No hay plazo que no se cumpla, y como informamos, el dictamen para reducir la jornada laboral a 40 horas semanales llegó a las Comisiones Unidas de Puntos Constitucionales y de Estudios Legislativos del Senado de la República. De acuerdo con información de La Jornada, se espera que la propuesta sea sometida a votación por los legisladores durante la segunda quincena de febrero.
La iniciativa, enviada por la presidenta Claudia Sheinbaum el pasado 3 de diciembre, contempla la implementación gradual que comenzará en 2027, cuando se pase de 48 a 46 horas semanales. A partir de ahí la jornada se reducirá dos horas cada año hasta llegar a las 40 horas el primero de enero de 2030. De acuerdo con El Economista, este año iniciará la fase preparatoria de la transición y se mantendrá el límite de 48 horas semanales.
Así es la nueva propuesta laboral
La reforma modifica el Artículo 123, Apartado A, fracciones IV y XI de la Constitución. El proyecto respetará el calendario escalonado propuesto por gobierno federal: 46 horas en 2027; 44 horas en 2028; 42 en 2029; y finalmente 40 horas semanales en 2030. El dictamen también contempla un artículo transitorio que otorgará al Congreso un plazo de 90 días, tras la publicación del decreto, para adecuar la Ley Federal del Trabajo a los nuevos parámetros constitucionales.
Según La Jornada, el proyecto establece que la gradualidad permitirá a las empresas ajustar procesos productivos sin afectar la productividad. También reconoce que la reducción de la jornada es "un imperativo no sólo de justicia social, sino de salud pública que permitirá transitar hacia un modelo de trabajo más humano, equilibrado y saludable que mejore ostensiblemente la calidad de vida de las personas trabajadoras".
El dictamen también establece un tope máximo de 12 horas extra por semana, distribuidas en hasta cuatro días, con un máximo de cuatro horas adicionales por jornada. Las primeras horas dentro del límite legal se pagarán con un 100% adicional; cualquier exceso deberá remunerarse con un 200% adicional, es decir, pago triple.
La iniciativa también prohíbe que menores de 18 años laboren tiempo extra. Otro tema interesante es la protección del ingreso: la reducción de la jornada no podrá implicar, en ningún caso, disminución de sueldos, salarios o prestaciones. Además, la Secretaría de Hacienda y Crédito Público avaló que la reforma no generará impacto presupuestario adicional, al no contemplar nuevas estructuras burocráticas.
Una iniciativa que no acaba de convencer
La propuesta ha generado incomodidad entre varios sectores. Colectivos como el Frente Nacional por las 40 Horas han manifestado inconformidad con la aplicación gradual y con el mantenimiento del esquema de un solo día de descanso obligatorio, al considerar que no garantiza un cambio inmediato en la calidad de vida de las personas trabajadoras.
Empresarios también han mostrado inconformidad ante la propuesta. Entre sus principales quejas se encuentra la pérdida de productividad si se reducen las horas laboradas por los trabajadores y propusieron que las pausas laborales no cuenten como horas efectivas. El líder de la Confederación Patronal de la República Mexicana, José Enrique Carrasco Encinas, informó que este será el principal reto de las compañías: mantener la productividad con menos horas y la misma cantidad de empleados.
Lo cierto es que la reducción de la jornada laboral es una necesidad para los trabajadores. Y es que, de acuerdo con la Organización Internacional del Trabajo, México registra una de las jornadas laborales más extensas entre los países de la OCDE, con más de 2,100 horas trabajadas al año en promedio, por encima de la media internacional. Esto repercute en la calidad de vida de los mexicanos.
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