Las tienditas en México no pueden contra los impuestos: cada vez venden menos y 60,000 negocios podrían desaparecer

Las tienditas resienten el golpe de los impuestos y la inflación: ventas caen hasta 20% y 60,000 negocios están en riesgo
Sin comentarios Facebook Twitter Flipboard E-mail
obed-nares

Obed Nares

Editor Jr
obed-nares

Obed Nares

Editor Jr

Me apasionan las palabras, la creatividad, el entretenimiento, la tecnología y la innovación. Soy mexicano, periodista, escritor, artista y disque filósofo.

1034 publicaciones de Obed Nares

Las tienditas de barrio, uno de los pilares del comercio cotidiano en México, enfrentan un panorama complicado en 2026. La combinación entre el aumento de impuestos a productos como refrescos y cigarros, junto con la persistente inflación, está presionando tanto a los consumidores como a los pequeños comercios. El resultado ya comienza a notarse: ventas a la baja, cambios en los hábitos de compra y miles de negocios en riesgo.

De acuerdo con información publicada por Expansión, las tiendas de la esquina registran una caída en ventas de entre 15 y 20%. Este deterioro en el consumo pone en riesgo el cierre de 60,000 pequeños negocios en el país, según estimaciones de la Alianza Nacional de Pequeños Comerciantes (ANPEC).

El problema tiene varios frentes. Por un lado están los ajustes a los impuestos aplicados a productos como bebidas azucaradas y tabaco. Por otro, el efecto acumulado de la inflación, que en febrero repuntó a 4.02%, elevando la percepción general de encarecimiento en el consumo.

El alza de impuestos y la inflación elevan los precios finales para los consumidores

Los cambios fiscales impactaron directamente en algunos de los productos más vendidos en las tienditas. Las bebidas azucaradas ahora pagan 3.08 pesos por litro de impuesto, cuando en 2025 pagaban 1.64 pesos. En el caso de las bebidas con edulcorantes, la cuota pasó de cero a 1.50 pesos por litro.

El tabaco también se encareció. El impuesto pasó de 160% en 2025 a 200% en 2026, mientras que para cigarros, puros y tabacos labrados el gravamen subió de 30.4% a 32%. El gobierno federal sostiene que estas medidas buscan desincentivar el consumo de estos productos.

imagen

Sin embargo, en la práctica el efecto inmediato ha sido un aumento en el precio para los consumidores. Eduardo Ragasol, director general de NielsenIQ, estima que el incremento promedio para el consumidor final ronda 6%.

Además, advierte que este tipo de cambios ya ha tenido consecuencias en el pasado. “El tendero vive del cash flow. Si le quitas el flujo de efectivo, el negocio simplemente no puede sostenerse”, explica. Tras la implementación de un impuesto similar en 2014 y 2015, cerca de 20,000 tiendas tradicionales cerraron debido a la presión financiera.

Los consumidores siguen comprando, pero ahora llevan menos productos

El impacto no se limita a los productos gravados. Cuando el consumidor destina más dinero a pagar artículos más caros, reduce el gasto en otras categorías. Esto ya se refleja en el comportamiento dentro de las tienditas. Isabel Contreras, administradora de un negocio en la colonia San Simón Tolnáhuac en Ciudad de México, contó a Expansión que los clientes siguen comprando ciertos productos, pero sacrifican otros: 

“Compran el cigarro, pero llevan menos huevo, en lugar de llevar por kilo, compran por pieza”

También hay cambios en el tamaño de los productos que se compran. Según Expansión, muchos consumidores ahora prefieren presentaciones más pequeñas de refresco. En lugar de botellas de 500 mililitros o de tres litros, que ya superan los 50 pesos, optan por envases de 200 mililitros o presentaciones retornables, mientras que la botella de 1,350 mililitros ha ganado popularidad como una alternativa más económica. Ragasol lo resume así: 

 “Hoy el consumidor mexicano está estresado económicamente. Enfrenta aumentos de precios, mayores costos de energía y un entorno de incertidumbre económica que termina afectando el consumo”

La desaceleración del consumo ya se nota en los datos de mercado

El fenómeno no solo afecta a las tienditas. Según El Financiero, el inicio de 2026 mostró una desaceleración clara en el consumo. Durante la primera semana del año, las ventas del canal moderno crecieron apenas 3%, muy lejos del 17% registrado en el mismo periodo de 2025, de acuerdo con datos de NielsenIQ México.

El arranque de año confirma una tendencia: la ‘cuesta de enero’ se está volviendo más pronunciada”, señaló Laura Calderón, líder de Customer Success Retail Vertical para NIQ México. 

El incremento de precios ha sido notable. Las bebidas saborizadas subieron entre uno y ocho pesos, mientras que el precio del tabaco aumentó entre 15 y 22 pesos, lo que ha provocado que muchos consumidores sacrifiquen su lealtad a ciertas marcas y prioricen el precio.

La ANPEC advierte que el encarecimiento no se limita a esas categorías. “Prácticamente todos los segmentos de consumo se han visto encarecidos”, incluyendo tortilla, panificación, lácteos, embutidos, abarrotes, productos de limpieza y aseo personal.

imagen

Inseguridad y problemas logísticos agravan la presión sobre las tiendas

A la presión fiscal y la inflación se suman otros problemas estructurales. Entre ellos están los costos logísticos, las interrupciones en las cadenas de suministro y la inseguridad, factores que elevan los costos de operación para fabricantes, distribuidores y pequeños comercios.

NielsenIQ también reportó que algunos episodios de violencia a finales de febrero provocaron interrupciones comerciales en varias regiones. En esos días, el volumen de consumo cayó 6.5%, con descensos de hasta 20% en regiones del Occidente y el Bajío. 

En ciudades como Guadalajara e Irapuato, las ventas cayeron 20.9% y 20.7%, respectivamente. León registró una baja de 20.5%, mientras que Tepic, Morelia y Puerto Vallarta también reportaron caídas importantes.


Inicio