Astrónomos captaron una señal espacial que duró siete horas. Ahora creen haber resuelto el misterio

Una Senal Espacial Se Prolongo Siete Horas Los Astronomos Creen Haber Descubierto Su Explicacion
Sin comentarios Facebook Twitter Flipboard E-mail
pablo-fernando

Pablo Hernández

Editor

En 2025, los telescopios espaciales captaron algo que dejó perpleja a la comunidad científica: una señal de rayos gamma que se resistía a desaparecer. GRB 250702B, como fue bautizada, duró casi siete horas, rompiendo todos los récords anteriores y obligando a los astrónomos a replantearse lo que sabían sobre las explosiones más energéticas del universo.

Ahora, tras meses de observaciones con instrumentos como los telescopios Gemini y Blanco, los investigadores creen estar más cerca de entender qué originó este fenómeno cósmico excepcional. La respuesta podría estar en un proceso tan raro como fascinante: la interacción entre un agujero negro y una estrella de helio.

GRB 250702B: la explosión cósmica que duró siete horas y podría revelar un nuevo tipo de agujero negro

GRB 250702B fue detectado por el Telescopio Espacial de Rayos Gamma Fermi de la NASA y rápidamente se convirtió en un evento global de observación. A diferencia de la mayoría de los estallidos de rayos gamma, que duran segundos o minutos, este se prolongó durante 25,000 segundos, casi siete horas.

La magnitud del evento llevó a astrónomos de todo el mundo a desplegar campañas de seguimiento en múltiples longitudes de onda. El resultado fue un conjunto de datos que revelaron propiedades inusuales, como una intensidad sostenida y una galaxia anfitriona más masiva de lo habitual.

Concepción artística del GRB 250702B en erupción dentro de su galaxia anfitriona Concepción artística del GRB 250702B en erupción dentro de su galaxia anfitriona | NOIRLab/NSF/AURA/M. Garlick

¿Qué son los estallidos de rayos gamma?

Los GRB (Gamma Ray Bursts) son destellos de radiación de alta energía que pueden eclipsar galaxias enteras durante unos instantes. Fueron descubiertos en la década de 1960 por satélites militares estadounidenses que buscaban pruebas nucleares, y desde entonces se han asociado con fenómenos extremos como el colapso de estrellas masivas o la fusión de estrellas de neutrones.

Sin embargo, GRB 250702B no encaja del todo en esos escenarios. Su duración récord sugiere un proceso físico distinto, más raro y prolongado, que desafía las explicaciones convencionales, señaló Eliza Neights, investigadora en el Centro de Vuelo Espacial Goddard de la NASA para BBC Sky at Night Magazine.

Entonces, ¿cómo se explica esta señal GRB 250702B?

La hipótesis más sólida apunta a la fusión de helio. En este modelo, un agujero negro orbita una estrella de helio —un núcleo estelar que ha perdido sus capas externas— y, al expandirse esta, el agujero negro penetra en sus capas y comienza a devorar su material.

Este proceso alimenta un chorro de energía mucho más duradero que los generados por colapsos estelares o fusiones de estrellas de neutrones. Así se explicaría por qué GRB 250702B permaneció activo durante tanto tiempo, convirtiéndose en el estallido más largo jamás observado.

Estallido de rayos gamma GRB 250702B, visto por el Very Large Telescope de ESO. Crédito: ESO/A. Levan, A. Martín-Carrillo et al. Estallido de rayos gamma GRB 250702B, visto por el Very Large Telescope de ESO | ESO/A. Levan, A. Martín-Carrillo et al.

Según Eliza Neights, los GRB de larga duración son difíciles de detectar porque suelen ser menos brillantes y se prolongan más allá de lo que los instrumentos actuales están optimizados para captar. De hecho, es posible que muchos eventos similares estén ocurriendo sin ser registrados.

Por eso, los científicos esperan que el próximo telescopio Compton Spectrometer and Imager (COSI), previsto para 2027, pueda identificar más explosiones de este tipo. GRB 250702B ya ha obligado a replantear cómo interactúan los agujeros negros con las estrellas y podría marcar el inicio de una nueva etapa en la comprensión de los eventos más extremos del cosmos.

Lo único seguro es que aún estamos lejos de entenderlo todo: hace poco, por ejemplo, comentamos en Xataka México cómo un estudio del Instituto Americano de Física reveló que, en promedio, el planeta más cercano a la Tierra no es Venus, sino Mercurio.


Portada | ESA/Hubble, M. Kornmesser

Inicio