En la ciudad de Fukuoka, al sur de Japón, Yuriko-baachan se ha convertido en toda una institución local. A sus 84 años de edad, esta mujer lleva más de medio siglo al frente de su propia panadería, levantándose de madrugada para elaborar diariamente 25 variedades de pan artesanal.
Su historia cobró notoriedad internacional tras protagonizar un episodio de Japanese Food Craftsman, un canal de YouTube especializado en registrar la rutina de negocios tradicionales para preservar su legado cultural ante el paso del tiempo.
Los vecinos de la zona suelen describir la entrada a la panadería Yaoki como una auténtica cápsula del tiempo. El local conserva intacta la atmósfera de la década de 1970, un sello de identidad que le ha valido una clientela fiel a lo largo de varias generaciones.
Pese a la constante alza en el costo de los insumos, el establecimiento ha procurado mantener precios sumamente accesibles. "Desde la época de mi esposo utilizamos buenos ingredientes, pero mantenemos los precios bajos", explicó Yuriko durante su entrevista para el canal.
El establecimiento abre sus puertas de 5:00 a 19:00 horas. En sus vitrinas destacan piezas clásicas como el pan de frijol rojo dulce (anpan) y el pan de curry, junto con piezas de repostería y panes para hamburguesa. La producción depende únicamente de Yuriko y un panadero asistente; al hornear todo en el mismo lugar, evitan los gastos asociados a un segundo punto de venta o almacén.
Imagen: YouTube/Japanese Food Craftsman.
El retiro no está en sus planes
A pesar de su edad avanzada, Yuriko no contempla el retiro. Su día arranca mucho antes que el de la mayoría: "Me despierto antes de la medianoche. Pongo a cargar mi teléfono, tomo mis medicamentos a la hora indicada, me baño y voy al gimnasio. Soy una persona de la vieja escuela", relata.
La panadera reconoce que pasa casi todo el día trabajando, pero afirma que mantenerse activa es precisamente lo que sostiene su vitalidad: "Es mejor mantenerse en movimiento. Si estuviera aquí descansando sin hacer nada en todo el día, simplemente me marchitaría. Cuando trabajo, el día se pasa volando".
Dado que sus hijos no tienen intenciones de heredar el negocio familiar, el cierre definitivo de Yaoki llegará cuando Yuriko ya no pueda continuar al frente. Mientras ese día llega, su determinación permanece intacta: "Estoy haciendo todo lo posible para mantener la panadería en marcha. Quiero seguir esforzándome y trabajando duro".
Imagen | YouTube/Japanese Food Craftsman
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