En México, el pago del Impuesto Sobre la Renta (ISR) podría cambiar para millones de trabajadores. Una nueva iniciativa presentada en la Cámara de Diputados plantea que las personas con ingresos menores a 20,000 pesos mensuales dejen de pagar este impuesto, bajo el argumento de proteger su capacidad económica básica.
La propuesta surge en un contexto donde la mayoría de la población se concentra en ese rango salarial. De aprobarse, no sólo cambiaría cómo se calculan los impuestos, sino también qué parte del ingreso se considera intocable para cubrir necesidades básicas como comida, salud o vivienda.
México busca eliminar el ISR a salarios menores de 20,000 pesos
La iniciativa fue presentada por la diputada Marybel Villegas Canché, de Morena en Quintana Roo, de acuerdo con informes de La Jornada. La propuesta tiene como eje central el concepto de elevar el “ingreso mínimo vital”, este principio establece que ninguna persona debería pagar impuestos sobre ingresos destinados a cubrir necesidades básicas como alimentación, vivienda, salud o educación.
Para lograrlo, se proponen dos cambios clave. El primero es reformar el artículo 4º de la Constitución para reconocer el ingreso mínimo vital como un derecho. El segundo es modificar el artículo 90 de la Ley del ISR para que ese ingreso quede exento de impuestos.
En términos prácticos, esto significa que los trabajadores con ingresos de hasta 20,000 pesos mensuales no tendrían retenciones de ISR en su salario, siempre que ese ingreso se considere dentro del umbral de subsistencia.
La legisladora ha señalado que el objetivo es establecer un límite claro al cobro de impuestos y evitar que el sistema fiscal afecte de manera desproporcionada a quienes tienen menores ingresos.
Qué es el “mínimo vital” y cómo aplicaría en esta reforma
El concepto de ingreso mínimo vital ya ha sido reconocido en México por la Suprema Corte de Justicia de la Nación. Se refiere al derecho de toda persona a contar con los recursos suficientes para cubrir sus necesidades esenciales.
Con base en este principio, la iniciativa plantea que el Estado no puede gravar ingresos que apenas permiten vivir con dignidad. Es decir, solo el excedente de ese ingreso debería estar sujeto a impuestos.
Actualmente, el ISR se aplica de forma progresiva, lo que significa que todos los trabajadores pueden tener alguna retención dependiendo de su nivel salarial, aunque en los rangos más bajos existen apoyos como el Subsidio para el Empleo.
La propuesta cambiaría ese esquema para eliminar completamente el impuesto en ese rango, en lugar de reducirlo o compensarlo parcialmente.
A quién beneficiaría y qué impacto podría tener
De acuerdo con datos de la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE) del INEGI, cerca del 90% de la población ocupada en México gana menos de 20,000 pesos mensuales. Esto indica que la medida podría beneficiar a una gran parte de los trabajadores.
Sectores como el comercio, servicios y turismo serían de los más impactados, ya que concentran una alta proporción de empleos con ingresos dentro de ese rango.
Hasta ahora, no se ha presentado una estimación oficial sobre el impacto en la recaudación fiscal. Sin embargo, la propuesta sostiene que el beneficio para las familias sería mayor que el costo para el Estado.
También se plantea que la reforma tendría alcance nacional, aunque en entidades con mayor dependencia de empleos de bajos ingresos, como Quintana Roo, el efecto podría ser más visible.
Un cambio que busca proteger a quienes ganan menos
Por ahora, la iniciativa se encuentra en etapa de discusión en la Cámara de Diputados y, en caso de ser aprobada, deberá pasar a la Cámara de Senadores antes de su posible entrada en vigor. Esto implica que aún podría tener modificaciones o ajustes en su planteamiento.
En caso de avanzar, representaría un cambio importante en el sistema fiscal mexicano, especialmente en la forma en que se determina quién debe pagar impuestos y bajo qué condiciones.
Este enfoque se da en paralelo a una estrategia más amplia del gobierno de Claudia Sheinbaum, que también ha impulsado el cobro de adeudos fiscales a grandes contribuyentes. Un ejemplo reciente es el caso de Ricardo Salinas Pliego y Grupo Salinas, que acordaron pagar al SAT alrededor de 32,000 millones de pesos por ISR pendiente de ejercicios entre 2008 y 2013, tras años de litigio, según reportes de El País.
Mientras tanto, la discusión gira en cómo recaudar impuestos sin afectar a quienes ganan menos, mientras se refuerza el cobro a grandes contribuyentes.
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