En México, la discusión sobre las prácticas profesionales no remuneradas podría dar un giro importante. En la Cámara de Diputados se impulsa una iniciativa que busca formalizar el modelo de formación dual y garantizar que los jóvenes que estudian y trabajan reciban una beca mínima mensual de 9,582 pesos, equivalente al salario mínimo vigente.
La propuesta, promovida por diputados del PAN, plantea cambios tanto en la Ley Federal del Trabajo como en la Ley del Impuesto Sobre la Renta con el objetivo de romper el ciclo en el que los jóvenes no consiguen empleo por falta de experiencia, pero tampoco pueden adquirirla sin trabajar gratis.
El eje central de la iniciativa es la creación del contrato de formación dual, definido como una modalidad que combina la educación académica con la práctica profesional en empresas.
Este esquema permitiría que estudiantes desarrollen competencias laborales mientras continúan su formación en instituciones educativas. A diferencia de las prácticas tradicionales, este modelo reconoce legalmente la relación entre el joven y la empresa. Entre los puntos clave de la propuesta destacan:
- Reconocimiento del contrato de formación dual en la legislación laboral
- Derecho a una beca mínima no inferior al salario mínimo
- Acceso a seguridad social durante el periodo de formación
En otras palabras, se trata de convertir las prácticas en una experiencia laboral formal, con ingresos y prestaciones, en lugar de un requisito académico sin remuneración.
Una beca de 9,582 pesos y seguridad social
Uno de los elementos más relevantes del proyecto es la garantía de un ingreso mínimo para los estudiantes. La iniciativa establece que los jóvenes en formación dual deberán recibir al menos 9,582 pesos mensuales, la misma cifra que actualmente corresponde al salario mínimo. Además, el vínculo con la empresa les otorgaría acceso a seguridad social, lo que incluye cobertura médica durante el tiempo que dure su capacitación.
El planteamiento es relevante si se considera que muchos estudiantes en México realizan prácticas sin pago y sin prestaciones, lo que limita su capacidad económica y, en muchos casos, su permanencia en los estudios. El proyecto también busca incentivar la participación del sector privado. Para ello, propone modificaciones a la Ley del Impuesto Sobre la Renta que contemplan un crédito fiscal del 25% para empresas que implementen programas de formación dual. Este beneficio aplicaría sobre:
- Gastos en programas de formación
- Costos directos de tutores empresariales
El crédito tendría condiciones específicas: se aplicaría únicamente contra el impuesto del ejercicio fiscal correspondiente, no sería acumulable ni podría utilizarse en pagos provisionales. Además, tendría un límite por aprendiz equivalente a tres veces la Unidad de Medida y Actualización. Con esto, los legisladores buscan que las empresas no solo participen, sino que encuentren ventajas económicas al formar talento desde etapas tempranas.
El problema de fondo: falta de experiencia y talento
De acuerdo con datos de ManpowerGroup citados en la propuesta, 67% de las empresas en México reporta dificultades para cubrir vacantes debido a la escasez de habilidades. Algunos sectores enfrentan una situación aún más crítica:
- Automotriz: 81%
- Finanzas y seguros: 77%
- Manufactura: 71%
En el caso del sector automotriz, el problema ha crecido en los últimos años: pasó de 66% en 2023 a 81% en 2026, un aumento de 15 puntos porcentuales. Para los legisladores, la formación dual podría ser una solución directa a este desajuste entre oferta educativa y demanda laboral, al permitir que los estudiantes se formen exactamente en las habilidades que requieren las empresas.
Aunque el concepto de formación dual no es nuevo en México, la diferencia es que esta iniciativa busca darle un marco legal claro y obligatorio. El modelo también guarda similitudes con programas como Jóvenes Construyendo el Futuro, que ofrece capacitación laboral con apoyo económico y cobertura médica. Sin embargo, la propuesta en la Cámara de Diputados se enfoca en estudiantes que ya están en formación académica, no en jóvenes fuera del sistema educativo.
Ver 0 comentarios