 2030. Entre los candidatos aparecen recintos con enorme peso histórico como el Santiago Bernabéu.

Pero Marruecos parece haber entendido algo: la historia del futbol no siempre la escriben los países con más títulos; a veces también la escriben quienes consiguen construir un símbolo imposible de pasar por alto.

Durante más de cincuenta años, el Estadio Azteca ha sido el único estadio capaz de presumir dos finales de la Copa del Mundo. Marruecos no puede repetir esa historia, pero sí puede escribir la suya y todo indica que quiere empezar con el estadio de futbol más grande que el mundo haya visto.

En Xataka México | El Estadio Olímpico Universitario rompió una regla de la arquitectura deportiva: fue diseñado para mezclarse con el paisaje

En Xataka México | Parece un volcán cubierto de pasto, pero es el estadio mexicano que se robó miles de miradas durante el Mundial

Inicio